Estas aves hacen más ruido que un elefante, un martillo neumático o una motosierra

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In an undated image provided by Jo‹o Menezes, a bare-throated bellbird. A new study has identified two species of Brazilian birds, the bare-throated bellbird and the red-legged seriema, as the loudest in nature. (Jo‹o Menezes via The New York Times) Ñ NO SALES; FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY VERY LOUD BIRDS BY TAYLOR MITCHELL BROWN FOR OCT. 3, 2026. ALL OTHER USE PROHIBITED. Ñ
In an undated image provided by Jo‹o Menezes, a bare-throated bellbird. A new study has identified two species of Brazilian birds, the bare-throated bellbird and the red-legged seriema, as the loudest in nature. (Jo‹o Menezes via The New York Times) Ñ NO SALES; FOR EDITORIAL USE ONLY WITH NYT STORY VERY LOUD BIRDS BY TAYLOR MITCHELL BROWN FOR OCT. 3, 2026. ALL OTHER USE PROHIBITED. Ñ
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Un nuevo estudio identifica dos especies de aves en Brasil, el pájaro campana y la chuña patas rojas, como las más ruidosas de la naturaleza.

En las profundidades de las montañas de la Serra do Mar en Brasil, un curioso llamado resuena desde lo alto del dosel de la jungla. El sonido es prácticamente ensordecedor, un fuerte estallido metálico que atraviesa el denso follaje del bosque.

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El pájaro campana, que produce dichos llamados para atraer a las hembras, no es más grande que una paloma. Y, sin embargo, su canto es más ruidoso que un martillo neumático o una motosierra. Es más fuerte que el barritar de un elefante.

Es, según un nuevo estudio científico, uno de los cantos de aves más ruidosos jamás registrados.

"Incluso pueden superar a elefantes y leones y lobos y bisontes", dijo João Menezes, biólogo evolutivo y autor principal del estudio, publicado recientemente en la revista Evolution.

Junto al pájaro campana en la cima de las listas de volumen, descubrieron los investigadores, se encuentra otra especie brasileña: la chuña patas rojas.

Las dos aves ahora se unen a una especie de campanero previamente identificada como las aves más ruidosas conocidas por la ciencia.

El estudio también descubrió algunos de los rasgos anatómicos que permiten a estas aves emitir cantos tan potentes, lo que responde muchas de las preguntas que subyacen a los misterios del canto de las aves.

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"Este nuevo estudio es, con diferencia, la mayor comparación entre especies de la amplitud del sonido en las aves", dijo Gonçalo Cardoso, ornitólogo de la Universidad de Oporto que no participó en la investigación. "Esto es solo la punta del iceberg".

El nuevo trabajo se centra específicamente en la amplitud, una medida de la altura de una onda sonora, que ayuda a determinar qué tan lejos puede viajar un sonido. La amplitud es un componente principal del volumen y es crucial para nuestra percepción del sonido.

"Hasta hace poco, era muy poco práctico salir al campo y medir la amplitud", dijo Menezes.

Para medir con precisión la amplitud, los investigadores deben ser capaces de distinguir un ave entre muchas y precisar su distancia exacta desde el lugar donde están grabando. Debido a esa dificultad, las amplitudes del canto de las aves han seguido siendo una caja negra para los investigadores. Incluso al ganso del Canadá, una de las especies de aves vivas más conocidas y fáciles de identificar en la actualidad, no se le ha medido su amplitud, según Menezes. "Es en cierto modo como adentrarse en un mundo completamente nuevo", dijo.

En el nuevo trabajo, Menezes y sus colegas usaron dos herramientas para medir el canto de las aves en la naturaleza. Una de ellas, un telémetro, es el mismo dispositivo láser que usan los golfistas para medir la distancia hasta los hoyos en un campo. El otro instrumento, un sonómetro, permite a los investigadores precisar qué ave está haciendo el llamado, aislándola del ruido de fondo y de otras aves.

Los investigadores comenzaron su trabajo a principios de la pandemia de la COVID-19, cuando los confinamientos mantuvieron tranquilas las calles en Amherst, Massachusetts.

"Fue simplemente una época maravillosa en la que se podía caminar al aire libre sin distracciones, sin camiones, sin autobuses, y obtener grabaciones hermosas y brillantemente claras", dijo Jeff Podos, ecólogo del comportamiento y experto en aves de la Universidad de Amherst y coautor del estudio. Luego, el equipo se trasladó al bosque atlántico, a las selvas y a las sabanas de Brasil, donde hay una diversidad mucho mayor de especies de aves.

En total, los investigadores documentaron 123 amplitudes de cantos de aves, con lo que crearon una base de datos que podían explorar para obtener información sobre aquello que permite a las aves emitir cantos tan diferentes.

Descubrieron que la amplitud variaba mucho entre las especies, y los cantos más suaves provenían de los colibríes, cuyas melodías registraban alrededor de 50 decibelios, similar al sonido de una lluvia moderada.

Pero el pájaro campana y la chuña patas rojas se destacaron entre la multitud.

El pájaro campana vive en el bosque atlántico de Brasil, mientras que la chuña, que es casi tan alta como una grulla, vive en la sabana del país.

Los pájaros campana tienen un distintivo gorjeo metálico, mientras que las chuñas cantan canciones elaboradas y melancólicas que han sido objeto de poesía. Ambas aves produjeron melodías que registraron entre 121 y 122 decibelios.

"Los pájaros campana son realmente superinteresantes", dijo Podos, "porque no solo son así de ruidosos, sino que hacen esos sonidos fuertes con ese tamaño corporal pequeño".

Las aves son capaces de cantar con tal volumen en parte porque tienen un órgano de evolución única llamado "siringe", que toma aire de los pulmones y lo proyecta a través del largo tubo de la tráquea.

"Es como un tubo que cumple la misma función que un tubo en un instrumento musical, como un trombón o una trompeta", dijo Podos. "Ayuda a concentrar la energía en un rango estrecho de frecuencias, por lo que es más fácil alcanzar picos más fuertes".

Al comparar las anatomías de las aves con sus llamados, los investigadores hallaron dos características adicionales que contribuyen a la amplitud: la anchura del pico y el tamaño general del ave. Los picos anchos actúan como las campanas en el extremo de los instrumentos de viento-metal, lo que les permite a las aves proyectar un sonido más amplio. Las aves más grandes, dijo Menezes, se ven ayudadas por gargantas más robustas y fuertes.

"Las aves de mayor tamaño tienden a tener músculos más grandes y voluminosos, que pueden crear más presión de aire interna", dijo. "Y la presión del aire es exactamente lo que genera los sonidos fuertes".

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