
Náuseas, fatiga, calambres extremos, mareos e incluso desmayos. Para miles de mujeres y personas menstruantes, estos no son síntomas aislados, sino una experiencia mensual que, lejos de ser “incomodidad”, se convierte en una barrera real para trabajar. Es esa realidad, muchas veces silenciada, la que el Gobierno busca visibilizar con la polémica propuesta de incluir en la consulta popular una pregunta sobre la licencia laboral por período menstrual incapacitante.
La idea fue expresada por el presidente Gustavo Petro como parte del paquete de temas que podrían someterse a votación ciudadana en torno a la reforma laboral. Y aunque el objetivo, según el Gobierno, es garantizar el derecho a la salud y promover condiciones laborales más justas, el anuncio no tardó en dividir opiniones, mientras algunos celebran el enfoque como un avance en derechos sexuales y reproductivos, otros lo critican como inviable o incluso discriminatorio.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook.

Pero ¿de qué se habla cuando se menciona un “período menstrual incapacitante”? La expresión se refiere a ciclos menstruales que cursan con síntomas tan intensos que impiden cumplir con las tareas del día a día, incluidas las laborales. No se trata de una simple molestia, en muchos casos está relacionado con patologías como endometriosis, miomas, síndrome de ovario poliquístico o trastornos hormonales complejos.
El ginecobstetra Cristian Pérez, de la Universidad del Sinú en Cartagena, señaló que se considera incapacitante un período que alcanza entre siete y diez puntos en la escala del dolor, y cuyos síntomas no ceden con medicamentos convencionales como los antiinflamatorios. “Este tipo de dolor, que empeora mes a mes, afecta completamente la calidad de vida”, explicó a El Espectador.
Entre los síntomas más comunes están el dolor abdominal agudo, sangrado excesivo, a veces con coágulos, dolor en la parte baja de la espalda o las piernas, náuseas, vómito, diarrea, debilidad extrema e incluso pérdida momentánea del conocimiento. Para quienes lo padecen, continuar trabajando en esas condiciones es casi que imposible.

El tratamiento varía según cada caso. En los más leves, analgésicos y anticonceptivos pueden ser suficientes. Pero cuando el dolor es crónico o de origen patológico, se requieren tratamientos hormonales o incluso intervenciones quirúrgicas. Sin embargo, el acceso al diagnóstico y tratamiento en el sistema de salud colombiano no siempre es ágil ni equitativo, lo que agrava la situación para muchas pacientes.
En este contexto, la reforma laboral presentada por el Ejecutivo propone otorgar licencias remuneradas para quienes padezcan cuadros clínicamente diagnosticados como dismenorrea severa o síntomas menstruales incapacitantes, con el objetivo de “reconocer la salud menstrual como un aspecto relevante en el bienestar laboral y promover la equidad de género en el entorno laboral”.

Sin embargo, más allá de la intención inicial de la propuesta, el debate terminó por destapar una resistencia social mucho más profunda de lo que se preveía. Desde que se anunció la posibilidad de incluir la licencia por menstruación incapacitante en la consulta popular, no paran de circular en redes sociales, columnas de opinión y foros públicos una serie de comentarios que, en lugar de abrir un diálogo informado, tienden a minimizar, deslegitimar o incluso ridiculizar el problema.
Se repiten frases como que es una “exageración”, que el dolor menstrual “es normal y no debería ser motivo para faltar al trabajo”, o que la medida “solo abriría la puerta para abusos” y se convertiría en una excusa para no cumplir con las obligaciones laborales. Algunos llegan incluso a tacharla de iniciativa “discriminatoria”, al considerar que supondría un nuevo “privilegio” concedido exclusivamente a las mujeres, alimentando estereotipos de género que durante décadas condicionaron la participación y crecimiento en el ámbito laboral de las mujeres.
Más Noticias
Nuevo nombre en escándalo de la Ungrd: Corte Suprema ordena investigar al representante Jhon Fredy Núñez
Según testimonios y registros de WhatsApp, el congresista habría presionado para la aprobación de proyectos y contratos, en coordinación con funcionarios del Ministerio de Hacienda y la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público

“Cada vez más personas compran en línea”: Lulo Bank y Mercado Libre lanzan compras en cuotas sin interés
La alianza permitirá a los usuarios pagar productos del marketplace en varias cuotas sin interés durante lo que resta de 2026

Quién es Edna Bonilla, la exsecretaria de Educación de Bogotá que será fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo
La contadora pública y doctora en Estudios Políticos, ha combinado más de 25 años de trayectoria académica con cargos en la administración pública, destacándose como secretaria de Educación de Bogotá y liderando programas como “Jóvenes a la U”




