Murió Eduardo Robayo Ferro, el visionario detrás de Kokoriko que cambió la forma de comer pollo en Colombia

El fundador de la icónica cadena de restaurantes deja una huella imborrable en la gastronomía nacional, siendo pionero del pollo asado y referente del emprendimiento familiar en el país. Figuras públicas lamentan su partida

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Falleció Eduardo Robayo Fierro, fundador
Falleció Eduardo Robayo Fierro, fundador de la cadena de restaurantes Kokoriko - crédito @kokoriko_colombia/IG

En las últimas horas, Eduardo Robayo Ferro, reconocido fundador de Kokoriko, falleció, dejando una huella indeleble en el sector gastronómico nacional.

El empresario, considerado uno de los principales responsables de la masificación del pollo asado en Colombia, impulsó el crecimiento de una marca que hoy cuenta con más de medio siglo de historia y presencia en al menos 18 ciudades del país.

La noticia de su muerte fue confirmada por Alba Lucía Gómez, su esposa, al medio Noticias Caracol, y generó manifestaciones de pesar entre figuras públicas y colegas del sector empresarial.

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El empresario Fernán Martínez fue
El empresario Fernán Martínez fue uno de los primeros en revelar la muerte del fundador de Kokoriko - crédito @FernanMartinez/X

La expansión de Kokoriko constituye uno de los logros más notables en la industria gastronómica de Colombia. Según detalló Noticias Caracol, la empresa —fundada en 1969 junto a Noé Cardona Cardona y Emilio Jordán Collazos bajo el nombre “Compañía Comercial e Industrial de Aves – AVESCO Ltda.”— abrió su primer restaurante en Bogotá.

Un dato central que diferencia este caso de otras coberturas es el alcance operacional: actualmente, Kokoriko opera 80 puntos de venta, lo que la convierte en un actor dominante dentro de un rubro donde compite con marcas como Frisby.

El nacimiento de Kokoriko definió el mercado de pollo asado en Colombia

La propuesta inicial se materializó en un pequeño local llamado Las Colonias, ubicado en la calle 63 con avenida Caracas de Bogotá. Allí, Robayo Ferro y sus socios ofrecieron por primera vez un menú compuesto por pollo asado, papa y arepa, configuración que rápidamente se convirtió en el estándar de la cadena.

A través de las redes
A través de las redes sociales de la cadena de restaurantes compartieron la noticia con sus seguidores - crédito @kokoriko_colombia/IG

De acuerdo con el historial de su fundación, el primer restaurante con la marca Kokoriko abrió en Cali en 1971, y que la fórmula del menú sencillo sentó las bases de la expansión nacional, alcanzando ciudades como Medellín, Barranquilla, Cartagena y Manizales.

La historia empresarial de Robayo Ferro también destaca por su capacidad para identificar oportunidades y reinventarse. Antes de incursionar en el sector gastronómico, emprendió en diferentes rubros como las cacharrerías, la venta de joyas de fantasía y la importación de mercancías.

La entrada al negocio alimentario en los años 60 surgió de la búsqueda por consolidar una empresa familiar perdurable. El éxito inicial permitió que, junto con su hermano Antonio Robayo, asumiera el liderazgo del negocio y consolidara la presencia de Kokoriko en todo el país.

Diversificación e impacto empresarial del grupo fundado por Robayo Ferro

La consolidación de Kokoriko en la década de 1980 permitió a los Robayo Ferro diversificar inversiones hacia el sector financiero, con la compra de Diners Club Colombia, que posteriormente dio origen al Banco Superior y fue absorbido por Davivienda.

Eduardo Robayo fundador de Kokoriko
Eduardo Robayo fundador de Kokoriko murió en la tarde del 21 de marzo - crédito @kokoriko_colombia/IG

Además, la familia incursionó en fondos de pensiones, vivienda y otras empresas, manteniendo siempre a Kokoriko como epicentro de su actividad empresarial.

En 2000, el grupo incorporó a Helados Mimo’s y fundó el conglomerado Conboca, que más tarde, en 2016, selló una alianza con Andrés Jaramillo, creador de Andrés Carne de Res.

Como resultado, en 2017 surgió el grupo Inmaculada Guadalupe y Amigos (IGA), que actualmente agrupa cientos de restaurantes y miles de empleados bajo una estructura empresarial ampliada.

Las adversidades también marcaron la historia de la familia. En 2003, Antonio Robayo perdió la vida en el atentado contra el Club El Nogal, atribuido a las Farc, lo que supuso “uno de los momentos más duros”, ya que su rol era clave en la toma de decisiones financieras del grupo.

Mensajes de condolencia y legado empresarial

El exalcalde de Bogotá lamentó
El exalcalde de Bogotá lamentó la muerte del empresario colombiano - crédito @EnriquePenalosa/X

El fallecimiento de Eduardo Robayo Ferro inspiró numerosas muestras de aprecio y respeto en redes sociales. Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá y excandidato presidencial, escribió: “Lamento la muerte de Eduardo Robayo, creador de Kokoriko, gran empresario constructor de patria y mejor ser humano”.

El periodista Fernán Martínez también envió mensajes de condolencia a la familia Robayo Ferro, resaltando su trayectoria y capacidad de liderazgo.