La historia de Porsche empezó con un Escarabajo

La firma siempre estuvo asociada a autos de alta performance y costos altísimos. Sin embargo, el primer modelo, llamado 356, nació sobre la base del “auto del pueblo”, como se conoció al Escarabajo de Volkswagen

Una imagen que representa todo, el logo de Porsche en el primer auto de 1950. Al igual que el diseño de sus modelos, son marcas inalterables de un clásico
Una imagen que representa todo, el logo de Porsche en el primer auto de 1950. Al igual que el diseño de sus modelos, son marcas inalterables de un clásico

Parece imposible asociar un Porsche 911, auto deportivo clásico como pocos, con un VW Beetle, el famoso Escarabajo, también conocido como el Auto del Pueblo. Sin embargo ambos no solo comparten su creador, sino especialmente su plataforma. En rigor a la verdad, el VW Type 1, tal su nombre de la preguerra, que empezó a producirse en serie como auto que representaba el resurgimiento alemán en diciembre de 1945, fue diseñado por Ferdinand Porsche, el mismísimo creador de la marca que lleva su nombre.

Pero a Ferdinand le apasionaban los autos deportivos y quería hacer uno a su gusto. Ya antes de la Segunda Guerra Mundial, junto a su hijo Ferry, proyectaron y construyeron con sus propias manos en Austria, una cupé deportiva que nunca vio la luz, ya que el conflicto bélico paralizó todo.

Fue a finales de 1948, cuando Europa estaba empezando a renacer de la guerra, que el proyecto volvió a nacer. El Porsche 356 versión 1 fue construido sobre la base de un VW Escarabajo, con su misma mecánica, que apenas alcanzaba los 35 CV. Sin embargo, al alojar una carrocería de aluminio muy liviana, le permitía alcanzar prestaciones muy superiores a las del auto original. Parecía un Escarabajo deportivo, pero era el nacimiento de una fábrica.

El proyecto tuvo una versión 2 y una tercera, y empezaron a fabricarlo por encargo. Entonces Ferry trasladó la fábrica artesanal de Austria a Alemania, y en Sttutgart, donde Ferdinand había creado su estudio de ingeniería en los años 30, comenzó una producción en serie, de autos fabricados con acero como materia prima.

Un 356 y un 911, ambos de 1964. Era la despedida de uno y la herencia del otro.
Un 356 y un 911, ambos de 1964. Era la despedida de uno y la herencia del otro.

Una historia para contar

Carlos Zanazzi, amante de Porsche de toda la vida, y fundador original de Porsche Argentina, pasa sus días en la Zona Norte de la ciudad de Buenos Aires, restaurando, reparando y haciendo mantenimiento de autos Porsche en su propio taller boutique. Conoce la mecánica de todos los modelos y nos ayuda a conocer mejor aquel famoso 356.

“Se dice que Ferdinand Porsche quería un auto deportivo a su gusto, y por eso lo inventó. El auto podría decirse que es una evolución del Escarabajo, porque está construido sobre la base de ese auto original, a comienzos de los años 50.

El motor Boxer de cuatro cilindros refrigerado por aire. El mismo que traía el Escarabajo de Volkswagen
El motor Boxer de cuatro cilindros refrigerado por aire. El mismo que traía el Escarabajo de Volkswagen

“El motor era el mismo, el noble 4 cilindros bóxer 1600, refrigerado a aire. Al comienzo no era muy potente, creo que no llegaba a 40 caballos, pero después lo fueron mejorando y lograron incluso 130 caballos cuando lo llevaron a 2 litros, con doble encendido, en la versión Carrera. En el medio apareció una versión llamada Speedster, que era un convertible con motor 1500 cm3 pero 70 caballos, y después llegó el “S”, que tenía 90 caballos”, continúa relatando Zanazzi.

A pesar de las evoluciones, el 356 era un auto austero de equipamiento y sencillo de diseño, tanto exterior como interior. “No había mucho para agregarle a los autos en aquellos años. Tenía calefacción, no había aire acondicionado por ese tiempo, y lo único que se le agregó fue el techo descapotable en algunas versiones como el Speedster. Después, una de las primeras mejoras que tuvo el 356 fue que empezó a venir con freno a disco en las cuatro ruedas, que en el origen, eran a campana”.

La cola del 356 tiene un aire al VW, pero también al Porsche 911. La identidad de su creador, Ferdinand Porsche, fue seguida por su hijo Ferry en todos los modelos
La cola del 356 tiene un aire al VW, pero también al Porsche 911. La identidad de su creador, Ferdinand Porsche, fue seguida por su hijo Ferry en todos los modelos

“Lo que siempre se mantuvo como una herencia, fue que el motor tenía que ser trasero, pero por detrás del eje, algo que en realidad era perjudicial para el equilibrio de pesos. Recién cuando muchos años después salió la evolución del 911, el Boxter, se pasó el motor hacia adelante del eje trasero y la caja fue para atrás, o sea, al revés de como había nacido en el 356. Lo que pasó fue que para que el motor quedara delante del eje trasero, debieron sacar las dos butacas pequeñas de la parte trasera, que sí tuvieron los primeros modelos”, agrega como dato de color.

Ya en los inicios de la década del 60, mientras todavía se producían los últimos 356, Porsche decidió dar un paso más, y crear el que podría considerarse el más famoso auto deportivo del mundo. Así nació el 911, con un motor 6 cilindros mucho más performante, aunque todavía bóxer refrigerado por aire y con una carrocería más grande que la del 356.

Pero a pesar de la evolución que significó el 911 para Porsche, el parecido conceptual se mantiene.

Dos generaciones de Porsche, el primero y el sucesor. El 356 y el 911. Dos clásicos
Dos generaciones de Porsche, el primero y el sucesor. El 356 y el 911. Dos clásicos

“Eso es algo que Porsche siempre hizo. Dejar una huella del modelo anterior en el siguiente, como decir, ‘Este es mi hijo, éste es mi hijo, éste es mi hijo’ y así en cada modelo nuevo que salió”.

“El Porsche 356 era un auto rápido, capaz de alcanzar 150 o 160 km/h según la versión, pero doblaba y frenaba muy bien. Era un auto espectacular. Las prestaciones que tenía para esa época, finales de los 50, eran tremendas”.

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