
El escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Jesús Eduardo Ortiz García, fue secuestrado la mañana del domingo 12 de julio de 2026 en Tibú, Norte de Santander, cuando hombres armados lo interceptaron en la zona rural de Villas del Río.
Su paradero sigue siendo desconocido y las autoridades avanzan en verificaciones para establecer qué ocurrió y ubicarlo.
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El caso se conoció hacia las 10:30 a. m., hora en la que, según la comunidad y de acuerdo con información citada por La FM Cúcuta y Caracol Radio, dos hombres armados que se movilizaban en motocicleta abordaron al funcionario.
Ortiz García integraba el esquema de protección de un líder de la Asociación por la Reconciliación y la Paz de Colombia, Asorepazcol.
Los atacantes le exigieron entregar las armas de dotación y su teléfono celular. Después le ordenaron permanecer en el lugar. Minutos más tarde, los primeros hombres hicieron una llamada telefónica y al sitio llegaron otros dos hombres armados. Ellos se llevaron al escolta contra su voluntad con rumbo desconocido.
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El escolta hacía parte del esquema de protección de un líder social

La víctima fue identificada como Jesús Eduardo Ortiz García, integrante de la Unidad Nacional de Protección que cumplía funciones dentro de un esquema de seguridad vinculado a Asorepazcol. Hasta el momento no hay información oficial sobre su estado de salud ni sobre las condiciones en las que permanece.
El hecho fue reportado en el municipio de Tibú, en la región del Catatumbo, donde la organización rechazó lo ocurrido y exigió que se respete la vida del funcionario. La publicación local que difundió el caso señaló que las autoridades aún no habían emitido un pronunciamiento oficial y que la situación seguía en desarrollo.
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La Subdirectiva Cúcuta del Sindicato UT UNP también expresó su rechazo y su preocupación por el secuestro del escolta. En un comunicado público, la organización sostuvo que quienes cumplen esa labor están dedicados exclusivamente a la protección de la vida.
“Los escoltas no hacemos parte de las hostilidades ni de las confrontaciones propias del conflicto”, afirmó el sindicato. También hizo “un llamado humanitario para que se respete plenamente la vida, la integridad, la dignidad y los derechos fundamentales de nuestro compañero”.

El sindicato pidió una liberación pronta y acciones humanitarias
En el mismo pronunciamiento, la Subdirectiva Cúcuta pidió a quienes mantienen privado de la libertad a Ortiz García que permitan su pronta liberación para que pueda regresar “sano y salvo” junto a su familia. También instó a las autoridades competentes a desplegar todas las acciones humanitarias e institucionales necesarias para facilitar su liberación.
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El comunicado añadió un mensaje de solidaridad con los familiares, amigos y compañeros de trabajo del escolta. Cerró con una exigencia directa por su liberación y con una advertencia sobre el riesgo que enfrentan estos funcionarios: “La protección de la vida nunca debe convertir a un escolta en objetivo de la violencia”.
Los recientes ataques contra la Unidad Nacional de Protección
El secuestro de Ortiz García ocurre en un contexto de recientes ataques contra esquemas de protección de la Unidad Nacional de Protección. En los últimos días también se conocieron varios robos de vehículos asignados a la entidad en el departamento del Cauca, hechos que incrementaron la preocupación por la seguridad del personal que desarrolla estas labores.
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Uno de esos casos ocurrió el 7 de julio en la vía Panamericana, en el tramo comprendido entre Remolinos y Mojarras, jurisdicción del municipio de Mercaderes.
Según información publicada por El Tiempo, hombres armados instalaron un retén ilegal e interceptaron una camioneta blindada Toyota TXL modelo 2020 perteneciente a la UNP y operada por la empresa Blin Security.

Durante ese asalto, los ocupantes fueron obligados a descender del vehículo y los responsables huyeron con la camioneta, además de dos chalecos balísticos y varios teléfonos celulares institucionales y personales. Las autoridades confirmaron que las armas de dotación del esquema de protección no fueron hurtadas.
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Ese episodio se sumó a otros ataques registrados en menos de una semana en el Cauca. En Santander de Quilichao, hombres armados interceptaron otra camioneta oficial y se llevaron el vehículo, dos pistolas, dos chalecos balísticos y tres teléfonos celulares.
A ese caso se suma una investigación por el presunto robo de otro automotor de la UNP en el sector de Puente Valencia, sobre la vía que comunica a Inzá, en Cauca, con La Plata, Huila, donde también fueron reportados retenes ilegales.
Las autoridades mantienen operativos para ubicar los vehículos robados, identificar a los responsables de esos ataques y esclarecer el secuestro de Jesús Eduardo Ortiz García.
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