Un empresario ruso patrocinó la lujosa tornaboda de Donald Trump Jr.

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Donald Trump Jr. listens as his father, President Donald Trump, speaks at the Deerfield Residence in Dublin, Sept. 12, 2026. A Russian businessman with ties to the Kremlin paid hundreds of thousands of dollars to help finance Donald Trump Jr.Õs wedding after-party in the Bahamas this year, according to two people with knowledge of the matter. (Alex Kent/The New York Times)
Donald Trump Jr. listens as his father, President Donald Trump, speaks at the Deerfield Residence in Dublin, Sept. 12, 2026. A Russian businessman with ties to the Kremlin paid hundreds of thousands of dollars to help finance Donald Trump Jr.Õs wedding after-party in the Bahamas this year, according to two people with knowledge of the matter. (Alex Kent/The New York Times)
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Los pagos, que suman cientos de miles de dólares, representaron un extraordinario desprecio por las normas éticas para un familiar de un presidente estadounidense.

Un empresario ruso con vínculos con el Kremlin pagó cientos de miles de dólares para ayudar a financiar la tornaboda de Donald Trump Jr. en las Bahamas este año, según dos personas con conocimiento del tema.

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Los pagos supusieron un extraordinario desprecio por las normas éticas para la familia de un presidente estadounidense.

Para evitar la influencia extranjera, por lo general se espera que la familia de un presidente se mantenga alejada de este tipo de regalos personales y costosos, en particular procedente de alguien en un país como Rusia, un adversario conocido por impulsar subrepticiamente su agenda geopolítica. La preocupación, dicen los expertos en ética, es que un actor extranjero podría colmar de regalos a un familiar de un presidente y, con el tiempo, esperar algo a cambio.

Trump, el hijo mayor del mandatario, aceptó los regalos de Umar Kremlev, el presidente de la Asociación Internacional de Boxeo, según las personas con conocimiento del tema. Los pagos, reportados anteriormente por ProPublica, incluyeron el costo de alquilar una isla privada y un espectáculo de fuegos artificiales.

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Según se informa, Kremlev destacó en la fiesta posterior al casamiento. Algunos de los invitados de Trump se preguntaban quién era él y por qué estaba allí, según una de las personas con conocimiento del tema.

Después de que ProPublica reportó sobre los pagos de Kremlev, Trump y su nueva esposa, Bettina Trump, publicaron un comunicado en Instagram reconociendo los regalos.

Dijeron que el viaje a la isla correspondía a "un fin de semana ya planeado" con amigos, no a su ceremonia de boda, aunque algunos expertos en ética dijeron que esa distinción era irrelevante. También describieron su relación con Kremlev, quien no asistió a la ceremonia de boda, como nada más que una amistad.

"Nuestro querido amigo Umar organizó muy generosamente dos noches increíbles de celebraciones para nosotros DESPUÉS de nuestra boda", decía el comunicado. "Fue un regalo de boda extraordinariamente generoso de parte de un amigo, y algo por lo que estábamos y seguimos estando increíblemente agradecidos".

Trump y su esposa agregaron: "Es lamentable que algo tan personal y feliz pueda ser reformulado como algo político o siniestro simplemente por quién es alguien o de dónde viene. La amistad no requiere un motivo político. La generosidad no viene automáticamente con una agenda. Y a veces un regalo de boda es simplemente un regalo de boda".

El comunicado no indicaba por qué Trump, de 48 años, no pagó él mismo la estadía en la isla y el espectáculo de fuegos artificiales. Forbes estimó recientemente que su patrimonio neto es de alrededor de 300 millones de dólares.

El presidente Donald Trump no asistió a la boda de su hijo ni a la fiesta posterior. Dijo en ese momento que a su hijo "le gustaría que yo fuera, pero va a ser solo un evento privado pequeño y reducido".

Al preguntársele el lunes si el presidente sabía que Kremlev ayudó a pagar la tornaboda, la Casa Blanca proporcionó a The New York Times un comunicado del presidente, que decía: "No tengo idea de quién es Umar, nunca he oído hablar de él, y él no pagó la boda de Don y Bettina, que tuvo lugar en una ubicación totalmente diferente, y en un día diferente".

El presidente agregó: "Fue una 'posfiesta' dada en su honor. ¡No es gran cosa!".

Una portavoz del hermano de Donald Trump Jr., Eric Trump, quien asistió a la boda, dijo que "Eric no tiene absolutamente ninguna idea de quién es esta persona".

No se sabe con certeza cómo Trump y su esposa conocieron a Kremlev, y luego llegaron a ser tan amigos.

Un portavoz de Trump, quien tiene una amplia operación comercial con vínculos internacionales, dijo que no hacen negocios juntos. Los dos hombres se conocieron a través de un amigo mutuo, dijo el portavoz, y agregó que estrecharon lazos por su afición mutua al boxeo y la caza.

La asociación de boxeo de Kremlev, el organismo rector del deporte desde hace mucho tiempo, ha sido objeto de escrutinio a lo largo de los años por varios escándalos y su dependencia del apoyo del gobierno ruso. El grupo está respaldado por Gazprom, la empresa estatal de gas natural de Rusia.

Kremlev también tiene vínculos directos con el presidente Vladimir Putin. En abril, Putin honró a Kremlev con un premio estatal de alto nivel, la Orden de la Amistad. Y solo unos días antes de la boda de Trump en mayo, Putin y Kremlev fueron vistos juntos en China.

Una portavoz de Kremlev no respondió a las solicitudes de comentarios. Pero su oficina de prensa le dijo a ProPublica que "Kremlev y Trump Jr. tienen una relación amistosa" y que se conocieron por primera vez hace "un par de años".

Según ProPublica, la oficina de prensa dijo que "Kremlev nunca ha discutido asuntos políticos con ninguno de sus amigos y conocidos estadounidenses", entre ellos Trump.

Aun así, la aceptación de un regalo de un empresario vinculado al Kremlin mostró un flagrante desprecio por las apariencias de la situación, dicen los expertos en ética. Y aunque el regalo en sí no era ilegal, planteaba la preocupación de que Kremlev pudiera buscar algo en el futuro por parte del gobierno de Trump.

En una carta abierta dirigida al presidente Trump poco después de su segunda investidura el año pasado, Kremlev solicitó el apoyo del gobierno en una disputa entre la asociación de boxeo y el Comité Olímpico Internacional.

"Un regalo de una fuente tan inusual pone una bandera roja sobre el asunto", dijo Kedric Payne, quien dirige el programa de ética en el Campaign Legal Center. "Cambió por completo toda mi medida de cuán indignantes se están volviendo estos problemas éticos".

Este no es el primer roce de Trump con la controversia rusa. En el fragor de la campaña presidencial de 2016, mientras Rusia buscaba inclinar las elecciones a favor de su padre, Trump se reunió con un abogado ruso que supuestamente afirmó que podía proporcionar a la campaña de Trump información perjudicial sobre Hillary Clinton.

En respuesta a la oferta de información perjudicial, Trump escribió: "Si es lo que dices, me encanta".

La reunión se convirtió en un foco de la investigación del fiscal especial sobre los vínculos de la campaña de Trump con Rusia. El fiscal especial, Robert S. Mueller III, nunca acusó al hijo del presidente de cometer alguna irregularidad.

Ben Protess es reportero de investigación del Times y cubre al presidente Trump.

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