La DEA y CIA buscaron negociar con alias Naín, el capo del Caribe colombiano que desafía al Estado y evadió captura tras ataque a campamento

Con 26 años, Naín Andrés Pérez Toncel quedó en el foco de la ofensiva militar tras hechos violentos en La Guajira y Magdalena; autoridades lo señalan como líder de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y objetivo prioritario del Ejército

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Naín Andrés Pérez Toncel, alias
Naín Andrés Pérez Toncel, alias Naín o ‘el Bendito Menor’ - crédito redes sociales

El nombre de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Menor o Bendito Menor, está ligado hoy al avance del narcotráfico en el Caribe colombiano y a una reciente ofensiva militar que fracasó debido a la filtración de información.

A sus 26 años, Pérez Toncel dirige el frente Javier Cáceres de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y ha pasado de ser un sicario marginal a liderar una organización armada que desafía abiertamente al Estado, convirtiéndose en una amenaza directa para la seguridad nacional, según fuentes de inteligencia militar consultadas por el medio Semana.

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El miércoles 14 de enero, tropas terrestres y helicópteros artillados de la Fuerza Aeroespacial Colombiana rodearon su campamento en la zona rural de Dibulla, La Guajira.

Sin embargo, los criminales lograron huir heridos tras un intercambio de disparos, debido a que la operación se filtró poco antes del asalto.

Un oficial de inteligencia explicó que, aunque el campamento estaba plenamente localizado y bajo vigilancia constante, la ofensiva solo se reactivó tras las amenazas que “Menor” había difundido contra el presidente Gustavo Petro en redes sociales.

El ascenso de Menor se sustenta en su capacidad para consolidar rutas del narcotráfico que conectan la Sierra Nevada con el Caribe y la frontera con Venezuela.

Según fuentes citadas por el medio mencionado, su papel se volvió clave cuando el Ejército de Liberación Nacional (ELN), en conflicto abierto con la fuerza pública, comenzó a subcontratar a su grupo para mantener el control de las rutas hacia Venezuela y Europa, aprovechando la infraestructura portuaria de Santa Marta.

Incluso habría contado con enlaces facilitados por el ELN dentro de la Guardia Bolivariana, con fines logísticos y políticos en la frontera.

El despliegue de tropas en
El despliegue de tropas en zonas rurales busca la localización de cabecillas armados y la destrucción de infraestructura utilizada para acciones ilegales, en respuesta a hechos violentos registrados el pasado 9 de enero en Maicao - crédito @Ejercito_Div1 / X

Dentro de la estructura criminal, su pareja, Rosa Angélica Tarazona, alias la Bebecita, administra las finanzas ilícitas, la seguridad interna y los contactos estratégicos. De acuerdo con fuentes internas, agencias internacionales como la DEA y la CIA intentaron acercarse al grupo para proponer cooperación, conscientes de la evidencia que ya tenían sobre sus operaciones, pero nunca recibieron respuesta.

Una fuente cercana señaló que Pérez Toncel subestimó los llamados de las agencias, considerándolo un juego, hasta que el Ejército intervino en el campamento, en una operación que, según se comenta, habría contado con apoyo indirecto de estas agencias extranjeras.

El operativo militar no incluyó bombardeos, pero sí el uso de helicópteros artillados tipo Arpía, capaces de disparar cohetes de alto impacto. Tras la intervención, las tropas encontraron el campamento completamente abandonado, con rastros de sangre que confirmaban la huida y la posibilidad de heridos.

Las amenazas a Gustavo Petro

La situación se agravó cuando, tras la reactivación de los procesos judiciales en su contra, comenzaron a circular en redes sociales videos atribuidos a Pérez Toncel en los que se dirigía de forma intimidante al presidente Gustavo Petro.

Hombres armados pertenecientes a las
Hombres armados pertenecientes a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, estructura criminal vinculada a homicidios, extorsiones y disputas por rutas del narcotráfico en el Caribe colombiano - crédito Defensoría del Pueblo

El contenido, difundido principalmente en Facebook, fue evaluado por el Gobierno como una amenaza directa contra el jefe de Estado y activó los protocolos de seguridad presidencial.

En las grabaciones, el cabecilla apareció armado y cuestionó públicamente la recompensa ofrecida por su captura, insinuando posibles represalias desde la estructura que lidera.

Días después, el propio alias Naín divulgó otro mensaje en el que se desmarcó de esas advertencias y aseguró que se trataba de una maniobra de suplantación por parte de otras bandas criminales. Sin embargo, el Ejecutivo dio por terminado de forma definitiva su rol como vocero en eventuales acercamientos de paz y confirmó la reactivación de la orden de captura en su contra.

Aunque voceros del grupo armado negaron públicamente su responsabilidad en ese ataque, las autoridades señalan a la estructura como principal sospechosa y apuntan a Pérez Toncel como uno de los hombres clave detrás de su expansión.

La presión militar aumentó el 14 de enero, cuando tropas del Ejército, con apoyo de helicópteros artillados tipo Arpía y tecnología de vigilancia aérea, ejecutaron una operación en la zona rural de Dibulla.

En el lugar fue localizado un campamento clandestino que habría sido ocupado por el cabecilla y su círculo cercano, aunque el grupo logró huir minutos antes del asalto.

Durante la intervención fueron incautadas dos camionetas, seis proveedores, 444 cartuchos de distintos calibres, nueve minas antipersona y equipos de comunicación. Además, las autoridades destruyeron vehículos acondicionados con explosivos.

Pedro Sánchez reiteró la recompensa
Pedro Sánchez reiteró la recompensa de hasta 500 millones de pesos por información que permita la captura de alias Naín. - Crédito MinDefensa

Fuentes militares señalaron que en el sitio se hallaron rastros de sangre, lo que indicaría que hubo personas heridas durante la huida.

Sin embargo, interceptaciones posteriores revelaron que alias Naín habría ordenado eliminar cualquier evidencia de lesiones para evitar que las Fuerzas Militares confirmaran bajas dentro de su estructura. Desde entonces, se mantiene una vigilancia estricta sobre centros de salud y corredores fronterizos.

De acuerdo con información de inteligencia citada por Semana, el fortalecimiento de Pérez Toncel estaría ligado a una relación estratégica con el ELN.

Según esas fuentes, esa guerrilla habría subcontratado a los Conquistadores de la Sierra Nevada para mantener el control de rutas del narcotráfico hacia Venezuela y Europa, aprovechando la infraestructura portuaria de Santa Marta.

En ese esquema, el grupo habría heredado contactos con la Guardia Bolivariana para facilitar operaciones logísticas en la frontera.