Unicef y ONU reprochan acercamiento de grupos armados con menores de edad: “Cesen de usarlos”

Imágenes de las disidencias y el ELN compartiendo con niños, niñas y adolescentes han avivado el clamor por dejarlos al margen del conflicto

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Inicio en febrero (2023) cuando la comunidad de Centros Poblados –Antioquia– denunció la presencia de miembros de las disidencias en una escuela, en la que estuvieron regalando maletas y tomando datos de los menores. Y continuó en abril, cuando hombres y mujeres del ELN se presentaron en Tibú –Norte de Santander– para abastecerse y terminaron tomándose fotografías con menores de edad, que, siguiendo su ejemplo, decidieron empuñar una escoba, como si se tratase de un fusil.

En su momento, ambos acercamientos fueron denunciados por mandatarios locales y senadores de oposición a la política de ‘Paz Total’ del presidente Petro, por considerarla una política de la “impunidad”, como expuso la congresista María Fernanda Cabal.

Sin embargo, ya desde entonces, en su llamado apelaron a organizaciones internacionales, esperando que elevaran su reclamo sobre la instrumentalización de menores en la guerra. Un llamado que, recientemente, atendieron la Unicef y la ONU.

Mireia Villar, coordinadora residente de esta última, fue tajante al exigir que se “dejen a los niños ser niños. Cesen de usarlos, reclutarlos”.

Mientras, desde Unicef ratificaron su apoyo al Estado colombiano, familias, comunidades y a los niños, niñas y adolescentes para seguir trabajando en la construcción de entornos protectores que garanticen sus derechos, prioricen la prevención y los protejan integralmente de la violencia”.

Pronunciamientos que, bajo la misma línea del presidente, establecen que “niñas y niños deben estar completamente al margen de esta guerra. Rechazamos cualquier actuación de los actores armados que involucre a menores de edad. La juventud debe ser protegida, jamás reclutada, fotografiada, ni bombardeada”.

¿Qué pasó en Tibú?

Fotografías del Ejército de Liberación Nacional (ELN) junto a la comunidad de Tibú, Norte de Santander, encendieron las alarmas en redes, el domingo, 2 de abril, luego de que en estas se viera a integrantes de la organización guerrillera posando junto a niños que los imitan.

De acuerdo con las autoridades, quienes hicieron la denuncia de guerrilleros en la zona fueron los mismos pobladores que, desconcertados, no terminan de entender por qué realizan visitas cortas, de manera periódica. Aunque una primera hipótesis sugiere que buscaban abastecerse de provisiones y alimentos.

“Fue una presencia rápida, se abastecieron de víveres y salieron nuevamente. Realmente desconocemos cuál es el objetivo o el mensaje que este grupo quiere enviar”, señaló en conversaciones con El Tiempo, Nelson Leal López, alcalde del municipio.

En medio de sus declaraciones, el mandatario local, hizo un fuerte llamado al Gobierno nacional para que ejerza presencia en la zona; ya que, según él, a falta de esta se generan visitas constantes. Y advirtió que el declive de la institucionalidad responde a que “no es más Ejército y más Policía (lo que necesitan), es la presencia de instituciones como la Defensoría del Pueblo, derechos humanos y Fiscalía lo que hace falta que llegue a esta zona. Rechazamos esa presencia, sin dudas”.

¿Y en Antioquia?

El jueves 2 de febrero el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, denunció que facciones de las disidencias de las Farc se tomaron una escuela en el municipio de Yarumal.

“Denuncia pública de extrema gravedad: La comunidad nos ha enviado videos, fotografías e informaciones sobre presencia de grupos armados ilegales en centros poblados del Norte y Nordeste de Antioquia, y lo más preocupante, en instituciones educativas. Flagrante violación al DIH”, escribió en Twitter.

En uno de los videos se puede ver a los guerrilleros jugar y pintar con los niños de la escuela reunidos en el parque de la comunidad. Al parecer, junto a los padres de familia.

Como parte de la actividad, los disidentes entregaron a los niños regalos como maletas a las que pegaron las imágenes de las Farc.

Sobre estos hechos protagonizados por el frente 36 de las disidencias de las Farc, desde la Gobernación de Antioquia también se pronunció Mónica Quiroz, secretaria de Educación, quien destacó que los insurgentes no solo dan obsequios, sino que toman los datos de los niños para llevar una especie de control en estas escuelas,

“Piden datos relacionados con niños, de docentes, entonces es una situación que pone en riesgo el proceso de formación”, aseveró la funcionaria en rueda de prensa con medios de comunicación regionales.