En video quedó registrado cómo alumnos de primaria y bachillerato se ven obligados a estudiar entre ratas en Bogotá

Los padres de familia se mostraron inconformes con la decisión del colegio de continuar con las clases presenciales en los cursos jardín y transición

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Los padres de familia se mostraron inconformes con la decisión del colegio de continuar con las clases presenciales en los cursos jardín y transición - crédito Arriba Bogotá

Al menos tres días han estado sin clases los estudiantes de primaria y bachillerato del Colegio Alberto Lleras Camargo, en el barrio Villa María en el norte de Bogotá, luego de que algunos alumnos compartieran video denuncias, según las cuales se ven obligados a estudiar entre ratas.

Y es que la proliferación de roedores en las aulas habría llegado a tal punto que, en medio de sus clases, los menores han visto caer ratas del techo y trepando entre los televisores que cuelgan de la pared.

Algunos estudiantes que no sabían que el colegio había suspendido sus actividades, nuevamente durante el miércoles 20 de septiembre llegaron al colegio y a su ingreso lograron grabar cómo las ratas seguían paseándose como ‘Pedro por su casa’, mientras ellos siguen atrasándose en sus planes de estudio.

En entrevista para el matutino de Arriba Bogotá, un acudiente aseguró que el niño a su cuidado “refiere que varias veces, en clase, se han caído, descolgado, ratas del techo, en varias ocasiones, me lo comentó, pero no le presté mucha atención. El lunes había jornada pedagógica y el martes ya nos dicen que no (hay clases). En un video que se ha visto por las redes (sociales) se evidencia que, efectivamente, hay roedores en el colegio y nosotros como padres de familia estamos preocupados porque no tenemos clara esta situación”.

Según dijo, entiende que es una calamidad y que, hasta cierto punto, se sale de las manos del colegio y sus directivas, pero también, le gustaría que logren una solución pronta a la problemática antes de que se vea afectado el proceso educativo de los niños:

“Como padres de familia pedimos que haya una pronta solución, que no se vea afectado ni el colegio, ni los niños, ni los padres de familia y a que a su vez se tomen las medidas que tengan que tomarse para solucionar esta eventualidad”.

Los mismos estudiantes han grabado video denuncias sobre la proliferación de roedores en las aulas
Los mismos estudiantes han grabado video denuncias sobre la proliferación de roedores en las aulas - crédito Carlo Allegri / REUTERS

Además, al igual que otros tutores, se mostró inconforme con la decisión del colegio de continuar con las clases presenciales en los cursos jardín y transición, mientras los alumnos de primaria y bachillerato están en sus casas. Sobre todo porque, aunque tienen el privilegio de seguir asistiendo a clases, por su edad, son los más vulnerables ante las enfermedades que portan los animales de esta especie “como el SPH, la leptospirosis, coriomeningitis linfocítica, peste y tifus”, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), de los Estados Unidos.

“Lo que más queremos –insistió– es que el colegio logre superar el impase, pero no entendemos por qué los niños de jardín y transición están viniendo, mientras que los de bachillerato y primaria no, cuando todos son vulnerables, en especial los chiquitenes”.

En un comunicado compartido con la comunidad educativa en días pasados informaban que el lunes tendrían “jornada pedagógica” y que “martes 19 de septiembre” no habría “clase para primaria y bachillerato de jornada mañana y tarde para dar continuidad a las acciones solicitadas por la Secretaria de Salud”.

Mientras tanto, “los estudiantes de Primera Infancia (jardín y transición) y los programas del SENA y de IDARTES” debían asistir a clases todo el día, en horario normal. A pesar de que sus aulas se encuentran en las mismas instalaciones a las que asisten los estudiantes de grados superiores.

Ya en ese entonces habían quedado en comunicarse nuevamente, antes del 20, para dar a conocer a los padres de familia y estudiantes cómo avanzaba el proceso de caza de ratones, pero, al parecer, sus acciones fueron insuficientes, ya que la rectora volvió a dar por canceladas las clases, debido a que no cumplieron del todo con la solicitud de la Secretaría de Salud.