Ladrón súplicó a la comunidad que no le quemaran la moto y quedo en video: “Apágamela que se está prendiendo”

Para el momento en el que se presentaron las autoridades, el hombre estaba reducido y su rostro golpeado

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Vía redes

Una turba de ciudadanos en Barranquilla atrapó y golpeó a un ladrón que intentó robar a mano armada dos locales sobre la calle 61, según se aprecia una serie de videos que fueron publicados la última semana de mayo (2023).

En uno de ellos, en medio del griterío de la enardecida multitud, se logra escuchar a la víctima siendo interrogada por quien sostiene el teléfono mientras graba:

Víctima: Yo soy la dueña de los negocios.

Camarógrafo: ¿Qué le estaba robando?

Víctima: Entró a mi negocio armado.

En los primeros segundos de la pieza; sin embargo, llama la atención que algunos de los vecinos del sector, que fueron alertados tras el atraco, patean y golpean con un bate la moto del delincuente, que había sido reducido antes de darse a la huida.

Comunidad barranquillera destrozó e incineró la moto de un ladrón, a pesar de sus súplicas: “apágamela que se está prendiendo”

Ya en un segundo video se ve cómo le rocían gasolina y, acto seguido, le prenden fuego, mientras el criminal observa sentado desde el suelo y les grita: “Hey, mira, apágame la moto que se está prendiendo”.

Sin embargo, nadie parece escucharlo. Por el contrario, quienes hicieron justicia “por mano propia” son alentados por la comunidad, a la vez que vigilan el fuego.

Para el momento en el que se presentaron las autoridades, el hombre seguía bajo custodia del vecindario y su rostro se veía completamente golpeado y desconcertado; ya que, a pesar de ser capturado, su moto siguió a mitad de la calle, quemándose lentamente, mientras los policías observaban todo.

Ladrón tuvo que suplicar a comunidad enfurecida que no quemaran su motocicleta

Video: Ciudadano tacleó a dos hombres que intentaron robar su motocicleta

Cansado de la criminalidad y sin pensárselo dos veces un ciudadano decidió atacar a dos hombres que, en la localidad de Kennedy (suroccidente de Bogotá), intentaron huir con su motocicleta.

Su intento frustrado de hurto quedó registrado en video y reabrió la conversación en redes sobre qué tan pertinente resulta actuar por mano propia, sin esperar la intervención de las autoridades.

En la pieza, de poco menos de un minuto, logra apreciarse el momento exacto en el que uno de los delincuentes hace una pequeña parada para recoger a su compañero, que esperaba en la esquina.

Cuando, de un momento a otro, se ve como un hombre sale corriendo detrás de ellos y los taclea, mientras la moto estaba en movimiento.

Los tres caen al suelo y, en cuestión de segundos, los delincuentes se levantan e intentan escapar, pero el propietario –enfurecido– logra atrapar al parrillero y empieza a golpearlo a mitad de la calle.

En ese momento, los vecinos del sector se percatan de lo que estaba ocurriendo y, sin mediar palabra, se unen al linchamiento de los criminales.

Aunque, de acuerdo con la emisora La Kalle, las autoridades se presentaron minutos después e intervinieron para frenar la golpiza y detener a los ladrones.

Una vez en el suelo empezó a golpearlos y, al verlo, los vecinos del sector decidieron unirse al linchamiento

Justicia por mano propia: un arma de doble filo

La justicia por mano propia se ha convertido en un fenómeno recurrente en el país, por cuenta de las demoras en los procesos investigativos y la inacción de las autoridades; sin embargo, al no existir un juicio, ni una mediación pueden cometerse injusticias e, incluso, delitos.

El abogado penalista Ricardo Burgos, fue enfático en el tema, durante una entrevista concedida al matutino de Arriba Bogotá: “Lo que permite la ley colombiana es capturar a la persona que presuntamente cometió un delito y llevarla ante las autoridades competentes. Nada de golpearlos hasta casi matarlos o quemar los vehículos en los cuales están transitando”.

“Aunque hacer un seguimiento a las cifras de linchamientos puede resultar complicado porque, según, ‘la policía rara vez hace un registro sistemático de estos hechos’, algunas evidencias nos permiten ver un aumento de estos casos, tanto en Colombia como en América Latina. Una de las representaciones más comunes, y a la vez más peligrosas de este fenómeno, es el acto del linchamiento, el cual ha llegado a dejar hasta 140 muertes en un año”, precisó Iván Javier Mojica Rozo, sobre esta práctica.