Las infecciones por 'Cyclospora' aumentan rápidamente. Su origen sigue sin definirse

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El parásito, que ha enfermado a miles de personas en todo EE. UU., es notoriamente difícil de rastrear. Los recortes de fondos no han facilitado la tarea.

El número de infecciones confirmadas por Cyclospora en Estados Unidos casi se ha duplicado en cuestión de días, aumentando de 843 el viernes a 1645 el martes, según los datos más recientes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés).

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La agencia señaló que muchos estados del país estaban reportando un número de casos de la enfermedad parasitaria superior al habitual y que 141 personas habían sido hospitalizadas. Los CDC también están revisando otros 5100 casos sospechosos.

El lunes, funcionarios de salud de Míchigan anunciaron que la lechuga o las verduras de hoja verde para ensalada posiblemente estaban contribuyendo a las infecciones por Cyclospora en su estado, el cual reporta la mayor cantidad de casos en el país hasta ahora. Sin embargo, los funcionarios de Míchigan y de los CDC han dicho que las investigaciones continúan y que otros alimentos aún podrían estar implicados.

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El retraso en la identificación del origen, o los orígenes, detrás del aumento de las infecciones es lo habitual en los brotes de Cyclospora, dicen los expertos en salud. Investigar a este parásito es un desafío particular, en parte debido a su biología, explicó Craig Hedberg, profesor de ciencias de salud ambiental en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota.

Y la financiación insuficiente para los departamentos de salud estatales y locales, junto con los recientes recortes a los programas de vigilancia federal, no han ayudado, dijo John Guzewich, quien trabajó en la Administración de Alimentos y Medicamentos entre 1997 y 2011.

Rastrear la Cyclospora, un parásito que se propaga a través de alimentos o agua contaminados, hasta llegar a un alimento en particular es un proyecto laborioso. Y los departamentos de salud federales, estatales y locales "no tienen el personal suficiente para hacer este trabajo", dijo Hedberg.

Estas investigaciones implican entrevistar a miles de personas infectadas sobre todo lo que comieron y bebieron durante semanas --o, en algunos casos, durante más de un mes-- y luego investigar los ingredientes y a los proveedores de esos alimentos.

El verano pasado, los CDC redujeron discretamente el sistema más exhaustivo del país para rastrear brotes de enfermedades transmitidas por alimentos, llamado Red de Vigilancia Activa de Enfermedades Transmitidas por Alimentos, o FoodNet. Como resultado, a ninguno de los 10 estados dentro de la red se le exigía realizar pruebas y reportar las infecciones por Cyclospora a los CDC.

Si bien esto no detuvo los reportes --los estados aún realizan pruebas y reportan las infecciones a los CDC a través de otras vías--, sí resultó en puntos ciegos.

"Probablemente estamos pasando por alto muchísimos casos", dijo Glenn Morris, un profesor en el Instituto de Patógenos Emergentes de la Universidad de Florida que ayudó a establecer el sistema FoodNet en el Departamento de Agricultura. "Pero nunca lo sabremos porque no contamos con el sistema de vigilancia necesario para buscarlo en serio".

Los departamentos de salud a nivel estatal y local dependen de subvenciones federales para gran parte de su financiación, dijo Barbara Kowalcyk, directora del Instituto para la Seguridad Alimentaria y Nutricional en la Universidad George Washington. En 2026, dijo, esos departamentos recibieron apenas el 40 por ciento de lo que solicitaron para monitorear, detectar y responder a las enfermedades transmitidas por alimentos.

Durante la pandemia de coronavirus, los departamentos de salud estatales recibieron un flujo de fondos de emergencia para ayudar con su respuesta, y muchos de esos departamentos utilizaron ese dinero para comenzar a mejorar su capacidad de manejar futuros brotes, incluidos los relacionados con enfermedades transmitidas por alimentos, dijo Kowalcyk. Pero esos recursos ya se agotaron, lo que dejó muchos de esos proyectos en el limbo y provocó la eliminación de sus equipos de trabajo.

Natasha Bagdasarian, directora médica ejecutiva del estado de Míchigan, dijo que las disminuciones significativas en la financiación para el departamento de salud del estado en años recientes habían resultado en recortes a programas importantes y al personal. "El trabajo no hace más que crecer, y los recursos que tenemos no hacen más que disminuir o reducirse", dijo.

Cuando Angie Onofre, de 25 años, publicó un video en TikTok sobre su experiencia con la ciclosporosis, cientos de personas comentaron en su publicación y querían saber qué había comido exactamente Onofre antes de enfermarse.

"Siento como si esto fuera un episodio de Scooby-Doo", dijo Onofre, quien vive en Brooklyn. Ella cree que una ensalada de bolsa comprada en una tienda pudo haber sido la culpable de su episodio de un mes de diarrea acuosa. Pero al igual que muchas de las miles de personas en todo Estados Unidos que han contraído el parásito, Onofre no sabe cómo ni cuándo lo contrajo.

A diferencia de muchos otros patógenos transmitidos por alimentos que causan síntomas a las pocas horas de consumirlos, la Cyclospora puede tardar semanas en enfermar a alguien, dijo Matthew Moore, microbiólogo de seguridad alimentaria en la Universidad de Massachusetts Amherst.

Alguien debe ingerir los huevos del parásito, los cuales luego tardan entre días y semanas en infectar el revestimiento intestinal y reproducirse, lo que causa cólicos y diarrea.

Cuando los investigadores de salud pública intentan averiguar qué causó la enfermedad de alguien pidiéndole que haga una lista de todo lo que comió en las últimas semanas, la mayoría no puede recordarlo, dijo Felicia Wu, profesora de seguridad alimentaria, toxicología y evaluación de riesgos en la Universidad Estatal de Míchigan.

Los productos que pueden contener Cyclospora --incluidos la albahaca, el cilantro, la lechuga, los frutos rojos y los cebollines-- a menudo se mezclan en ensaladas o salsas, o se agregan a sándwiches y hamburguesas. Guzewich los llamó "ingredientes furtivos". Alguien podría recordar haber comido salsa en un taco, por ejemplo, pero tal vez no recuerde si esa salsa contenía cilantro.

Cuando alguien acude a un médico con síntomas como diarrea o vómito, a menudo se le envía a casa a descansar, hidratarse y esperar a que la enfermedad pase sin ninguna prueba diagnóstica. En ese caso, su infección no se registraría ni contaría.

Si sus síntomas son inusuales --como si su diarrea se prolonga por más de varios días--, su médico podría recomendar enviar sus heces a un laboratorio para pruebas de rutina. Sin embargo, dijo Hedberg, no todos los laboratorios incluyen automáticamente la Cyclospora en esas pruebas; un médico podría tener que solicitar específicamente una prueba de Cyclospora.

También es un desafío para los laboratorios identificar la cepa de Cyclospora que está causando la infección, dijo Hedberg. Debido a que la Cyclospora es un parásito, los científicos no pueden cultivarlo de la misma manera que lo harían con bacterias como la salmonela o la E. coli. Esto significa que no pueden vincular fácilmente el origen de una infección en particular con otras, por lo que a los investigadores a menudo les resulta difícil averiguar si diversas enfermedades están relacionadas con un solo origen.

Alice Callahan colaboró con reportería.

Caroline Hopkins Legaspi es una reportera del Times que se enfoca en la nutrición y el sueño.

Alice Callahan colaboró con reportería.

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