Estados Unidos reveló su estrategia para el control de drogas y exigió más responsabilidades al Gobierno Petro: “Reducir el cultivo de coca y desarticular las redes criminales”

La nueva política del gobierno, que lidera el presidente Donald Trump, ubica a Colombia como fuente principal de cocaína que abastece el mercado estadounidense

Guardar
La invitación de Petro busca mostrar a Trump la realidad de la lucha antidrogas en Colombia y sus riesgos - crédito Presidencia de la República/Jonathan Ernst/Reuters
El Gobierno Trump desea que Petro y la proxima administración reduzcan la producción de coca en Colombia - crédito Presidencia de la República/Jonathan Ernst/Reuters

La Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, publicada por la Casa Blanca, introduce un giro en las políticas antidrogas de Estados Unidos al adoptar un enfoque de mayor agresividad, alcance global y prioridad en la seguridad nacional.

Este nuevo marco ubica a Colombia nuevamente en el centro del debate internacional, al tiempo que refuerza la ofensiva contra el tráfico de fentanilo, responsable de un incremento sostenido en las muertes por sobredosis en el país norteamericano, que han superado las 100.000 víctimas anuales, según el diagnóstico oficial difundido por la administración de Washington.

PUBLICIDAD

La Estrategia Nacional de Control de Drogas del gobierno, que lidera  Donald Trump, apunta a reducir la oferta global de drogas mediante el desmantelamiento de redes criminales en múltiples países - crédito Luisa González/Reuters
La Estrategia Nacional de Control de Drogas del gobierno, que lidera Donald Trump, apunta a reducir la oferta global de drogas mediante el desmantelamiento de redes criminales en múltiples países - crédito Luisa González/Reuters

Un elemento diferenciador de esta estrategia radica en la decisión de clasificar a los carteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras. Este cambio amplía las herramientas legales, financieras y operativas del gobierno estadounidense y permite incrementar la presión internacional contra los responsables de la cadena global del narcotráfico.

La nueva política de Estados Unidos no apunta solo a la gestión del problema, sino a “ganar la crisis”, según especifica el informe divulgado por la Casa Blanca. El documento pone el foco en dos grandes líneas de acción: reducir la oferta global de drogas mediante el desmantelamiento de redes criminales en múltiples países, y disminuir la demanda interna a través de programas de prevención, tratamiento y recuperación.

PUBLICIDAD

El texto oficial destaca que esta nueva arquitectura busca neutralizar las rutas de tráfico, eliminar laboratorios clandestinos y golpear las finanzas de las organizaciones, utilizando desde inteligencia hasta sanciones económicas. El fenómeno del narcotráfico es entendido no como un hecho local sino como una red que abarca producción, financiación, transporte y distribución, distribuida en puntos clave de América y Asia.

Colombia como pieza estratégica en la lógica transnacional del nuevo plan de acción de Estados Unidos

Un hombre con gafas y camisa de rayas, Gustavo Petro, señala un mapa grande de Colombia con áreas marcadas en rojo y verde, indicando cultivos de coca
El Gobierno Petro es visto como pieza estratégica en la lógica transnacional del nuevo plan de acción de Estados Unidos - crédito Federico Ríos/NYT

En el documento se señala taxativamente que Colombia sigue siendo la fuente principal de cocaína que abastece el mercado estadounidense, puesto que la producción y el flujo de esa droga no solo se mantienen, sino que aumentaron en volumen. Este repunte supone un desafío fundamental para las autoridades de Estados Unidos y se traduce en una presión directa sobre el gobierno colombiano para incrementar la reducción de cultivos ilícitos y desarticular las redes de tráfico, de acuerdo con el informe.

La estrategia de Estados Unidos exige a Colombia y otros países productores asumir una responsabilidad ampliada y explícita en el combate contra la producción y exportación de drogas.

En el caso colombiano, la nueva hoja de ruta apunta a tres metas principales: reducir las áreas sembradas de coca, atacar las estructuras criminales internas y cortar las cadenas de exportación. Estos lineamientos retoman aspectos clásicos de la interdicción y erradicación, aunque integrados ahora en una lógica de seguridad internacional.

El documento también advierte que la cooperación bilateral entre Washington y Bogotá será evaluada bajo criterios estrictos de resultados. Incluso, la Casa Blanca expresó que utilizará “herramientas diplomáticas, económicas y legales” para presionar a los países que no presenten avances medibles en la lucha antidrogas.

Red global: actores, rutas y precursores bajo vigilancia reforzada

Estados Unidos considera clave que países de todos los continentes refuercen sus procedimientos en la lucha contra el narcotráfico - crédito Alex Brandon/AP
Estados Unidos considera clave que países de todos los continentes refuercen sus procedimientos en la lucha contra el narcotráfico - crédito Alex Brandon/AP

La ofensiva no se limita a América Latina. La estrategia nacional amplía su campo de acción hacia actores fundamentales en la estructura global del narcotráfico. A la par, destaca el señalamiento de China e India como principales orígenes de los precursores químicos cruciales para la fabricación de fentanilo, mientras adjudica a México el rol de principal centro de producción de opioides sintéticos. El reporte subraya también la referencia a Canadá y el Caribe como ejes relevantes en las rutas de tránsito hacia territorio estadounidense.

En línea con este enfoque integral, la administración estadounidense planteó fortalecer la cooperación internacional para erradicar cultivos, destruir laboratorios y debilitar organizaciones criminales. La cooperación con Colombia adquiere así un carácter estratégico y, según lo reflejado en el documento, estará sometida a mayores exigencias y escrutinio.

Un aspecto distintivo de la estrategia publicada por la Casa Blanca es la insistencia en el uso intensivo de tecnología avanzada: inteligencia artificial, análisis de datos masivos y sistemas de vigilancia de última generación serán empleados para identificar nuevas amenazas y anticipar movimientos del narcotráfico. Esta metodología se complementa con un endurecimiento de los controles al comercio internacional, especialmente al monitoreo del envío de paquetes pequeños, método frecuentemente explotado por redes criminales.

El plan prevé cerrar las brechas legales y operativas que han favorecido el crecimiento del tráfico ilícito. Entre las medidas destaca la vigilancia sobre las cadenas logísticas y la participación proactiva del sector privado en la garantía del comercio internacional seguro.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD