Europa dice estar lista para ayudar en el estrecho de Ormuz

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Una coalición liderada por el Reino Unido y Francia se ha estado preparando para enviar dragaminas y otros barcos para garantizar la seguridad cuando se reanude el tráfico. El momento podría haber llegado.

Los países europeos están listos para enviar barcos al estrecho de Ormuz para proteger el tráfico marítimo, pero no lo harán hasta estar convencidos de que el nuevo alto al fuego entre Estados Unidos e Irán está funcionando.

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Hay dragaminas italianos posicionados frente a la costa de Yibuti, en África oriental. Un dragaminas alemán y un buque de apoyo logístico se encuentran en el Mediterráneo oriental. El portaaviones de propulsión nuclear de Francia está a dos o tres días de navegación del estrecho. El Reino Unido envió un destructor a la región, el Dragón, alistándose para ayudar a asegurar el estrecho una vez que se reanude el tráfico marítimo.

Francia y el Reino Unido están "listos para actuar muy rápido", dijo el presidente francés Emmanuel Macron a una emisora de radio el lunes por la mañana. Dijo que ambos países y sus aliados "harían todo" lo necesario para garantizar la reanudación del tráfico marítimo normal de petróleo y otras mercancías por todo el mundo, sin miedo a ataques ni tener que pagar peajes.

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"Hay muchos otros estrechos en el mundo", dijo Macron. "Si cobramos un peaje siempre, ¿cuál será la consecuencia? Harás que suban los precios en todo el mundo".

Al comenzar una reunión del Grupo de los 7 el lunes en Francia, los europeos dijeron que sus recursos solo se enviarían al estrecho cuando estuviera claro que el acuerdo de alto al fuego se mantendría, a diferencia de los intentos fallidos que llevaron a la reanudación de los ataques militares en los últimos meses. Las autoridades indicaron que el memorando de entendimiento entre ambos países no se había hecho público para que los gobiernos lo examinaran.

Desde el lunes surgieron los primeros indicios de desacuerdo entre Estados Unidos e Irán, cuando un vocero del ministro de Asuntos Exteriores iraní cuestionó lo dicho por el presidente Donald Trump sobre que el estrecho estaría "permanentemente" libre de peajes.

"No pretendemos imponer peajes de tránsito; sin embargo, sí se cobrarán tarifas a cambio de los servicios prestados", dijo Esmaeil Baghaei, el vocero, en un comunicado difundido por los medios estatales iraníes.

Mientras los líderes del G7 se reunían en Évian-les-Bains, Francia, la cuestión del paso sin peaje puso de manifiesto la inquietud de los europeos ante la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán, a la que la mayoría se oponía. La mayoría de sus países se mantuvieron al margen del conflicto, que duró tres meses y medio, lo que enfureció a Trump, quien los acusó de cobardía.

En lugar de ello, el Reino Unido y Francia formaron una coalición de países que se comprometieron a ayudar a garantizar una paz duradera una vez que cesaran los combates. No obstante, aún no se han hecho públicos los detalles sobre qué haría la coalición, cuánto riesgo asumiría ni cuánto tiempo permanecerían las fuerzas armadas en el estrecho.

Esas preguntas se están volviendo más urgentes, ya que parece que ha llegado el momento de que los europeos empiecen a cumplir sus promesas.

En una declaración del lunes, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, dijo que su país estaba "listo, junto con nuestros otros socios y siempre que se cuente con la autorización parlamentaria necesaria, para contribuir a una presencia naval internacional que respalde la reapertura total del estrecho de Ormuz".

Pero en una entrevista realizada este mes, Guido Crosetto, ministro de Defensa de Italia, advirtió que el país solo comprometería soldados y equipamiento si era seguro.

"Ningún país puede meterse en el conflicto sin estar seguro de que sus barcos --que ni siquiera pueden defenderse-- no van a ser bombardeados", dijo Crosetto en ese momento. "Los dragaminas no son buques de guerra. Son barcos que se usan para desminar. Así que tiene que estar claro que nadie los va a atacar".

El lunes, responsables europeos de Asuntos Exteriores se reunieron en Luxemburgo, donde uno de los temas que se trataron fue la Operación Aspides, una misión europea iniciada en febrero de 2024 para proteger a los buques comerciales del mar Rojo de los ataques de los militantes hutíes de Yemen, respaldados por Irán. Durante meses, los responsables de la Unión Europea han contemplado la idea de ampliarla para ayudar con la situación en Ormuz una vez que cesaran los combates.

Kaja Kallas, la principal diplomática de la Unión Europea, dijo en una rueda de prensa el lunes que el anuncio del alto al fuego por parte de Estados Unidos e Irán era "un posible avance". Pero añadió que la Operación Aspides seguiría enfocada en el mar Rojo y que "la coalición franco-alemana operará entonces en el estrecho de Ormuz". Dijo que las dos operaciones "van de la mano y se complementan entre sí".

Otro tema que se debatió en Bruselas --y que probablemente estará en la agenda en Francia-- es la cuestión de las sanciones económicas que se han vuelto a imponer recientemente a Irán.

Ursula von der Leyen, presidenta del brazo ejecutivo de la Unión Europea, dijo en una rueda de prensa durante la cumbre del G7 en Francia que las sanciones de la UE a Irán abordan dos cuestiones principales: las violaciones de los derechos humanos y las armas de destrucción masiva.

"El principio de las sanciones es que necesitamos un cambio real sobre el terreno antes de poder pensar en levantarlas", dijo.

Friedrich Merz, el canciller alemán, y su gobierno están dispuestos a levantar las sanciones a Irán como parte del acuerdo, siempre que Irán cumpla las condiciones. Sin embargo, los responsables subrayaron que cualquier medida de este tipo debe ser aprobada por toda la Unión Europea.

Alemania esperará a que se firme el acuerdo el viernes antes de dar pasos concretos, señaló el lunes un funcionario alemán.

Mark Landler colaboró con reportería desde Evian, Francia; Jim Tankersley desde Berna, Suiza; Jeanna Smialek desde Bruselas y Motoko Rich desde Roma.

Michael D. Shear es un corresponsal sénior del Times que cubre la política y la cultura del Reino Unido y la diplomacia de todo el mundo.

Mark Landler colaboró con reportería desde Evian, Francia; Jim Tankersley desde Berna, Suiza; Jeanna Smialek desde Bruselas y Motoko Rich desde Roma.

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