El estreno del videoclip de ‘Sin medir distancias’ reavivó el caso del hombre asesinado por su esposa por “escuchar a Diomedes Díaz”

Como parte del homenaje por lo que habría sido el cumpleaños número 69, el estreno de la pieza audiovisual reavivó en redes sociales una trágica historia ocurrida en un establecimiento de la localidad de Usme

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El crimen se presentó dentro de una vivienda ubicado en el sector de Alfonso López, en la localidad de Usme - créditos archivo Colprensa / Sergio Acero
El crimen se presentó dentro de una vivienda ubicado en el sector de Alfonso López, en la localidad de Usme - créditos archivo Colprensa / Sergio Acero

El caso de Francisco Javier Guerra Ospina volvió a circular en redes sociales y medios digitales, casi siete años después de haber ocurrido en el sur de Bogotá, luego del estreno del videoclip de uno de los mayores éxitos musicales del artista vallenato Diomedes Díaz: Sin medir distancias.

La historia, que mezcla la pasión por el vallenato y una relación marcada por los celos y la violencia, terminó en tragedia en mayo de 2017, cuando Diana Rojas, su esposa, lo asesinó tras una discusión detonada por una canción de Diomedes Díaz.

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Según las versiones recogidas por medios locales y que mencionó el diario El Tiempo, la pareja llevaba tres años de relación y ese día departía en un bar de la localidad de Usme (suroriente de la capital), junto con uno de los hermanos de Francisco.

En el establecimiento había una rockola, y Francisco —gran seguidor del ‘Cacique de La Junta’— decidió poner “La suerte está echada”, uno de sus canciones favoritas.

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Varios mensajes en redes sociales recordaron el crimen de Francisco - crédito red social Facebook
Varios mensajes en redes sociales recordaron el crimen de Francisco - crédito red social Facebook

La emoción con la que el hombre cantó la canción provocó el enojo de su pareja, que interpretó el gesto como una señal de infidelidad o de interés por otra mujer.

La discusión escaló en cuestión de segundos. La pareja abandonó el bar y Francisco decidió continuar la noche en otro local con su hermano, pero Diana los siguió hasta allí.

Testigos afirmaron que, en medio de los insultos, la mujer le lanzó un botellazo a Francisco, que por fortuna solo rozó la gorra que llevaba puesta.

Pero ya en casa, la situación empeoró. “Cuando entré a la vivienda la vi a ella con un cuchillo de cocina en la mano y a mi hermano muerto en la sala. Ella únicamente se paseaba por el lado del cuerpo de Francisco y lo miraba sin decir una sola palabra”, relató Antonio Guerra, hermano de la víctima, al diario Q’hubo.

Francisco fue trasladado a una clínica, pero la herida en el pecho resultó mortal.

Un historial de violencia que llegó a su fin con una canción de Diomedes Díaz

El caso de Diana y Francisco no fue un episodio aislado.

Familiares del fallecido contaron que tres meses antes del crimen, Diana había tenido otro episodio de celos que la llevó a destrozar muebles y objetos en la casa con un cuchillo, convencida de que su pareja la engañaba.

Diana, la pareja de Francisco, ya había tenido episodios violentos que hicieron que los familiares de la víctima pensaran lo peor, hasta que un día Diana tomó acción y lo asesinó - créditos archivo Colprensa | red social Facebook
Diana, la pareja de Francisco, ya había tenido episodios violentos que hicieron que los familiares de la víctima pensaran lo peor, hasta que un día Diana tomó acción y lo asesinó - créditos archivo Colprensa | red social Facebook

“Llevada por los estragos del licor, tuvo el mismo presentimiento de que su pareja sentimental la engañaba, y se salió de quicio”, consignó el mismo diario bogotano en su informe.

La familia de Francisco vivía con el temor de que un nuevo ataque pudiera terminar en tragedia, un presentimiento que al final sí se cumplió.

Aunque el crimen ocurrió en 2017, el caso se viralizó hace poco cuando internautas encontraron los perfiles de la víctima y la agresora, y puso de nuevo sobre la mesa el debate acerca de los límites de las relaciones tóxicas, la salud mental y el impacto de la violencia de pareja.

También volvieron a recordar los números de la suerte de Diomedes Díaz

El exmánager de Diomedes Díaz, Joaquín Guillén, volvió a difundir el 26 de mayo de 2026 los números de Diomedes Díaz para jugar chance y lotería por el cumpleaños del cantante, una práctica que en Colombia se repite en cada aniversario del artista, en una mezcla de supersticiones y combinaciones asociadas a episodios de su vida personal y musical.

La tradición no se limitó a la conmemoración del natalicio.

Desde la muerte del intérprete en diciembre de 2013 miles de seguidores empezaron a convertir fechas de su biografía en cifras de juego, entre ellas 1108, el número de su tumba en Valledupar, y 1222 y 2212, vinculadas a la fecha de su fallecimiento.

La celebración del natalicio de Diomedes Díaz mantiene viva la tradición de apuestas - crédito @joacoguillen/IG
La celebración del natalicio de Diomedes Díaz mantiene viva la tradición de apuestas - crédito @joacoguillen/IG

A través de su cuenta de Instagram, Guillén publicó un mensaje dirigido a los fanáticos del “Cacique de La Junta” y recomendó varias combinaciones para apostar durante la jornada.

El exmánager escribió: “Mis queridos seguidores, estos son los números del Cacique para el aguinaldo su fanaticada. Con mucha fe hay que hacerlos temprano, antes que los bloqueen”.

La publicación empezó a circular entre seguidores de Diomedes Díaz, que cada año esperan este tipo de recomendaciones y suelen convertirlas en tendencia en redes sociales y casas de apuestas.

El dato central de esa tradición es concreto: para el cumpleaños del artista, las combinaciones más usadas suelen ser 2657 y 0526, en referencia al 26 de mayo de 1957, la fecha en la que nació el cantante vallenato.

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