Estas son las fotos de los dos colombianos que ganaron en el World Press Photo 2026

Los fotógrafos Ferley A. Ospina y Ever Andrés Mercado Puentes fueron reconocidos en la selección regional del concurso, que evaluó cerca de 57.000 imágenes de 141 países

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Los fotógrafos colombianos Ferley A. Ospina y Ever Andrés Mercado Puentes fueron reconocidos en la edición 2026 del concurso de la World Press Photo Foundation- crédito  @everandresmercado/@ferleyospina/Instagram,World Press Photo Foundation
Los fotógrafos colombianos Ferley A. Ospina y Ever Andrés Mercado Puentes fueron reconocidos en la edición 2026 del concurso de la World Press Photo Foundation- crédito @everandresmercado/@ferleyospina/Instagram,World Press Photo Foundation

El anuncio de los ganadores regionales del concurso organizado por la World Press Photo Foundation dejó dos nombres colombianos en la lista de reconocimientos de 2026. En esta edición participaron más de 3.700 fotógrafos de distintas partes del mundo, con un total cercano a 57.000 imágenes en competencia.

Entre los seleccionados para América Latina figuran Ferley A. Ospina y Ever Andrés Mercado Puentes, cuyas propuestas abordan temas vinculados con experiencias sociales y culturales en Colombia.

De acuerdo con la organización, las obras elegidas en la región reflejan “problemáticas urgentes como la violencia institucional, el impacto de los modelos económicos, la crisis climática y las formas de resistencia cultural”.

El trabajo de Ospina, titulado Nombrar la ausencia, se centra en las consecuencias de la ausencia paterna en distintos entornos familiares. El proyecto se construye a partir de una experiencia personal y se extiende hacia otras historias en su entorno. Radicado en Norte de Santander, el fotógrafo desarrolla una narrativa visual que pone el foco en mujeres que han asumido la crianza de sus hijos sin la presencia del padre.

Imagen del proyecto Nombrar la ausencia, de Ferley A. Ospina, que retrata la experiencia de niñas y mujeres en contextos marcados por la ausencia paterna- crédito @ferleyospina/Instagram
Imagen del proyecto Nombrar la ausencia, de Ferley A. Ospina, que retrata la experiencia de niñas y mujeres en contextos marcados por la ausencia paterna- crédito @ferleyospina/Instagram

Una de las imágenes destacadas del proyecto muestra a una niña de cinco años “jugando detrás de una cortina en casa de su tía, mientras su madre asume sola su crianza”. El jurado resaltó que la serie logra transmitir “sentimientos de soledad y vacío sin recurrir a explicaciones explícitas”, a través de un enfoque que privilegia lo visual sobre lo descriptivo.

El componente autobiográfico atraviesa el trabajo de Ospina. Su padre fue asesinado en 1999 en una zona fronteriza, hecho que derivó en su desplazamiento junto a su madre.

Desde entonces, su producción ha estado orientada a explorar las implicaciones emocionales y sociales de esa experiencia. Según la evaluación del jurado, la serie funciona como “una especie de diario visual que conecta experiencias personales con una realidad social más amplia”.

Por otro lado, el proyecto Manacillos: un regreso a la vida, de Mercado Puentes, documenta una celebración tradicional en la comunidad de Juntas, ubicada en la ribera del río Yurumanguí, en el Pacífico colombiano. La serie se enfoca en la Fiesta de los Manacillos, un ritual que se realiza durante la Semana Santa y que integra elementos del catolicismo con creencias de origen africano.

Registro de la celebración de los Manacillos en el Pacífico colombiano, parte del proyecto de Ever Andrés Mercado Puentes sobre prácticas culturales en la comunidad de Juntas- @Everandresmercado/Instagram
Registro de la celebración de los Manacillos en el Pacífico colombiano, parte del proyecto de Ever Andrés Mercado Puentes sobre prácticas culturales en la comunidad de Juntas- @Everandresmercado/Instagram

Las imágenes registran prácticas en las que confluyen “la memoria de los antepasados, la espiritualidad y la defensa del territorio”. El jurado señaló que el fotógrafo logra abordar “una historia poco visibilizada” y destacó su cercanía con la comunidad, elemento que permitió construir un relato con acceso directo a las dinámicas locales.

Además, la serie fue considerada como “un registro clave de una población históricamente marginada”, en un contexto en el que las comunidades afrodescendientes enfrentan múltiples formas de exclusión. El trabajo no solo documenta una celebración, sino que también pone en evidencia procesos culturales que se mantienen en medio de transformaciones sociales y económicas.

La selección de este año ofrece un panorama de las tensiones presentes en América Latina, según la propia organización. Las imágenes premiadas abordan tanto escenarios de conflicto como expresiones de resistencia en diferentes territorios.

El World Press Photo premia a las mejores fotografías y su valor social a nivel mundial- crédito  Jorge Núñez/EFE
El World Press Photo premia a las mejores fotografías y su valor social a nivel mundial- crédito Jorge Núñez/EFE

En ese conjunto, las propuestas de los fotógrafos colombianos muestran dos aproximaciones distintas: una centrada en lo íntimo y otra en lo colectivo. Ambas coinciden en el uso de la fotografía como herramienta para documentar realidades que no siempre ocupan espacios centrales en la agenda pública.

La presencia de Colombia en esta edición del concurso se da en un contexto de alta competencia internacional, con miles de participantes y decenas de miles de imágenes evaluadas. En ese escenario, los trabajos seleccionados logran posicionarse dentro de un circuito global que busca visibilizar historias desde distintas regiones del mundo.

El World Press Photo es, esencialmente, los “Oscars” del fotoperiodismo. Es el concurso más prestigioso e influyente del mundo en su categoría, organizado por una fundación independiente sin fines de lucro con sede en Ámsterdam, Países Bajos.

Desde su creación en 1955, su misión ha sido conectar al mundo con las historias que importan a través de imágenes visualmente impactantes y éticamente impecables. No es solo un premio de “fotos bonitas”; es un reconocimiento al riesgo, la narrativa y la verdad capturada a través de un lente.