El hijo de la princesa de Noruega es condenado de violación

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Un tribunal en Oslo declaró a Marius Borg Hoiby culpable de dos cargos de violación y otros delitos.

Un tribunal noruego declaró el lunes a Marius Borg Hoiby, el hijo mayor de la princesa heredera consorte de Noruega e hijastro del heredero al trono, culpable de violación y violencia doméstica, en un caso que ha suscitado gran interés en toda Europa.

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Hoiby, de 29 años, también fue condenado por cargos que incluyen grabar a personas sin su consentimiento y amenazas violentas. Hoiby, quien no es integrante de la casa real de Noruega, fue sentenciado a cuatro años de prisión, dijo un juez.

Hoiby negó algunas de las acusaciones de la fiscalía, aunque se declaró culpable de otros cargos, como agresión, acoso y daños dolosos a la propiedad. También admitió haber transportado más de tres kilos de cannabis y haber incumplido una orden de alejamiento.

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El tribunal, en Oslo, declaró a Hoiby culpable de dos cargos de violación y lo absolvió de otros dos cargos del mismo delito. Aun así, el tribunal le ordenó pagar una indemnización por daños y perjuicios a las cuatro mujeres que lo acusaron de violación, por un total de casi 61.000 dólares. También fue absuelto de dos cargos por incumplir una orden de alejamiento.

Los abogados de una de las mujeres, quien acusó a Hoiby de violarla en un hotel en Oslo, dijeron que revisarían la sentencia después de que fue absuelto de ese cargo.

"Está decepcionada con el resultado, pero es posible que el caso aún no haya concluido definitivamente", dijo el despacho Elden Attorneys en un comunicado.

Otras dos víctimas representadas por el mismo bufete, entre ellas la exnovia de Hoiby, Nora Haukland, dijeron en un comunicado que se sentían aliviadas de que el juicio hubiera llegado a su fin.

Los abogados de Hoiby dijeron que él apelaría las condenas por violación y algunas de las condenas por violencia doméstica.

El juicio, que comenzó en febrero, acaparó la atención de los medios en Noruega y atrajo un escrutinio internacional poco habitual hacia el sistema judicial del país. Los fiscales estaban ansiosos por demostrar que Hoiby, hijastro del futuro rey, el príncipe heredero Haakon, sería juzgado como un ciudadano de a pie. Sturla Henriksbo, uno de los fiscales del caso, dijo que la condena de Hoiby "demuestra precisamente que la ley es igual para todos".

"No te sales con la tuya solo por ser pariente de alguien de la familia real", dijo Henriksbo en una entrevista.

La familia real se mantuvo al margen del proceso judicial y emitió comunicados públicos en los que expresaba su solidaridad con las víctimas. Después del veredicto, un vocero de la familia real dijo: "El caso ha sido resuelto por el tribunal, y la Casa Real no tiene comentarios sobre el resultado".

Hoiby no ostenta ningún título ni posee funciones oficiales, pero su parentesco con la Casa Real lo convirtió en una figura pública. Tenía 4 años cuando su madre se casó con un integrante de la familia real, y a menudo aparecía en fotos con ellos en diversos eventos.

Ole-Jorgen Schulsrud-Hansen, historiador de la familia real noruega, dijo que a Hoiby se le había tratado "ni mejor ni peor de lo que se habría tratado a cualquier otra persona en el sistema judicial".

"Es en los casos extremos cuando se ponen a prueba los principios", añadió. "Y ahora se han puesto a prueba".

El proceso se produjo tras años de escándalos en la prensa sensacionalista y acusaciones sobre el comportamiento de Hoiby, especialmente hacia las mujeres.

Además, se desarrolló en un momento de crisis para la familia real noruega, ya que su madre, la princesa heredera consorte Mette-Marit, se vio sometida a presión por sus vínculos pasados con el delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein. La princesa, quien fue diagnosticada con fibrosis pulmonar en 2018, fue incluida este mes en la lista de espera para un trasplante de pulmón.

La semana pasada, un tribunal de apelación rechazó la solicitud de Hoiby de salir en libertad para acompañar a su madre, pues la enfermedad de esta había empeorado. Ha permanecido bajo custodia policial desde su detención en febrero en relación con acusaciones de agresión en otro caso y de incumplir una orden de alejamiento.

"Está desesperado por salir y ver a su mamá", dijo el lunes Ellen Holager Andenaes, abogada de Hoiby, y añadió que su despacho solicitaría al tribunal su puesta en libertad a la espera del resultado de su apelación.

El juicio más reciente se enfocó en acusaciones de violación entre 2018 y 2024, denuncias de violencia y amenazas contra una expareja entre 2022 y 2023, y acusaciones de violencia hacia una pareja posterior.

Partes del juicio se celebraron a puerta cerrada, pero los testimonios en audiencia pública se enfocaron en las relaciones inestables de Hoiby y en las denuncias de sus reacciones violentas.

Las mujeres que testificaron en su contra describieron múltiples casos de violencia física y verbal. Haukland, su exnovia, dijo que algunos de esos incidentes habían tenido lugar en una residencia real donde Hoiby vivía con ella, según informaron los medios nacionales de Noruega. Hoiby declaró ante el tribunal, según informaron los medios, que llevaba mucho tiempo luchando contra la ira y que había buscado ayuda.

En referencia a cómo se juzgó el caso, Katrine Holter, profesora asociada de la Escuela Superior de Policía de Noruega, dijo: "Hoiby no está recibiendo un trato especial".

"Pero", añadió, "probablemente se pueda decir que se le está tratando como a otras celebridades, en el sentido de que los casos de los famosos suelen prolongarse más en los tribunales que los que no reciben atención mediática".

Lynsey Chutel es una reportera del Times afincada en Londres que cubre noticias de última hora en África, Medio Oriente y Europa.

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