
Una cucharada de miel, una taza de té o un filete de tilapia parecen elecciones cotidianas e inofensivas en la mesa de cualquier colombiano. Sin embargo, detrás de su aparente inocuidad se esconde una amenaza microscópica que, poco a poco, se acumula en el organismo, los microplásticos. Dos informes de la Plataforma de Acción sobre los Plásticos (Npap Colombia), elaborados con el apoyo del Ministerio de Ambiente, el Foro Económico Mundial, el Gobierno del Reino Unido y WWF, revelaron la alarmante presencia de estas diminutas partículas en alimentos de consumo masivo en el país.
Los hallazgos no solo indican la existencia de microplásticos (MPs) y nanoplásticos en productos procesados y en especies naturales, también alertan sobre la cantidad y el alcance que esta contaminación alcanzó en el entorno colombiano. Desde los ecosistemas acuáticos del Magdalena hasta los cultivos industriales de pescado, pasando por productos tan comunes como el arroz, la sal, el té y el azúcar, los plásticos invaden la cadena alimentaria.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel.

Según las estimaciones contenidas en los estudios, una persona promedio podría estar incorporando entre 74.000 y 121.000 partículas plásticas por año a través del consumo habitual de alimentos y bebidas. Este nivel de exposición ya no es una conjetura científica, sino una realidad comprobada. Los investigadores encontraron estos contaminantes en órganos humanos clave como los pulmones, la placenta y el cerebro, lo que abre la puerta a graves riesgos de salud pública.
Uno de los casos más impactantes del informe proviene de estudios realizados en Manizales, donde se detectaron microplásticos en la sangre, la placenta y el cordón umbilical de mujeres gestantes. María Valentina Suárez, estudiante de maestría de la Universidad Nacional e investigadora del estudio, advirtió que, “sabemos que los microplásticos afectan el sistema inmunológico durante el embarazo. Que generan un mayor riesgo de preeclampsia y restringen el crecimiento intrauterino”. La presencia de estas partículas en una etapa tan crítica como la gestación es una señal clara de que el problema traspasó los límites del medioambiente para convertirse en una crisis sanitaria.
PUBLICIDAD
En cuanto a los productos más contaminados, la lista es tan variada como preocupante. Las bolsitas de té sintéticas, elaboradas con nailon o PET, liberan hasta 11.600 microplásticos por taza al entrar en contacto con el agua caliente. El arroz, un alimento esencial en la dieta nacional, contiene entre 2,3 y 6,3 microplásticos por gramo, lo que significa que una porción cocida de 100 gramos podría aportar hasta 630 MPs. El agua embotellada, por su parte, puede contener hasta 314 partículas por litro; quienes beben los dos litros diarios recomendados, podrían estar ingiriendo cerca de 628 MPs al día.

Los alimentos marinos tampoco escapan a esta amenaza. El camarón, el cangrejo y los mejillones presentan entre 0,36 y 1,8 microplásticos por gramo, mientras que peces emblemáticos como el bocachico del Magdalena o el bagre rayado, muy consumidos en el país, son identificados como especies altamente expuestas debido a la contaminación de sus hábitats. En el caso del pargo lunarejo, muy popular en la región Caribe, se detectaron MPs incluso en tejidos internos, lo que sugiere una bioacumulación que podría escalar en la cadena trófica.
PUBLICIDAD
No solo los alimentos de origen animal están en la mira. La sal de mesa, con hasta 680 MPs por kilogramo, puede sumar entre 10 y 50 partículas por cucharadita. Incluso el azúcar, con hasta 217 MPs por kilo, y la miel, con 166 MPs por kilo, aportan microdosis de estos contaminantes a la dieta diaria.

El problema de los plásticos, que en algún momento fue percibido como una amenaza lejana centrada en la contaminación de los océanos, mostró ahora su faceta más íntima, se está colando en nuestros cuerpos con cada sorbo, cada bocado, cada ingrediente. Y no llega solo. Estas partículas funcionan como vehículos de sustancias altamente tóxicas, como metales pesados y disruptores hormonales, capaces de causar alteraciones reproductivas, metabólicas y neurológicas. En otras palabras, el cuerpo humano no solo está digiriendo plástico, también su carga química.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Carlos Carrillo criticó pronunciamiento de Abelardo de la Espriella por entrega de ayudas en Casanare: “¡Qué barato todo con esta gente!”
El exdirector de la Ungrd calificó de “ignorante” la propuesta del presidente electo y aseguró que el sistema estatal está preparado para atender emergencias sin protagonismos ajenos

Judicializan a los señalados de reclutar mujeres vulnerables como ‘correos humanos’ para droga: una de ellas murió
Según el ente acusador, los señalados convencían a jóvenes de llevar diversas cantidades de cocaína y marihuana ocultas en el cuerpo, poniendo en riesgo su salud e integridad

Definidas las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA 2026: hora, fecha y dónde ver en Colombia por TV
Los equipos tendrán tres días de descanso antes de enfrentar los partidos que definirán los finalistas y las selecciones que jugarán por el tercer y cuarto puesto
EN VIVO - Mercado de Fichajes del fútbol colombiano: altas, bajas y rumores de hoy, 12 de julio, en la Liga BetPlay
Millonarios se hizo al goleador del semestre anterior para reforzar su delantera tras la salida de Falcao; mientras que Junior quiere buscar el tricampeonato

A 25 días del cambio de mando, Gustavo Bolívar defiende el legado de Petro y alerta por el nuevo Gobierno
A días del relevo presidencial, el exdirector de Prosperidad Social alertó sobre la continuidad de medidas impulsadas por el gobierno de izquierda colombiana



