De la Espriella protagonizó insólito registro: desde hace casi 30 años un presidente electo no perdía la presidencia del Senado en su primer año

El presidente entrante no pudo ganarle el pulso al partido Centro Democrático, que recibió el sorpresivo respaldo del Pacto Histórico en la postulación y elección de Honorio Henríquez como el primer titular del legislativo para este nuevo periodo

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Abelardo de la Espriella
Abelardo de la Espriella no pudo asegurar la victoria de Alfredo Deluque como presidente del Congreso, que era considerada clave para el arranque de su proyecto político - crédito Imagen Ilustrativa Infobae (Imagen Ilustrativa Infobae)

En un hecho político del que no se tenían antecedentes cercanos, el presidente electo de la República, Abelardo de la Espriella, fue protagonista en la jornada del 20 de julio, de un escenario desfavorable para un mandatario próximo a tomar el cargo: asumir las riendas de la nación sin haber puesto al titular del Congreso, en un pulso que perdió contra el Centro Democrático, el partido del exmandatario Álvaro Uribe Vélez.

Este suceso ha sido considerado, incluso, como inédito en la política contemporánea nacional, pues por primera vez en 28 años un mandatario entrante pierde en las urnas. Lo anterior, por más de que en sus pronunciamientos ha querido minimizar el impacto de lo acontecido en el Capitolio y, por el contrario, reconocer las virtudes del hombre que liderará el legislativo, y alabar la independencia de los parlamentarios.

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Hacía más de 30 años no se elegía la mesa directiva del Senado mediante una votación libre, sin repartos burocráticos. Eso fortalece nuestra democracia”, fue uno de los apartes con el que De la Espriella buscó reconocer la trascendencia de la elección sin verse derrotado. “Estoy seguro de que, desde la independencia, encontraremos puntos de encuentro para impulsar las iniciativas que necesita Colombia”, agregó.

El pronunciamiento del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, se dio a través de su cuenta oficial de X, en la que expresó su respeto con la autonomía del Congreso - crédito @ABDELAESPRIELLA/X

Henríquez, que fue capaz de sacar 56 votos cuando todo parecía en su contra, no solo recibió el respaldo de su colectividad y del senador Jota Pe Hernández, sino del aún partido de Gobierno, el Pacto Histórico: que por instrucción del presidente saliente, Gustavo Petro, salió en su respaldo. A ellos se sumaron otros sufragios de otros senadores que, a última hora, decidieron cambiar de opinión y darle su espaldarazo en la contienda.

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La elección de la mesa directiva del Senado no solo define el rumbo político inicial del cuatrienio. Marca también un momento de alto valor simbólico, ya que, según la tradición institucional, el presidente del Senado es el que pone la banda presidencial al jefe del Estado durante la ceremonia de posesión, el 7 de agosto. De ahí que esta votación represente un pulso político de gran calado y múltiples repercusiones.

¿Cuál fue la última vez que un presidente electo perdió el pulso con el Congreso?

En ciclos recientes, los mandatarios electos habían logrado asegurar que su propio partido o coalición controlara la presidencia del Senado. Así ocurrió en 2022, cuando el saliente Petro garantizó el triunfo de su candidato, Roy Barreras, gracias a una mayoría de 92 votos. También con Iván Duque, en 2018, que vio llegar a Ernesto Macías a la presidencia de la corporación, y con ello aseguró el control del Centro Democrático.

En 2022, el encargado de ponerle la banda presidencial a Gustavo Petro fue Roy Barreras, elegido como presidente del Congreso - crédito Luisa González/REUTERS
En 2022, el encargado de ponerle la banda presidencial a Gustavo Petro fue Roy Barreras, elegido como presidente del Congreso - crédito Luisa González/REUTERS

Por su parte, en 2014, Juan Manuel Santos mantuvo el dominio de la Unidad Nacional al lograr la elección de José David Name en el Senado; mientras que en 2010, el mismo Santos, en su llegada al poder, contó con una amplia coalición que llevó a Armando Benedetti -hoy ministro del Interior- a la dignidad parlamentaria. En estos casos, la imposición de la banda por un aliado transmitió la imagen de un Ejecutivo fuerte y respaldado.

Si se amplía el espectro, este mismo patrón se extendió al segundo gobierno de Álvaro Uribe Vélez en 2006, con la presidencia de Dilian Francisca Toro en el Senado, siendo ella de la U; e incluso en su primer periodo, en 2002, cuando sin tener las mayorías legislativas pudo poner a Luis Alfredo Ramos, de Alas Equipo Colombia y que se impuso ante Fuad Char: sí, el mismo que hoy es reconocido por ser el dueño de Junior.

Andrés Pastrana Arango en su posesión, en 1998
El expresidente Andrés Pastrana Arango había sido el último mandatario electo en perder la presidencia del Senado en el primer año, pues Fuad Char fue vencido por Fabio Valencia Cossio - crédito prensa Andrés Pastrana

Así pues, el último antecedente de una situación similar al revés encajado por De la Espriella ocurrió en 1998. El entonces mandatario electo Andrés Pastrana asumió la presidencia luego de que el Senado eligiera a Fabio Valencia Cossio como titular de la corporación. Aunque ambos eran del Partido Conservador Colombiano, el antioqueño representaba una disidencia interna y ocupó este cargo con apoyo de las mayorías liberales.

Aquella vez Valencia se presentó como el aspirante respaldado por el sector oficial del Partido Conservador. Al mismo tiempo, el mencionado Char representó a un bloque de liberales disidentes y dirigentes costeños que apoyaban la campaña de Pastrana, y que contaban con el respaldo de este para llegar a la dignidad; pero en las urnas la victoria fue para el político paisa, pese a que ambos integraron la Gran Alianza para el Cambio.

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