Wilmar Mejía, vinculado con alias Calarcá, es el nuevo director de la Unidad de Información y Análisis Financiero

La designación se oficializó mediante decreto del Ministerio de Hacienda, en reemplazo de Jorge Arturo Lemus, en una entidad clave para combatir el lavado de activos en el país

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La decisión pone en el centro de la conversación pública a la Uiaf, una entidad adscrita al Ministerio de Hacienda cuya misión es clave para el país - crédito Uiaf y @wilmarmejia/X
La decisión pone en el centro de la conversación pública a la Uiaf, una entidad adscrita al Ministerio de Hacienda cuya misión es clave para el país - crédito Uiaf y @wilmarmejia/X

El Gobierno nacional oficializó un nuevo movimiento en una de las entidades clave para la lucha contra el crimen financiero en el país. A través de un decreto expedido por el Ministerio de Hacienda, se aceptó la renuncia de Jorge Arturo Lemus Montañez y se designó a Wilmar de Jesús Mejía como nuevo director de la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf).

El documento, fechado el 7 de abril de 2026, establece que Mejía asumirá el cargo de Director General Código 0015 Grado 27, en reemplazo de Lemus, que había sido nombrado en enero de este mismo año.

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El documento, fechado el 7 de abril de 2026, establece que Mejía asumirá el cargo de Director General Código 0015 Grado 27 - crédito Ministerio de Hacienda
El documento, fechado el 7 de abril de 2026, establece que Mejía asumirá el cargo de Director General Código 0015 Grado 27 - crédito Ministerio de Hacienda

La decisión pone en el centro de la conversación pública a la Uiaf, una entidad adscrita al Ministerio de Hacienda cuya misión es clave para el país: prevenir, detectar y combatir delitos como el lavado de activos, la financiación del terrorismo, el narcotráfico, el contrabando y la corrupción.

El nombramiento también generó atención debido a señalamientos que han circulado previamente sobre el nuevo director. Según versiones conocidas en distintos escenarios, Mejía habría sido mencionado en archivos incautados a alias Calarcá, integrante de disidencias de las Farc. En esos registros, se le habría identificado con el alias de “El Chulo”. No obstante, hasta el momento no se conocen decisiones judiciales en firme que confirmen dichas versiones, y el decreto se limita a oficializar su designación en el cargo.

Con este movimiento, el Gobierno de Gustavo Petro redefine la dirección de una de sus principales herramientas de inteligencia financiera, en un contexto en el que el seguimiento a flujos de dinero ilícito continúa siendo una prioridad en la agenda de seguridad y economía del país.

Aunque su paso fue breve, su gestión coincidió con un periodo en el que el Gobierno ha insistido en fortalecer los mecanismos de control sobre economías ilegales - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS
Aunque su paso fue breve, su gestión coincidió con un periodo en el que el Gobierno ha insistido en fortalecer los mecanismos de control sobre economías ilegales - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS

La llegada de Mejía a la Uiaf no ocurre en un vacío. Su nombre ya había estado en el radar público semanas atrás, cuando se conoció su salida de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), en medio de cuestionamientos que despertaron inquietud en distintos sectores. Ese antecedente volvió ahora a cobrar relevancia, justo cuando asume una de las posiciones más sensibles en materia de control financiero.

De hecho, el propio funcionario explicó en su momento que su retiro de la DNI respondió a una decisión personal orientada a proteger la credibilidad institucional. “Esta decisión se produce después de que la Procuraduría General de la Nación ha levantado la suspensión cautelar que pesaba sobre mí, lo que me permite retomar mis funciones. Sin embargo, he decidido no hacerlo y en su lugar presentar mi renuncia, motivado por el deber profesional de preservar la confianza y la integridad en una de las principales agencias de inteligencia del país”, manifestó.

Ese argumento, centrado en la necesidad de salvaguardar la confianza pública, ahora se convierte en un punto clave de análisis frente a su nuevo encargo. La Uiaf no solo procesa información sensible, también articula esfuerzos con entidades nacionales e internacionales para rastrear operaciones sospechosas, lo que exige altos estándares de transparencia y credibilidad.

crédito Joaquín Sarmiento/AFP | DNI | @wilmarmejia/X
El nuevo director de la Uiaf enfrenta cuestionamientos por su mención en archivos incautados a alias Calarcá, aunque no existen condenas ni investigaciones judiciales en firme - crédito crédito Joaquín Sarmiento/AFP | DNI | @wilmarmejia/X

En paralelo, el relevo en la dirección de la entidad se da tras la salida de Jorge Lemus. Aunque su paso fue breve, su gestión coincidió con un periodo en el que el Gobierno ha insistido en fortalecer los mecanismos de control sobre economías ilegales y flujos financieros irregulares. La transición, por tanto, no es menor. Implica ajustes en una institución que opera como eje técnico en la lucha contra estructuras criminales, especialmente en un momento en el que las autoridades buscan cerrar brechas en la trazabilidad del dinero ilícito.

A esto se suma que el nombre de Mejía ya había circulado como posible reemplazo incluso antes de que se oficializara su designación. Durante varios días, versiones extraoficiales apuntaban a su llegada, aunque no existía confirmación ni publicación de su hoja de vida en los canales oficiales de aspirantes a altos cargos. Ahora, con el decreto en firme, el reto pasa del terreno de las especulaciones a la gestión concreta. La expectativa gira en torno a cómo liderará la entidad, qué enfoque imprimirá a las investigaciones y de qué manera responderá a los cuestionamientos que han marcado su trayectoria reciente.