Bogotá enfrenta ráfagas inusuales y un descenso repentino de temperatura: esto explicó el Idiger

La entidad distrital advirtió que la intensidad se sentirá más en zonas altas y cerca de los cerros orientales, y recomendó revisar fachadas, tejas de zinc, cubiertas plásticas y cableado

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- crédito Alcaldía de Bogotá
Las autoridades advirtieron que las ráfagas en Bogotá pueden superar los 40 km/h, sobre todo en zonas altas y cerca de los cerros orientales- crédito Alcaldía de Bogotá

El reciente descenso abrupto de la temperatura en Bogotá, acompañado por ráfagas de viento que superan los 40 kilómetros por hora, generó inquietud entre los habitantes de la capital.

El fenómeno ha provocado el crujido de ventanas, el levantamiento de polvo y una sensación ambiental distinta a la habitual en la ciudad durante estas fechas.

Las autoridades y expertos en Gestión del Riesgo explicaron que las condiciones actuales obedecen a una suma de factores atmosféricos globales y locales. Según sus análisis, la presencia de vientos alisios que cruzan el territorio colombiano, junto con un marcado contraste de presión atmosférica entre el norte y el sur del continente, ha acelerado el desplazamiento de grandes masas de aire sobre la sabana de Bogotá.

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Durante los últimos días de junio de 2026, la capital ha experimentado no solo un aumento en la intensidad del viento, sino también un cambio en el patrón climático habitual.

Bogotá registró a fines de junio de 2026 ráfagas de viento fuertes, baja repentina de temperatura y polvo en el aire - crédito @Ambientebogota / X
Bogotá registró a fines de junio de 2026 ráfagas de viento fuertes, baja repentina de temperatura y polvo en el aire - crédito @Ambientebogota / X

Este fenómeno ocurre porque el aire, al atravesar la cordillera Oriental, se ve canalizado por los valles y aberturas naturales de las montañas, produciendo un efecto conocido como Efecto Venturi. Dicho efecto intensifica la velocidad del viento, especialmente en las zonas altas y en las cercanías de los cerros orientales.

Recomendaciones oficiales y prevención ante el fenómeno

El Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) emitió recomendaciones dirigidas a la ciudadanía para prevenir incidentes mientras persistan estos eventos eólicos.

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Entre las sugerencias principales se encuentra asegurar tejados y fachadas para evitar desprendimientos, así como mantener distancia de árboles, ramas secas y postes eléctricos susceptibles de colapsar por la fuerza del viento.

Se aconseja, además, que las personas con alergias utilicen tapabocas en espacios abiertos, ya que el viento ha incrementado la presencia de polvo y partículas en el ambiente. Esta medida busca reducir el riesgo de crisis respiratorias durante la temporada ventosa.

Idiger recomendó en Bogotá proteger ojos y vías respiratorias del polvo, y usar tapabocas en espacios abiertos en caso de alergias - crédito Idiger
Idiger recomendó en Bogotá proteger ojos y vías respiratorias del polvo, y usar tapabocas en espacios abiertos en caso de alergias - crédito Idiger

Las autoridades enfatizaron que el fenómeno es resultado exclusivo de la dinámica atmosférica de la sabana y no está relacionado con movimientos subterráneos o sísmicos. De acuerdo con la información oficial, la alteración del clima en Bogotá durante estos días forma parte de una tendencia de variabilidad que podría repetirse en otros periodos del año, afectando la rutina diaria de la población y la planificación de actividades al aire libre.

La jornada del martes 30 de junio en Bogotá se presenta con temperaturas entre 11 °C y 19 °C, según el pronóstico de Idiger. La mayor parte del día estará marcada por cambios leves en las condiciones atmosféricas, con episodios de lloviznas y cielos nublados que afectarán diferentes sectores de la ciudad.

En las primeras horas, el tiempo será mayormente seco, aunque se anticipan lloviznas puntuales en localidades como Chapinero, Santa Fe, San Cristóbal, Usme y Ciudad Bolívar. Quienes transiten por estas zonas podrían experimentar chubascos breves, pero la estabilidad predominará en el resto de la ciudad.

Durante la tarde, el panorama cambia con la llegada de lluvias ligeras, especialmente hacia el occidente y el sur. Suba, Engativá, Fontibón, Kennedy, Puente Aranda, Ciudad Bolívar y Usme serán los sectores más afectados por la precipitación. En las demás áreas, se mantendrá un cielo cubierto, aunque con posibilidad de lloviznas esporádicas.

Así estará Bogotá para el martes 30 de junio - crédito Indiger
Así estará Bogotá para el martes 30 de junio - crédito Indiger

Al caer la noche, se prevé una reducción significativa de la nubosidad y de la probabilidad de lluvia. No obstante, Santa Fe, San Cristóbal, Usme, Engativá y Fontibón podrían experimentar algunas lloviznas aisladas. El resto de la ciudad disfrutará de condiciones más estables.

Factores globales y geográficos

La dinámica de los vientos en Bogotá responde tanto a la influencia de corrientes oceánicas como a la particular ubicación geográfica de la ciudad. Ubicada a 2.600 metros sobre el nivel del mar y rodeada por montañas, la capital actúa como un embudo que potencia los efectos de los vientos provenientes de los llanos orientales.

El fenómeno se ve agravado por una rápida transición atmosférica hacia jornadas más secas y despejadas. Este cambio permite que la radiación solar caliente directamente el suelo, lo que a su vez provoca que el aire caliente ascienda y sea reemplazado de manera brusca por aire frío, generando ventarrones perceptibles en distintos puntos de la ciudad.

Los expertos coinciden en que se debe a la conjunción del Efecto Venturi en la cordillera Oriental, la influencia de los vientos alisios y una alteración en el calendario climático asociada a fenómenos globales como El Niño y La Niña. Esta combinación de factores ha generado ráfagas inusuales para el mes de junio y una caída repentina de la temperatura.

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