Se desplomó la producción de café colombiano: por qué disminuyó más del 33% en el primer trimestre de 2026

La actividad cafetera nacional sufrió una marcada reducción durante el inicio del año, debido a lluvias constantes, incremento de costos y baja de precios globales, según cifras oficiales de la Federación Nacional de Cafeteros

Guardar
Germán Bahamón Jaramillo, gerente general de la FNC, intervino en la 89ª Cumbre Cafetera de Asoexport y Analdex - crédito @FedeCafeteros/X
La producción de café en Colombia cae un 33,5% durante el primer trimestre de 2026, marcando el descenso más fuerte de la década, indicó el presidente de la Federación, Germán Bahamón - crédito @FedeCafeteros/X

La producción de café en Colombia registró una caída del 33,5% en el primer trimestre de 2026, acompañada de una disminución del 29% en las exportaciones, una combinación de factores climáticos, costos elevados y precios internacionales deprimidos que anticipa uno de los escenarios más complejos para el sector cafetero en la última década.

De acuerdo con el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Alberto Bahamón, este retroceso consolida una “realidad productiva más retadora” y plantea desafíos inéditos para la caficultura colombiana en 2026, según informó la organización en su reporte difundido el viernes 10 de abril.

La magnitud del fenómeno adquiere una dimensión adicional al observar el cierre del último ciclo cafetero: la producción acumulada en el año cafetero entre octubre de 2025 y marzo de 2026 descendió a 6,22 millones de sacos de 60 kg, frente a los 8,68 millones registrados en el ciclo anterior, según los datos publicados por la Federación Nacional de Cafeteros.

Esta merma productiva fue atribuida por Bahamón a “las lluvias incesantes”, cuyos efectos sobre las plantaciones ya habían sido anticipados, y a la presión combinada de “precios deprimidos y costos en niveles elevados”.

El informe de la Federación Nacional de Cafeteros, presentado por Germán Bahamón, advierte sobre la necesidad de nuevas medidas ante el escenario desafiante para el sector en 2026 - crédito @GermanBahamon/X
El informe de la Federación Nacional de Cafeteros, presentado por Germán Bahamón, advierte sobre la necesidad de nuevas medidas ante el escenario desafiante para el sector en 2026 - crédito @GermanBahamon/X

Las cifras del comercio exterior reflejan el mismo descenso. Las exportaciones acumuladas al cierre de marzo se ubicaron en 2,56 millones de sacos de 60 kg, frente a los 3,59 millones del mismo periodo de 2025, lo que equivale a una reducción del 29%.

Bahamón insistió en que “la menor disponibilidad de café tiene una traducción directa” en la capacidad exportadora del país, consolidando así una tendencia que la Federación califica como “clara y consistente”.

El documento oficial, publicado por la organización en sus canales y reforzado por un mensaje en X, puntualiza que “el balance del trimestre no admite lecturas simplistas. Hay una menor producción y una menor capacidad exportadora”, dijo Germán Bahamón.

La producción acumulada en el ciclo cafetero octubre 2025-marzo 2026 bajó a 6,22 millones de sacos de 60 kg, frente a 8,68 millones del ciclo anterior - crédito @GermanBahamon/X
La producción acumulada en el ciclo cafetero octubre 2025-marzo 2026 bajó a 6,22 millones de sacos de 60 kg, frente a 8,68 millones del ciclo anterior - crédito @GermanBahamon/X

El trimestre comprendido entre enero y marzo de 2026 cerró con 2,51 millones de sacos producidos, frente a los 3,78 millones del mismo periodo del año pasado.

En contraste con el retroceso productivo y exportador, el país ha incrementado sus compras externas. Solo en marzo, las importaciones de café aumentaron un 8%, y en los últimos doce meses sumaron 1,33 millones de sacos, de acuerdo con las cifras de la Federación Nacional de Cafeteros. Esta tendencia responde a la necesidad de “garantizar el abastecimiento industrial en medio de restricciones en la producción nacional”, explicó Bahamón.

El gerente general resaltó que “hay un ajuste orientado a garantizar el abastecimiento industrial, en un contexto donde la producción enfrenta mayores restricciones”. Las importaciones, que solían ocupar un lugar marginal en el mercado colombiano, ahora cobran protagonismo para mantener operativa la cadena de valor nacional.

Mientras la producción y las exportaciones retroceden, el consumo local muestra una relativa solidez. En los últimos doce meses, el consumo interno se ubicó en 2,28 millones de sacos, una estabilidad que Bahamón interpreta como “resiliencia de un mercado que reconoce el valor del café”. El dirigente destacó: “A pesar de la presión al alza en los precios al público, el consumidor colombiano mantiene su demanda”.

Esta dinámica interna contrasta con la caída en la oferta exportadora y revela que, pese a “la convergencia de presiones productivas, climáticas y de costos”, el mercado doméstico se sostiene, según la Federación Nacional de Cafeteros.

Las exportaciones de café colombiano disminuyeron un 29% entre enero y marzo de 2026, según el informe de la Federación Nacional de Cafeteros - crédito Luis Eduardo Noriega A./EFE
Las exportaciones de café colombiano disminuyeron un 29% entre enero y marzo de 2026, según el informe de la Federación Nacional de Cafeteros - crédito Luis Eduardo Noriega A./EFE

La suma de lluvias persistentes, altos costos y precios internacionales bajos confirma lo que Bahamón describe como “un 2026 muy exigente” para el principal renglón exportador agrícola del país. El informe difundido el 10 de abril, que incluyó gráficos y estadísticas detalladas, advierte sobre la necesidad de analizar nuevas medidas para evitar una mayor caída de la producción nacional.

“El resultado de lo que hoy enfrenta la caficultura colombiana debido a las lluvias incesantes era predecible: productividades más bajas. Si a esto le sumamos precios deprimidos y costos en niveles elevados, confirma que el negocio cafetero de 2026 será muy exigente”, concluyó el gerente general de la Federación, Germán Bahamón.

Esta coyuntura adversa coloca a la caficultura colombiana frente a desafíos productivos y de comercio exterior sin precedentes recientes.