Ojo con las llamadas de números internacionales desconocidos: le pueden robar su dinero y sus datos

Un contacto telefónico procedente del extranjero puede derivar en exposición a esquemas delictivos sofisticados, que incluyen suplantación de identidad y pérdida de información personal, según advierten especialistas en ciberseguridad consultados por distintas fuentes

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Imagen de referencia. El aumento de llamadas internacionales desconocidas expone a los usuarios a fraudes, vishing y robo de datos personales - crédito Zacharie Scheurer/dpa
Imagen de referencia. El aumento de llamadas internacionales desconocidas expone a los usuarios a fraudes, vishing y robo de datos personales - crédito Zacharie Scheurer/dpa

Recibir una llamada de un número internacional desconocido representa hoy un riesgo real que va más allá de la simple molestia.

Atender ese tipo de comunicaciones puede facilitar estafas, robos de identificación y la apropiación indebida de datos personales, exponiendo a los usuarios a delitos penales de alcance transnacional.

Así lo advirtieron expertos citados por El Tiempo, que detallaron que, en muchos casos, el primer contacto telefónico es solo el inicio de un esquema fraudulento cuyo desenlace puede incluir pérdidas económicas y afectaciones legales graves.

El phishing telefónico, también llamado vishing, encabeza la lista de técnicas usadas por delincuentes, quienes se hacen pasar por bancos o entidades oficiales para obtener información confidencial.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Expertos de Norton y Kaspersky advierten que responder números desconocidos puede validar el teléfono ante estafadores y multiplicar futuros intentos - crédito VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae

Según Iskander Sanchez-Rola, director de IA e Innovación en Norton, incluso una interacción mínima —como responder o dar cualquier tipo de señal verbal— basta para validar el número ante la red de estafadores.

Esto incrementa la frecuencia e intensidad de futuros intentos de fraude, ya que los criminales identifican el teléfono como activo y lo insertan en bases de datos ampliadas.

En Colombia, de acuerdo con el artículo 269F del Código Penal, estas conductas de suplantación pueden ser castigadas con penas de 48 a 96 meses de prisión y multas de 100 a 1.000 salarios mínimos legales mensuales.

El vishing opera generalmente mediante la falsificación del identificador de llamadas, generando confianza indebida. Una vez que la víctima entrega datos, los estafadores pueden ejecutar retiros bancarios, solicitudes de crédito o compras no autorizadas en nombre del titular.

El Diomedes Díaz cartagenero fue enviado a la cárcel por comercializar licor adulterado - crédito Colprensa
La legislación colombiana, mediante el artículo 269F del Código Penal, contempla penas de hasta 96 meses de prisión por suplantación de identidad y fraude - crédito Colprensa

El Código Penal colombiano especifica: “El que, sin estar facultado para ello, con provecho propio o de un tercero, obtenga, compile, sustraiga, ofrezca, venda, intercambie, envíe, compre, intercepte, divulgue, modifique o emplee códigos personales, datos personales contenidos en ficheros, archivos, bases de datos o medios semejantes, incurrirá en pena de prisión de cuarenta y ocho (48) a noventa y seis (96) meses y en multa de 100 a 1000 salarios mínimos legales mensuales vigentes”.

Uno de los peligros emergentes identificados por los especialistas es la captura y reutilización de fragmentos de voz. Los criminales pueden emplear grabaciones conseguidas durante estas llamadas para generar deepfakes, audios falsificados que son utilizados para suplantar la identidad de la víctima ante bancos, empresas o incluso familiares.

La frecuencia con la que los usuarios reciben estas llamadas suele ser reflejo de filtraciones de datos previas o del tráfico ilegal de bases de datos telefónicas. Los estafadores intensifican sus intentos cuando detectan que un número está activo, escalando las comunicaciones con métodos cada vez más elaborados.

Además, Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor en América Latina de Kaspersky, advirtió, en declaraciones citadas por El Tiempo, que la debilidad de las contraseñas y la reutilización de claves comprometidas facilitan el éxito de estos fraudes.

Según un informe reciente de la firma, la irrupción de Bre-B ha permitido el desarrollo de nuevas estrategias criminales: la creación de sitios web falsos que simulan procesos legítimos de registro y la técnica conocida como SIM Swap, mediante la cual los estafadores toman control del número telefónico de la víctima para interceptar códigos de verificación y realizar operaciones indebidas.

Existen indicadores que pueden servir como señales tempranas de fraude: llamadas repetidas desde el mismo número, diferencias entre el nombre que aparece en pantalla y la identidad declarada por el interlocutor, y la presencia de códigos de país desconocidos.

Tanto los operadores móviles como los dispositivos están incorporando alertas que identifican potenciales comunicaciones de riesgo, validadas mediante el reporte colectivo de los usuarios.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La manipulación de registros de voz con deepfakes es uno de los peligros emergentes que permite a estafadores suplantar a las víctimas ante bancos y familiares - crédito VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae

Para quienes buscan protegerse, los dispositivos iPhone permiten bloquear números o silenciar llamados de desconocidos, enviándolos directamente al buzón de voz.

En Android, las funciones de protección contra spam y la identificación de llamadas permiten filtrar y bloquear contactos sospechosos, medidas que, de acuerdo con los expertos citados por Infobae, disminuyen drásticamente la exposición al riesgo.

Recibir llamadas de números internacionales no identificados puede poner al usuario en la mira de sofisticados esquemas de fraude. Atender estas comunicaciones incrementa la probabilidad de ser incorporado a bases de datos de estafadores, quienes luego utilizarán la información recabada para suplantar la identidad, acceder a servicios financieros sin autorización y manipular datos personales.