¿Llegará alguna vez el equipo de fútbol de Venecia a ser tan bueno como se ve de bien?

The New York Times: Edición Español

Venezia FC fans after a match in Venice, Italy, Aug. 24, 2025. Venezia FC, a historically modest club, has become a fashion sensation Ñ but its performance has struggled to match the off-field hype. (Chiara Negrello/The New York Times)
Venezia FC fans after a match in Venice, Italy, Aug. 24, 2025. Venezia FC, a historically modest club, has become a fashion sensation Ñ but its performance has struggled to match the off-field hype. (Chiara Negrello/The New York Times)
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VENECIA, Italia -- Uniformados con elegantes camisetas negras en el pintoresco estadio situado en una laguna, le estaban dando una paliza al equipo de fútbol de Venecia.

Un defensa resbaló en el césped y el equipo rival de Florencia anotó fácil un gol. Un delantero del Venecia pateó la pelota tan alto por encima del travesaño, que parecía que iba dirigida al mar Adriático. El capitán del equipo tuvo que abandonar el campo por una lesión en el tobillo.

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Cuando el Florencia tomó la delantera 4-1 en el partido del mes pasado, algunos aficionados se salieron del estadio antes de que terminara. "¡Cambien a la defensa, cambien todo!", gritó Ettore Saramin de 75 años. "¡Nos están humillando!"

El Venezia FC perdió 4-2.

Pero mientras el ánimo se apagaba en el estadio flotante, el furor por el club seguía creciendo fuera del campo.

En Instagram, las campañas promocionales del equipo son una galería de glamur italiano descarnado. El uniforme se ha convertido en un éxito de estilo de culto. Todo tipo de influencers, modelos y celebridades --el cantante de The Libertines, Pete Doherty; la bajista Victoria De Angelis de la banda de rock italiana Maneskin y el artista británico Corbin Shaw-- han lucido la camiseta del Venezia FC, convirtiendo a un equipo de fútbol provincial en una sensación de la moda.

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"En verdad se está convirtiendo en algo genial", dijo Guilherme Torres, que trabaja en una galería de arte en São Paulo y llevaba puesta una camiseta del equipo en una feria de arte en Buenos Aires, Argentina, el mes pasado.

Este auge lo está impulsando una campaña de marca respaldada por los propietarios estadounidenses del equipo, cuyo objetivo es llevar al Venezia FC más allá de la modesta audiencia local y su inestable posición en el fútbol. El esfuerzo se vio recompensado en la última temporada de fútbol, cuando el equipo ascendió a la Serie A, la liga más importante de Italia.

Pero tras seis derrotas consecutivas al inicio de la temporada, el equipo ocupa el último lugar en la Serie A, algo que aumenta la posibilidad de que pueda descender y plantea una pregunta inevitable: ¿alguna vez el equipo de fútbol de Venecia será tan bueno como se ve de bien?

Una noche reciente, a bordo de un autobús acuático que se dirigía al estadio de Venecia, un aficionado compartió sus reflexiones.

"No sirve de nada", dijo Oliviero Cassará de 44 años, "tener camisetas que luzcan increíble si tu equipo es una porquería".

El equipo de fútbol de Venecia se fundó en 1907 y ha jugado durante más de un siglo en el Estadio Pier Luigi Penzo, ubicado a orillas de la isla veneciana de Sant'Elena. A los partidos acuden los locales, que muestran el mismo entusiasmo por ver el fútbol que por tomarse un Aperol Spritz en las tabernas de los alrededores. Desde la década de 1950, el equipo solo ha permanecido uno o dos años en la Serie A, yendo y viniendo entre las ligas italianas y las crisis financieras.

En 2020, Duncan Niederauer, exdirector ejecutivo de la Bolsa de Valores de Nueva York, se convirtió en el principal propietario y presidente del club y toda la organización recibió una renovación integral.

"Le dieron un toque muy elegante y moderno", afirmó el director de ingresos del club, Nicola Boscaro, en un esfuerzo por vincular al equipo "lo más estrechamente posible con la ciudad de Venecia".

Se contrató al estudio de diseño alemán Bureau Borsche para rediseñar la identidad visual del equipo. Este sustituyó el escudo tradicional por una "V" dorada, geométrica y con un ligero toque de estilo moderno de mediados de siglo. Se acabaron las fotos de futbolistas posando torpemente con calcetines hasta la rodilla; ahora se ve a la modelo griega Theopisti Pourliotopoulou recostada en una góndola.

Dejando atrás una tradición de ropa deportiva sin gracia, el equipo adoptó prendas de aspecto vintage en dorado y negro, todas fotografiadas con una luz saturada y a la moda con la laguna de Venecia como telón de fondo.

