Fico Gutiérrez celebró la extinción de dominio de inmueble ligado a Pablo Escobar “Se acabó la fiesta”

El alcalde destacó el fallo judicial y sostuvo que el espacio no debía ser entendido como un lugar de memoria, sino como una exaltación de figuras criminales

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El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, respaldó la extinción de dominio del inmueble donde funcionó el llamado museo de Pablo Escobar - crédito Colprensa y Fico Gutiérrez/X
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, respaldó la extinción de dominio del inmueble donde funcionó el llamado museo de Pablo Escobar - crédito Colprensa y Fico Gutiérrez/X

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, respaldó la decisión de un juez de la República que ordenó la extinción de dominio del inmueble donde funcionó el llamado “museo de Pablo Escobar”, en el centro de la discusión pública sobre cómo debe preservarse la memoria del narcotráfico en la ciudad.

Durante una entrevista, el mandatario local presentó el fallo como una victoria para las víctimas del conflicto urbano asociado al cartel de Medellín y sostuvo que ese tipo de espacios no contribuían a la memoria histórica, sino que, en su criterio, exaltaban a los responsables de la violencia, según Semana.

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Según Gutiérrez, la decisión judicial marca un punto de cierre frente a un inmueble que, a su juicio, había sido convertido en un lugar de exaltación del narcotráfico. “Se le acabó la fiesta”, dijo en el programa, al señalar que la medida representa “un triunfo de las víctimas y de la ciudad”.

Extinción de dominio sobre museo de Pablo Escobar - crédito @FicoGutierrez/X
Este es el fallo que confirma la extinción de dominio - crédito Rama Judicial del Poder Público

El alcalde también reiteró una cifra que ha mencionado en distintos escenarios: entre 1983 y 1994 habrían muerto de forma violenta 46.612 personas en Medellín a causa del narcotráfico. Para el mandatario, ese contexto histórico hace incompatible la existencia de espacios que, en su visión, glorifiquen a los responsables de esa violencia.

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“Ese museo que llamaban ellos, que no es un museo, eso no es nada diferente a glorificar a los criminales, a exaltarlos”, afirmó, insistiendo en que la existencia del lugar constituía una afrenta para las víctimas y para la memoria de la ciudad.

Gutiérrez enfatizó que su postura no implica borrar el pasado de Medellín, sino replantear la forma en que se narra. Según explicó, la historia del narcotráfico debe contarse desde las víctimas y no desde los victimarios. En ese sentido, mencionó como ejemplo el Museo Casa de la Memoria, donde —según dijo— se ha trabajado en reconstruir relatos sobre la violencia sufrida por la población civil y los procesos de transformación posterior de la ciudad.

El mandatario local también recordó la demolición del Edificio Mónaco, una de las antiguas propiedades de Pablo Escobar, como antecedente de una política pública orientada a resignificar espacios asociados a la violencia. En ese lugar fue construido el Parque Conmemorativo Inflexión, concebido como un homenaje a las víctimas del conflicto urbano.

Museo del hermano de Pablo Escobar
"El Osito" promocionaba el museo en sitios web y redes sociales - crédito www.minube.com.co

En su intervención, Gutiérrez insistió en que la discusión sobre estos espacios no es solo patrimonial o turística, sino profundamente ética. En su criterio, permitir que inmuebles asociados a figuras del narcotráfico funcionen como museos o atractivos sin un enfoque crítico contribuye a distorsionar la memoria colectiva.

El alcalde también se refirió a los bienes que, según dijo, han quedado en manos de familiares de Escobar y de personas vinculadas a estructuras criminales. Sostuvo que algunos de esos inmuebles fueron convertidos en espacios que terminaban exaltando la figura de los antiguos jefes del narcotráfico.

“Muchas de esas viviendas o bienes terminaron en manos de familiares de Pablo Escobar y otros actores, y fueron montando museos para elevar al trono a las estructuras criminales”, afirmó el mandatario, reiterando su desacuerdo con ese tipo de iniciativas.

Museo de Pablo Escobar - El Osito
El inmueble fue administrado por el hermano del capo durante varios años - crédito Visuales IA

En medio de su argumentación, Gutiérrez evocó además una frase atribuida al exministro de Justicia Enrique Low Murtra, asesinado en 1991: “Me puede temblar la voz, pero no la moral”. Según dijo, la cita representa un referente ético para las nuevas generaciones en la comprensión de la historia de la violencia en Colombia.

El alcalde también cuestionó la forma en que, a su juicio, se ha narrado durante años la historia del narcotráfico en productos culturales, series y relatos centrados en los capos, lo que considera una distorsión del enfoque que debería tener la memoria histórica.

Para él, este tipo de representaciones ha contribuido a una narrativa que minimiza el impacto de la violencia sobre policías, jueces, fiscales y ciudadanos.

Finalmente, Gutiérrez sostuvo que la decisión judicial sobre el inmueble marca un precedente dentro de la política de recuperación simbólica de espacios en Medellín. En su lectura, el fallo no solo tiene efectos jurídicos, sino también un impacto cultural en la forma en que la ciudad decide recordar su pasado.

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