Salario mínimo de 2026 e IPC ya impactan en las fincas colombianas y dejan malas noticias: “Tendrá que ser trasladado al consumidor”

El encarecimiento internacional de fertilizantes, sumado a las restricciones de exportación y la presión del sueldo, obliga a los rurales a buscar alternativas que protejan sus ingresos, alertó el exministro Andrés Valencia

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En la actualidad, Colombia produce 17.370 toneladas de fique - crédito Ministerio de Agricultura
Hasta ahora, el agro es uno de los sectores que jalona la economía colombiana - crédito Ministerio de Agricultura

El sector agropecuario colombiano enfrenta un entorno desafiante, caracterizado por el aumento del salario mínimo, la inflación y el incremento de los costos de producción. La reducción de la producción y la presión sobre los precios de los alimentos dan cuenta de una situación que no tiene precedentes recientes.

Por eso, expertos insisten en que el constante incremento del sueldo básico y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) afectan de manera directa al sector agropecuario colombiano, lo que eleva los costos de insumos clave como fertilizantes, transporte y mano de obra. El encarecimiento repercute en los precios finales de los alimentos, lo que reduce la competitividad de los productores y disminuye el poder adquisitivo de los consumidores en todo el país.

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“El sector lleva cayendo como tres o cuatro meses porque disminuyó la producción de café, y los precios del café y varios productos agropecuarios. Ese comportamiento no es el mismo del año pasado”, afirmó el exministro de Agricultura Andrés Valencia a El Nuevo Siglo.

Andrés Valencia fue ministro de Agricultura entre el 7 de agosto de 2018 y el 7 de febrero de 2020 - crédito Colprensa
Andrés Valencia fue ministro de Agricultura entre el 7 de agosto de 2018 y el 7 de febrero de 2020 - crédito Colprensa

Las cifras oficiales reflejan la gravedad del escenario. De acuerdo con el Indicador de Seguimiento de la Economía (ISE), la producción agropecuaria cayó 2,4% en enero. El exfuncionario atribuyó el deterioro a la disminución en la producción de café y la bajada en los precios de cultivos fundamentales como el aceite de palma y el cacao.

“Estamos viendo un deterioro en el caso del precio del aceite de palma, y hay sectores que están viviendo esa coyuntura, además de café y palma, como el cacao; el precio de la tonelada de cacao llegó hasta USD12.000 y hoy está, creo, a menos de la mitad”. Además, una “reevaluación que está en más o menos el 17% o 18%” afecta negativamente a todo el sector.

El impacto del clima se hace notar en distintos cultivos, en especial, en la Costa Atlántica, donde la falta de lluvias perjudicó la producción de limón, papaya, arroz y maíz. “La tendencia está desde el año pasado, nosotros estamos cayendo mes a me desde el mes de junio, y eso viene acompañado seguramente de los fenómenos climáticos que por supuesto afectan las cosechas”, detalló .

Impacto de los insumos y geopolítica en los costos agrícolas

La subida del precio de los fertilizantes se consolida como uno de los retos centrales para el sector. Desde que se agravó la crisis geopolítica en Irán, la urea experimentó un alza cercana al 45%, incrementándose de USD450 la tonelada a USD653, según Valencia.

La guerra en Irán tiene consecuencias a nivel mundial - crédito Abir Sultan/EFE
La guerra en Irán tiene consecuencias a nivel mundial - crédito Abir Sultan/EFE

El fosfato monoamónico (DAP) también encarece su precio, un fenómeno intensificado por la decisión de países como China, Malasia e India de restringir sus exportaciones de fertilizantes. “Malasia ya anunció que no iba a exportar más fertilizantes fosfatados, la India también, la China también iba a parar esas exportaciones y eso sumado a que viene un aumento de la urea, pues vamos a tener unos mayores costos de fertilización en Colombia y en todo el mundo”, puntualizó el exministro al medio.

Dichas restricciones, combinadas con el encarecimiento internacional de materias primas, repercuten de manera directa en los costos agrícolas dentro y fuera de Colombia y complican el acceso a insumos clave para la producción de alimentos.

Cómo el salario mínimo incide en los precios del agro y la inflación

El alza del salario mínimo incrementa el costo de la mano de obra, con un efecto más marcado en los sectores más formales del campo. Andrés Valencia resaltó que “en el sector agropecuario, aquellos sectores que son muy formales como por ejemplo la palma africana, las flores, la porcicultura, pues obviamente a esos sectores ya se les subieron los costos y por supuesto tendrán que trasladarlos a los consumidores”.

El encarecimiento de los fertilizantes añade otro desafío para los agricultores. “Vamos a tener un aumento en una porción del costo que es más o menos entre el 20% y el 35% con los fertilizantes en algunos cultivos agropecuarios y eso tendrá que ser trasladado al consumidor”, afirmó.

Sumado a ello, la inflación se agudiza por el incremento en los precios de la gasolina, el gas y los servicios públicos.

Para 2026, el salario mínimo se ubica en $2.000.000 - crédito Luisa González/Reuters
Para 2026, el salario mínimo se ubica en $2.000.000 - crédito Luisa González/Reuters

“Va a subir el precio de la gasolina, va a subir el precio del gas, por lo tanto va a subir el precio de los servicios públicos y así subirán los precios de los alimentos, además el Banco de la República… tendrá que ajustar de nuevo las tasas de interés, por cuenta de esa mayor demanda en la que se está basando el crecimiento de la economía en el país”, alertó.

El resultado, según él, es una espiral de costos que afecta tanto la producción de alimentos como el gasto de los hogares.

Competitividad internacional y futuro del sector con un dólar revaluado

El entorno internacional supone obstáculos adicionales para los productores colombianos. La revaluación del peso frente al dólar reduce los incentivos para exportar y favorece la importación de productos agrícolas. Valencia advirtió que “por un lado vamos a seguir teniendo una revaluación de la tasa de cambio. Eso quiere decir que vamos a tener una agricultura que va a estar tratando de exportar a un dólar muy caro, lo que la hace poco competitiva en el mercado internacional”.

El precio bajo del dólar permite el ingreso de productos como maíz, soya y arroz a precios inferiores, afectando a los productores nacionales. Además, el clima desfavorable en regiones clave como la altillanura del Meta afecta la siembra y cosecha. “Aquí en la altillanura del Meta no llueve. Esta es la época de siembras de soya entre marzo y abril y si no hay lluvias pues seguramente va a haber una afectación también en esas cosechas”, señaló el exfuncionario.

El sector muestra dinamismo en productos no tradicionales como el aguacate y las frutas exóticas. Sin embargo, Valencia observa que “con un dólar tan caro obviamente usted mira a Perú, que no tiene una revaluación tan fuerte como la nuestra, Chile tampoco y eso hace que nuestros competidores en los mercados internacionales, por ejemplo en el caso del aguacate, van a ser más competitivos que nosotros”.