La estética de Bureau Borsche no se limitó a glorificar el pasado antiguo de Venecia; también reflejó el encanto de vanguardia que la ciudad irradia durante la semana inaugural de la Bienal, cuando multitudes de europeos con pantalones de algodón japoneses animan la antigua --y a veces melancólica-- ciudad con talento fresco, un toque contemporáneo y un sinfín de bolsas de lona.

Los diseñadores contrataron a modelos francesas de moda, como Solange Smith, pero también a artistas venecianos como Fabrizio Plessi, para que posaran para la marca, adoptando una estética de elegancia italiana decadente que se ha difundido ampliamente en Instagram.

Las publicaciones del equipo en Instagram muestran a mujeres italianas mayores de pie en un balcón envueltas en banderas de Venecia, así como pañuelos kitsch, gondoleros con una camiseta de fútbol del Venecia de un rojo intenso y tomas cinematográficas de la ciudad tomadas con drones. NOCTA, una colaboración entre Nike y el rapero Drake, diseñó las colecciones más recientes.

"Me gustan mucho los colores y el diseño", dijo Shirley Garrier, una influencer gastronómica francesa que lució la camiseta del Venecia en un video de cocina.

Muchos clubes de fútbol se están reinventando como marcas de moda para impulsar sus ingresos, pero el Venezia FC era diferente porque no era un club famoso --hasta que decidió aprovechar el prestigio internacional de la ciudad.

"Nadie sabía que había un equipo de fútbol en Venecia", dijo Mirko Borsche, del estudio alemán. "Pero todos conocen Venecia".

El club también se ha enfocado en mejorar el desempeño del equipo. Este año, logró el fichaje más caro de su historia: el delantero nigeriano Akor Adams, por más de 16 millones de euros o unos 18 millones de dólares.

Sin embargo, los ejecutivos señalaron que el éxito del equipo podría existir independientemente de los objetivos futbolísticos. Si bien anotar goles en los partidos "definitivamente ayuda", dijo Boscaro, el responsable de ingresos, "el modelo actual no se basa en ganar".

"Las victorias son más relevantes para el aficionado del Venecia", agregó. Y realmente lo son.

Después del partido contra Florencia, los aficionados del Venecia sostenían nerviosos las copas de Spritz en el bar local Vincent Bar.

"Fue difícil", dijo Stefano Lochiatto, de 35 años.

Toda la temporada ha sido difícil. El Venecia solo ha ganado un partido, contra el Nápoles, y ha perdido ante el AC Milán, el Lecce, el Frosinone, la Lazio, el Atalanta y el Génova, además del Florencia. Este mes, el equipo despidió a su entrenador, Giovanni Stroppa y lo reemplazó por Davide Nicola.

Los aficionados están entusiasmados con el nuevo y moderno atractivo del club, pero en los primeros días del cambio de imagen, a algunos les dio tristeza que los colores originales --naranja, verde y negro-- los hubieran cambiado en algunas camisetas por dorado o blanco y burdeos. En la edición de este año, regresaron a los colores originales.

Muchos seguidores también se resisten al proyecto del club de construir un nuevo estadio, mucho más grande y en tierra firme, al que se podría llegar en auto. En una ciudad que en los últimos años perdió a muchos de sus residentes y la mayoría de los servicios que les brindaban, perder el estadio parecía una traición.

"El carnicero, el panadero… ya no queda nada", dijo Matteo Crivellaro de 33 años. "Con el estadio en tierra firme, le están quitando a Venecia otra parte de su identidad y la están vendiendo a los turistas".

El estadio de Venecia se diferencia de muchos estadios de fútbol comerciales contemporáneos. Es relativamente pequeño, con capacidad para solo 10.000 personas y solo se puede llegar a él tras un largo viaje en autobús acuático.

Para los aficionados, el ritual de ponerse zapatos cómodos y caminar sobre los adoquines de Venecia bajo la intensa humedad de noviembre o el calor abrasador del verano para ver a su equipo jugar sobre el agua era lo que Ultimo Uomo, una revista italiana de fútbol, ha llamado "uno de los paseos más hermosos del mundo".

Boscaro reconoció que el Estadio Pier Luigi Penzo era "muy romántico", pero señaló que el nuevo recinto era indispensable para poder ampliar la audiencia, aumentar los ingresos y atraer a mejores jugadores.

Ya hay un nuevo público que está surgiendo alrededor del estadio; se trata de los influencers que, según Diego Carraro de 50 años, un hincha del Venecia de toda la vida, "agotan dos baterías del celular" tomando fotos durante los partidos.

Pero los aficionados acérrimos dudan de la permanencia de este público de influencers.

"Cuando llueva", dijo Crivellaro, "se van a ir".

Aficionados del Venezia FC después de un partido en Venecia, Italia, el 24 de agosto de 2025. (Chiara Negrello/The New York Times)

Aficionados del Venezia FC cruzan un puente después de un partido en Venecia, Italia, el 24 de agosto de 2025. (Chiara Negrello/The New York Times)

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