
En medio de la indignación nacional que ha generado el video de una mujer agrediendo verbalmente a un joven repartidor en el norte de Bogotá, nuevos testimonios han comenzado a salir a la luz sobre el pasado de la protagonista del escándalo.
Esta vez fue el presentador Carlos Vargas quien, desde los micrófonos de la emisora Vibra, reveló un episodio desconocido que vincula a la mujer —conocida públicamente como “la doctora Liliana”— con la presentadora Mary Méndez.
Durante el programa radial, Vargas aseguró que Mary Méndez también habría sido víctima de esta mujer años atrás, en un caso que, aunque no tuvo repercusión mediática en su momento, hoy cobra relevancia por el historial que empieza a rodear a Liliana.
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“Mary Méndez fue víctima de esta ¡doctora Liliana! (como dice la señora que la llamen) Y resulta que la doctora ha engañado a muchas personas”, afirmó el comunicador.

Según contó Carlos Vargas, los hechos se remontan al matrimonio religioso de Mary Méndez, pues en ese entonces, la presentadora decidió entregar su vestido de novia después de usarlo a esta mujer para que lo vendiera.
“Resulta que Mary Méndez, en su primer y único matrimonio que ha tenido hasta ahora por la Iglesia, cuando ella se casa, le entrega el vestido para que lo venda”, relató Vargas.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la historia tomó un rumbo inesperado porque, de acuerdo con el presentador, la mujer no vendía los vestidos como prometía, sino que los alquilaba sin que las dueñas recibieran ganancia alguna.
“Me contaba Mary en el audio que tengo, que uno le entregaba las cosas a ella para que lo vendiera, pero ella terminaba alquilando los vestidos y tampoco se ganaba alrededor de la alquilada”, explicó.
Mary Méndez, según lo narrado, no insistió en su momento por falta de seguimiento: “Mary Méndez dijo: ‘Pues a mí se me olvidaban esas vainas’ y que ella nunca le contestaba”, añadió Vargas, quien también precisó que la mujer tenía un local comercial ubicado en la calle 90 de Bogotá llamado Alegra, lugar donde la presentadora entregó su vestido.

Con los años, la situación volvió a aparecer de forma indirecta, pues Carlos Vargas contó que Méndez vio en televisión un escándalo relacionado con esta mujer, cuando otras personas comenzaron a reclamarle públicamente, y ahí recordó el tema de su vestido y el dinero que nunca le fue entregado.
“Cuando con los años ella ve que se arma la cógeme el pie y después de eso, unas mujeres se le pararon a ella a armarle un escándalo. Y Mary lo vio eso en televisión”, señaló el presentador.
Tras ese episodio, Mary Méndez intentó contactarla sin éxito: “Mary la empieza a llamar y no le contesta. Entonces dejó ahí la vaina”, relató.
Tiempo después, ambas se reencontraron en la calle y Méndez la confrontó directamente: “‘Liliana, por favor, ¿qué es esto? ¿Qué está pasando? ¿Por qué no aparece la ropa?’, y ella: ‘No, es que si viera lo que me pasó’”, recordó Vargas, según le contó a través de un audio enviado a WhatsApp por la presentadora de La Red.
Han pasado, según dijo, “más de diez, doce, quince años”, y el vestido nunca apareció.

En medio de la conversación radial, el propio Carlos Vargas concluyó que el tema quedó en el olvido: “No, no, ya qué le van a pagar a Mary”.
A esto se sumó un dato clave revelado por la misma presentadora, pues el equipo de radio reprodujo el audio de Méndez y también mostró un video en el que se ve el contrato que en su momento firmó con la señora en cuestión, pero en el documento se podía evidenciar que había un cambio de identidad.
“Te voy a contar otro dato, Vargas, que a mí me parece importantísimo. Yo no la tenía a ella bajo Liliana. Ella se hacía llamar Adriana Jaramillo. Claro, yo me acuerdo”, afirmó Mary Méndez, sugiriendo que la mujer utilizaba otro nombre, tal como estaba firmado en los papeles que compartió
Este testimonio volvió a poner en el centro de la conversación a la llamada “doctora Liliana”, quien recientemente fue tendencia tras difundirse un video en el que agrede verbalmente a un repartidor de pizzas en el sector de Chicó, en Bogotá.
En las imágenes, grabadas por el propio trabajador, se escucha a la mujer lanzar insultos clasistas como: “Usted es un motociclista, un empleado, mal empleado. ¿Usted no entiende? Usted es un mal empleado”.
El episodio escaló cuando la mujer aseguró que el joven “no pertenecía a ese barrio”, lo amenazó con llamar a la Policía y a la empresa Domino’s Pizza, y terminó pateando la motocicleta del repartidor. Todo esto ocurrió pese a que el trabajador se mantuvo calmado y repitió que solo estaba cumpliendo con su labor.
La escena generó un rechazo masivo en redes sociales, donde miles de usuarios denunciaron el comportamiento clasista y violento, mientras destacaban la templanza del repartidor. Para muchos, el caso se convirtió en un nuevo ejemplo del conocido fenómeno del “usted no sabe quién soy yo”, símbolo del abuso y la discriminación social.
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