
La seguridad de las personas con riesgo de ser víctimas de atentados en Colombia se ha convertido en un problema en el país. La asignación de esquemas de protección presenta amplias desigualdades en su distribución, baja cobertura y mal arreglo institucional.
La Contraloría Delegada para el Sector Defensa y Seguridad realizó un estudio sobre el sistema de protección del país y halló varias deficiencias en sector. Entre ellas la diferencia que existe entre el costo y la calidad de las medidas otorgadas a congresistas y líderes sociales o comunidades afro e indígenas.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Google News.
De acuerdo con el informe, la protección de un congresista cuesta en promedio $374 millones anuales, como arrojó la cifra entre el periodo de 2021 y 2022. En cambio, los esquemas de protección otorgados a defensores o líderes sociales cuestan $124 millones por año y, en el caso de comunidades indígenas o afrocolombianas que cuentan con medidas colectivas, $103 millones.
“Menos del 30% para una medida colectiva gasta el Estado (para proteger a una población que está en mayor zozobra) que a un congresista. Hay congresistas que sí tienen un nivel riesgo alto, pero hay congresistas que no lo tienen”, señaló el contralor delegado para el Sector Defensa y Seguridad, Luis Eduardo Parra.

La razón de la diferencia, de acuerdo con la Contraloría, radica en que los altos funcionarios del Estado tienen medidas completas (o duras) que incluyen carros blindados y escoltas. En cambio, los defensores, líderes sociales y comunidades étnicas tienen que recibir una evaluación de riesgo que en su mayoría les otorga medidas blandas, como equipos de comunicación o chalecos antibalas.
Sin embargo, las comunidades étnicas son los grupos poblacionales con mayor número de beneficiarios de medidas de protección del total de 8.014 totales; de estas, 1.591 son personas pertenecientes a la población indígena y afrocolombiana. Los defensores de derechos humanos y líderes sociales protegidos suman 1.220, mientras que los desmovilizados reintegrados a la vida civil son 473 con esquemas de protección.
En cuanto a los políticos, son 324 alcaldes y 298 senadores y representantes a la Cámara, que es la totalidad de los miembros del Congreso de la República. Sin embargo, la cobertura de las medidas de protección no es igual para todas las poblaciones en riesgo.
La Contraloría concluyó que entre 2019 y 2022 hubo 114.703 solicitudes presentadas por personas y comunidades en la Unidad Nacional de Protección, de las cuales únicamente 39.299 fueron objeto de evaluación y 10.459 se aprobaron con la asignación de medidas. Es decir que solo el 9,1% de las peticiones terminan en brindar seguridad a los solicitantes.

La UNP invirtió 1,9 billones de pesos entre 2021 y 2022 en las medidas de protección vigentes, que representa un 63,5% del presupuesto ejecutado por la entidad en el mismo periodo. Los gastos se dividen en pago de escoltas que equivale a 1,08 billones, alquiler de vehículos $644.653 millones y transporte o reubicación de protegidos por 29.258 millones.
La Contraloría también señaló que los grupos con mayor riesgo, en niveles extraordinario y extremo, de ser víctimas de atentados contra su vida se encuentran los testigos de violaciones a los derechos humanos, antiguos miembros de la Unión Patriótica, desmovilizados en proceso de reintegración y profesionales que trabajan en procesos judiciales relacionados con violaciones de derechos humanos.
El ente de control señaló que una de las razones por las que las medidas no son otorgadas o se demoran sus procesos, es porque no existe una coordinación clara entre las instituciones que intervienen en la política de protección. Por ejemplo, en algunos casos los solicitantes no demuestran su pertenencia a los grupos que pueden recibir esquemas o no lo hacen ante la entidad correspondiente.
Así mismo alertó que no hay claridad en la información de la UNP, hay informes separados, e incluso se identificaron 2.360 actos administrativos de implementación de medidas de protección entre 2019 y 2022 que no tienen evaluación del riesgo.
Más Noticias
Autoridades de Medellín hallaron más de 30 inmuebles de “renta corta” como cabañas, fincas y ‘glampings’ sin licencias
En los barrios de Laureles, San Cristóbal, El Poblado y La Candelaria se concentraron la mayoría de los casos

Defensa de Nicolás Rodríguez se pronunció por acusaciones de presunta violación: “No ha cometido conducta punible alguna”
A través de sus abogados, el jugador de Atlético Nacional expresó su disposición a colaborar con las autoridades, con el fin de demostrar su inocencia

Pacto por el Crédito movió $241 billones en financiamiento y así quedó el reparto de créditos en Colombia
El balance del programa mostró que los recursos se concentraron principalmente en vivienda, infraestructura, turismo y sector agropecuario, mientras millones de personas y microempresas accedieron a financiamiento durante los 18 meses que duró la estrategia

Petro calificó como “chatarras” donaciones de aviones de EE. UU., pero en 2022 sacaba pecho por helicópteros: “Bien puede servir para la guerra”
A lo largo de su mandato, el presidente parece haber cambiado de opinión sobre la entrega de aeronaves desde los Estados Unidos, en señalamientos que hoy lo tienen en medio de un ‘huracán’ mediático y enfrascado en una intensa discusión con el exmandatario Iván Duque Márquez

Esta es la obra vial que se construirá en Cajicá para descongestionar la Sabana Centro y mejorar el tránsito hacia Bogotá
La iniciativa busca canalizar el alto flujo automotor que atraviesa la zona urbana, beneficiando tanto a residentes como a usuarios de corredores hacia la capital y otras localidades de la región


