
En las últimas horas se oficializó la conformación del Grupo "Escaleno", un espacio de pensamiento del agro integrado por referentes del sector, de los movimientos sociales y del ámbito empresario.
Se eligió la palabra Escaleno (en griego significa desigual) para demostrar que diversos saberes y formaciones se reúnen en torno al logro del bien común, aportando ideas y colaborando con los decisores en la toma de decisiones estratégicas.
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El grupo está conformado por: Olivier Antoine, Luis Bameule, Roberto Bisang, Marcelo Carrique, Jorge Castro, Lalo Creus, María Beatriz "Pilu" Giraudo, Santiago Del Sel, Ignacio Lartirigoyen, Juan J. Llach, Egidio Mailland, Félix Peña, Martín Piñeiro, Carola Ramon Berjano, Manuel Ron, Rodolfo Rossi, Eduardo Trigo, Federico Trucco, Hugo Sigman, Ernesto Viglizzo, Pedro Vigneau y Fernando Vilella.
El primer documento elaborado por el grupo fue sobre la propiedad intelectual, de cara al debate que se viene en el Congreso de la Nación para la modificación de la actual Ley de Semillas. Al respecto los integrantes de "Escaleno", sostienen: "La nueva Ley requiere que cubra todo el arco de cultivos utilizados en todos los sistemas agroindustriales nacionales y que no se quede solo con la discusión de algunos de los cultivos extensivos más importantes como viene ocurriendo. El trigo y la soja están en el centro del actual debate reduccionista, porque al ser autógamas, es decir que se pueden usar los granos que se cosechan como semillas en el próximo ciclo sin pérdida de rendimiento o calidad. Estos tienen gran importancia comercial, entre ambos cubren 24 millones de hectáreas".
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En el avance hacia una Ley de Semillas, "la bioeconomía resulta fundamental, además de derogar los aspectos no objetivos de las regulaciones para la obtención de un registro de propiedad que pueda ser llevado al sistema productivo".
Patentes
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Además, se indica en el documento: "Muchos de los avances ya logrados en productividad se han sustentado en el conocimiento incorporado a las semillas u órganos de multiplicación asexual a partir del trabajo de organizaciones públicas y también privadas. Estos logros tienen un costo de desarrollo que debe ser cubierto por los distintos actores beneficiados para que dichos programas sean sustentables económicamente".
Los integrantes de "Escaleno" expresaron en el documento: "Si bien es necesario que se proteja el esencial derecho de propiedad, debiera ser en el marco de un sistema que favorezca el flujo de conocimientos hacia todos los productores contemplando los más desfavorecidos que no deben quedar al margen de estos desarrollos, con reglas muy claras que no dejen dudas sobre la defensa de todos los valores involucrados. Hay que proteger específicamente a la agricultura familiar sin que ello sea una excusa para que los demás productores cumplan con sus deberes".
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Por otro lado, hay un cuestionamiento a los productores que a diferencia de la mayor parte de los grandes productores internacionales, no tienen vocación de defender la propiedad privada en la forma del conocimiento incorporado por los obtentores de cambios genéticos favorables en las semillas, "este debate sobre el derecho a percibir un porcentaje de la mejora obtenida en rendimiento o calidad a partir del uso de semillas mejoradas ya ha sido saldado en muchos de los países competidores, donde estos derechos están consagrados tanto en las leyes como en la práctica diaria de los agricultores", afirman los integrantes del Grupo "Escaleno".
Hay también en la presentación un reclamo para legislar en materia de Patentes: "Fundamentalmente en todo lo relacionado al Proceso Regulatorio, donde en muchos casos termina siendo la mayor traba a la aprobación de nuevos materiales genéticos, estableciendo barreras que no responden a hipótesis de riesgo objetivas fundadas en el rigor científico. Es imprescindible sacar del costo argentino el costo Regulador, hay expedientes de más de 20 años de inoperancia".
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Por último, desde este nuevo espacio presentaron los puntos que deberán tenerse en cuenta al momento de diseñar una nueva Ley de Semillas:
- Las semillas son fundamentales como insumos en la incorporación de mejoras.
- La mejora tiene costos que deben reconocer los beneficiados.
- Las leyes deben contener todos los cultivos y sistemas.
- Las regulaciones en el futuro deberían ser convergentes entre los países del Mercosur.
- Hay sectores de la agricultura familiar que deben ser protegidos, sin que estos sean la excusa de otros.
- La nueva bioeconomía exige también reglamentar enzimas, levaduras y otros organismos y moléculas.
- Podemos ser relevantes en estos temas.
- Hay una base científica y tecnológica adecuada.
- Debe legislarse en Patentes, pero sobre todo en regulaciones, eliminando factores subjetivos que hoy terminan siendo los más nocivos.
- Bioeconomía en desarrollo territorial integral.
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