Un violento ataque sicarial ocurrido en el municipio de Villa del Rosario, en el área metropolitana de Cúcuta, conmocionó a la comunidad la noche del sábado 15 de marzo.
El ataque ocurrió en un establecimiento comercial denominado El Templo del Billar, donde se celebraba la inauguración del local con un torneo de billar que era transmitido en vivo a través de redes sociales. Como resultado del ataque, dos personas fallecieron y cuatro resultaron heridas, lo que generó alarma y desató exigencias de justicia por parte de los habitantes de la región.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
De acuerdo con las primeras investigaciones, un hombre armado ingresó al establecimiento alrededor de las 9:30 p. m. y abrió fuego de manera indiscriminada contra los asistentes.
PUBLICIDAD
Las víctimas mortales fueron identificadas como Samir Fernando Olarte Téllez y Edwin Yesid Uribe Vargas; mientras que los heridos, trasladados a centros médicos cercanos, son Felipe Alfonso Osorio Velásquez, Jesús Ariel Suárez Suárez, Jimmy Ramírez Martínez y Edinson Lascarro Carrillo. Según detalló Semana, el estado de salud de los heridos es reservado.

Las autoridades han planteado dos hipótesis principales sobre el posible móvil del ataque. Una de las líneas de investigación apunta a que el objetivo principal era Samir Fernando Olarte Téllez, un comerciante de divisas de la zona fronteriza con Venezuela.
Olarte también se dedicaba al préstamo de dinero y, según versiones preliminares, habría mencionado recientemente que le adeudaban una suma considerable. Esta deuda podría haber sido el detonante del ataque, ya que, según El Tiempo, Olarte recibió la mayor cantidad de disparos, lo que refuerza la teoría de que era el blanco principal.
PUBLICIDAD
La segunda hipótesis, según consignó Semana, está relacionada con una posible extorsión al propietario del establecimiento donde ocurrió el ataque. Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el dueño del local habría sido víctima de amenazas por parte de extorsionistas, quienes le exigían pagos a cambio de no atentar contra su negocio.
Sin embargo, el propietario negó categóricamente estas acusaciones mediante un comunicado, en el que afirmó que su negocio está dedicado exclusivamente al entretenimiento y la recreación, sin vínculos con actividades ilícitas.
Samir Fernando Olarte Téllez, una de las víctimas fatales, era un reconocido comerciante de divisas en la región y propietario de la empresa Moda, Stylo M Juliana, dedicada al comercio de prendas de vestir, calzado y artículos de cuero. Según El Tiempo, esta empresa fue registrada en 2015 en Cúcuta. Además, Olarte poseía un lote en la zona rural de Corozal, cerca de Pamplona, y figuraba en varios procesos legales relacionados con préstamos y embargos.
PUBLICIDAD
La otra víctima mortal, Edwin Yesid Uribe Vargas, se dedicaba a la venta de motocicletas y también tenía vínculos con el comercio de prendas de vestir. Según El Tiempo, Uribe era propietario de la empresa JLStore Cúcuta, registrada en 2020 en la misma ciudad.
Entre los heridos se encuentran dos participantes del torneo de billar, identificados como Edinson Carrillo, conocido como Piolín, y Felipe Osorio Velásquez, apodado El Mono Felipe. Ambos son originarios de Barranquilla y habían sido invitados al evento por su destacada trayectoria en el deporte.
El ataque, que ocurrió en un contexto de celebración y recreación, ha generado un profundo impacto en la comunidad de Villa del Rosario. Los habitantes de la región han expresado su preocupación por el aumento de la inseguridad y han exigido a las autoridades el esclarecimiento de los hechos.
PUBLICIDAD

Según reportó Semana, los videos del ataque, captados tanto por las cámaras de seguridad del local como por la transmisión en vivo del torneo, se han convertido en piezas clave para la investigación.
Las autoridades continúan trabajando en el análisis de estas grabaciones y en la recopilación de testimonios para determinar si el ataque estuvo motivado por las deudas de Samir Olarte, las presuntas amenazas de extorsión al dueño del local o una combinación de ambos factores.
Uno de los investigadores señaló que la hipótesis de la deuda toma fuerza debido a los múltiples disparos dirigidos a Olarte.
El ataque en Villa del Rosario pone de manifiesto la creciente inseguridad en esta zona fronteriza entre Colombia y Venezuela, donde los conflictos económicos y las actividades delictivas parecen estar desbordando a las autoridades locales. La comunidad, aún conmocionada por los hechos, espera respuestas claras y acciones contundentes para prevenir que episodios similares se repitan en el futuro.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Vicepresidente electo alertó que Gobierno Petro pretende modificar nombramientos de oficiales de la UNP por decreto
El también director del Empalme Anticorrupción, José Manuel Restrepo, solicitó a la UNP suspender los nombramientos derivados del Decreto 0670 de 2026 hasta la fecha de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella

Cayó banda La Inmaculada, que extorsionada a propietarios de carnicerías, fruvers y vendedores informales en Tuluá
Los dos cabecillas capturados lograron recaudar hasta 2.300 millones de pesos anuales con amenazas a comerciantes de varios sectores de la ciudad vallecaucana

Así es como los colombianos pueden acudir a los fondos de pensión para convertir la prima de junio en ahorro con beneficios tributarios
Expertos recomiendan distribuir el ingreso extra al darle prioridad a pagos urgentes, crear un fondo de emergencia o invertir en instrumentos seguros, según las metas y la situación financiera

Mujer encontró una cucaracha en su comida en popular restaurante bar en el norte de Bogotá
Las imágenes grabadas con el celular de la usuaria circularon ampliamente a través de las redes sociales y causaron preocupación sobre las normas de higiene y la responsabilidad de la empresa sobre el caso que desató revuelo entre los clientes del lugar

La Corte Suprema mantiene sin resolver tutelas de condenados por tortura a la periodista Claudia Julieta Duque
La periodista dirigió una petición a la Corte Suprema denunciando que la demora en resolver tutelas de condenados por tortura psicológica favorece la impunidad y debilita la confianza ciudadana en la justicia




