“La falta de destrezas” cobra vidas: proponen cursos gratis para patinetas eléctricas en Bogotá

Un proyecto radicado por el concejal Julián Forero busca crear cursos gratuitos de formación teórico-práctica para usuarios de patinetas eléctricas, monopatines, mopeds y otros vehículos livianos

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Cada vez más aumentan los usuarios que optan por movilizarse con patinetas eléctricas, también conocidas como 'scooters' - crédito Diego Pineda / Colprensa
Patinetas eléctricas - Scooters - Bogotá | crédito Diego Pineda / Colprensa

La micromovilidad eléctrica gana espacio en Bogotá y, al mismo tiempo, aumenta la preocupación por los siniestros viales asociados al uso de vehículos livianos. Ante ese panorama, el concejal Julián Forero radicó un proyecto de acuerdo para implementar cursos gratuitos de formación teórico-práctica dirigidos a usuarios de patinetas eléctricas, monopatines, mopeds y otros medios similares.

La propuesta, reseñada por Revista Semana, busca que la ciudad se anticipe a los riesgos antes de que los accidentes sigan aumentando.

Forero ha insistido en que Bogotá debe promover una movilidad más segura para quienes usan estos vehículos, que se han convertido en una alternativa económica y rápida frente a otros modelos de transporte.

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Patinetas eléctricas - Scooters - Bogotá. EFE/ Carlos Ortega
Patinetas eléctricas - Scooters - Bogotá. EFE/ Carlos Ortega

El crecimiento de estas unidades ha sido acelerado. Entre 2022 y 2025, según el concejal, a Colombia fueron importados más de 465.000 vehículos ligeros, lo que representó un aumento del 289 %. Además, registros de la Andi y Fenalco indican que las patinetas eléctricas tuvieron un incremento cercano al 150 % durante el último año, mientras que los mopeds subieron 97 %.

El auge de la micromovilidad eléctrica

Los vehículos eléctricos livianos han ganado terreno por varias razones. Una de las principales es su bajo costo de operación, especialmente para usuarios que buscan moverse de forma más económica dentro de la ciudad. De acuerdo con lo expuesto en la nota original, varios usuarios afirman que el incremento mensual en la factura de energía apenas supera entre 12.000 y 15.000 pesos.

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A ese factor se suman otros beneficios: menor contaminación auditiva, reducción de emisiones contaminantes y optimización de los tiempos de trayecto. En una ciudad como Bogotá, donde los tiempos de desplazamiento suelen ser una preocupación cotidiana, estos vehículos aparecen como una opción atractiva para recorridos cortos o intermedios.

Sin embargo, el aumento de usuarios también ha abierto preguntas sobre la preparación de quienes los conducen. La propuesta de Forero apunta precisamente a llenar ese vacío mediante espacios gratuitos donde los ciudadanos puedan aprender técnicas básicas de conducción, reacción ante riesgos y maniobras seguras.

El proyecto se concentra en vehículos personales de movilidad eléctrica, un grupo que incluye desde patinetas hasta otros formatos ligeros usados cada vez con mayor frecuencia en la capital. La meta central es reducir la siniestralidad vial.

Patinetas eléctricas - Scooters - Bogotá. REUTERS/Nathalia Angarita
Patinetas eléctricas - Scooters - Bogotá. REUTERS/Nathalia Angarita

Siniestros viales y falta de experiencia

La preocupación central del proyecto está en la seguridad vial. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses citadas en la información, desde 2020 han fallecido 20 personas que se movilizaban en patinetas eléctricas. Solo durante 2025, se registraron ocho fallecimientos.

Forero afirmó que la ciudad no puede esperar para adoptar medidas que ayuden a evitar más siniestros. “La falta de destrezas para conducir le está cobrando la vida a muchos actores viales”, señaló el concejal, al advertir que quienes adquieren vehículos personales de movilidad eléctrica no cuentan hoy con espacios adecuados para practicar antes de salir a las vías.

El cabildante también sostuvo que estos usuarios aumentan cada día y que Bogotá tiene la responsabilidad de brindar escenarios gratuitos donde puedan adquirir habilidades para movilizarse de manera segura. La iniciativa no se plantea como una restricción, sino como una herramienta de formación preventiva frente a un fenómeno que sigue creciendo.

La experiencia aparece como otro punto clave. Según registros de la Secretaría Distrital de Movilidad citados en la información, cuatro de cada 10 personas fallecidas en siniestros viales tenían menos de dos años de experiencia conduciendo.

Ese dato refuerza el argumento del proyecto: aprender a maniobrar, reaccionar y conducir con seguridad puede ser determinante para reducir riesgos en las vías de Bogotá, especialmente cuando el número de usuarios sigue creciendo.

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