Trump amenaza a Irán y luego se retracta, todo en el mismo día

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El presidente de EE. UU. parece atrapado entre dos impulsos contrapuestos: obligar a Irán a someterse y declarar la victoria y seguir adelante.

El presidente Donald Trump dijo el lunes que había autorizado una nueva oleada de ataques contra Irán esta semana, pero que esperaría para dar cabida a "negociaciones serias", después de que, según dijo, tres líderes del golfo Pérsico solicitaran más tiempo para elaborar un acuerdo nuclear.

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Trump ha amenazado repetidamente con lanzar nuevos ataques, solo para echarse atrás en el último momento y evitar así volver a sumir a Estados Unidos en una guerra impopular y costosa. El lunes, confirmó los planes de ataque y los canceló al mismo tiempo.

"Nos preparábamos para realizar un ataque muy importante mañana, y lo he pospuesto por un tiempo, quizá para siempre, pero posiblemente por un tiempo, porque hemos mantenido conversaciones muy grandes con Irán, y veremos en qué quedan", dijo Trump a los periodistas.

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Cuando Trump lanzó la guerra junto a Israel el 28 de febrero, estimó que terminaría en cuatro o cinco semanas. El conflicto se encuentra ahora en su tercer mes, y Trump está atrapado entre dos impulsos contrapuestos: obligar a Irán a someterse y declarar la victoria y seguir adelante.

El resultado han sido declaraciones tremendamente contradictorias sobre la guerra --en un momento dado, Trump dijo que la guerra había "terminado", pero que Estados Unidos aún debía completarla-- y amenazas grandilocuentes como la que lanzó en abril, cuando advirtió de que "toda una civilización morirá esta noche, para no volver más". (Se echó atrás antes del plazo que se había autoimpuesto).

Funcionarios militares estadounidenses afirman que el régimen iraní ha demostrado una enorme capacidad de resistencia y de infligir daños significativos a la región y a la economía mundial. Y hasta ahora, el arsenal nuclear iraní no ha sido tocado.

Aun así, la campaña militar ha golpeado duramente a Irán: el Pentágono calcula que ha destruido unos 13.000 objetivos, ha destruido la Marina del país y ha matado a altos dirigentes militares y de los servicios de inteligencia, entre ellos el ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de la nación durante casi 37 años.

La guerra aún es profundamente impopular en Estados Unidos. Una encuesta del New York Times y Siena reveló que el 64 por ciento de los votantes opinaba que la decisión de Trump de entrar en guerra con Irán fue equivocada, y la mayoría expresó su descontento por los costos económicos asociados al conflicto.

Mientras continúan las repercusiones, las negociaciones sobre el programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz se han estancado. Trump ha rechazado múltiples propuestas de Irán, y exige más concesiones sobre su programa nuclear. El lunes, Trump dijo que los dirigentes de Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos le pidieron que pospusiera los ataques militares porque creían que podían llegar a un acuerdo con Irán que satisficiera a Estados Unidos.

"Así que me llamaron estos tres países, además de otros, y están tratando directamente con nuestra gente, y ahora mismo con Irán, y parece que hay muchas posibilidades de que puedan llegar a un acuerdo", dijo Trump. "Si podemos hacerlo sin bombardearlos a más no poder, me alegraría mucho".

Trump reiteró que exigiría que cualquier acuerdo prohibiera a Irán obtener armas nucleares. Sin embargo, esa misma exigencia ha sido uno de los mayores impedimentos para alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, ya que ambos países han sido incapaces de llegar a un convenio nuclear.

Trump no especificó qué objetivos tenía previsto atacar Estados Unidos el martes, pero las autoridades dijeron que el ejército había desarrollado diversas opciones, entre ellas atacar las instalaciones de misiles balísticos del país.

Anteriormente, en las redes sociales, Trump afirmó que había dicho a sus altos mandos militares que se prepararan para un "ataque total y a gran escala contra Irán" si "no se alcanza un Acuerdo aceptable".

Algunos funcionarios estadounidenses advirtieron que el pronunciamiento público de Trump podría ser una maniobra de distracción y que aún podría seguir adelante con los ataques. Los funcionarios señalaron que, en febrero, funcionarios estadounidenses e iraníes planearon una ronda de negociaciones pocos días antes de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra.

Irán ha aprovechado el alto al fuego de un mes con Estados Unidos para desenterrar decenas de emplazamientos de misiles balísticos bombardeados, trasladar lanzamisiles móviles y, a pesar de las importantes pérdidas, ajustar sus tácticas ante una posible reanudación de los ataques, dijo un oficial militar estadounidense que habló bajo condición de anonimato para discutir asuntos operativos.

Muchos de los misiles balísticos iraníes se desplegaron desde profundas cuevas subterráneas y otras instalaciones excavadas en montañas de granito que son difíciles de destruir para los aviones de ataque estadounidenses, dijo el funcionario. Por ello, en gran medida Estados Unidos bombardeó los portales de los emplazamientos, derrumbándolos y enterrándolos, pero sin destruirlos. Irán ha desenterrado ahora un número significativo de esos emplazamientos.

Los comandantes iraníes, posiblemente con ayuda rusa, estudiaron los patrones de vuelo de los cazas y bombarderos estadounidenses, dijo el oficial militar estadounidense. El oficial advirtió que el derribo del caza F-15E el mes pasado y el fuego terrestre que alcanzó a un F-35 revelaron que las tácticas de vuelo estadounidenses se habían vuelto demasiado predecibles de modo que permitían a Irán defenderse de ellas con mayor capacidad.

Tal vez lo más importante sea que el oficial militar estadounidense dijo que, aunque cinco semanas de bombardeos intensivos pueden haber matado a varios líderes y comandantes iraníes, la guerra ha dejado un adversario más endurecido y resistente. El oficial añadió que los iraníes habían reposicionado muchas de las armas que les quedaban y habían afianzado la convicción de que Irán puede resistirse con éxito a Estados Unidos, ya sea al bloquear eficazmente el estrecho de Ormuz, o al atacar las infraestructuras energéticas de los países vecinos del Golfo o amenazar a los aviones estadounidenses.

Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca, donde cubre al presidente Trump y su gobierno.

Eric Schmitt es corresponsal de seguridad nacional para el Times. Lleva más de tres décadas informando sobre asuntos militares y antiterrorismo en Estados Unidos. Ponte en contacto con él de forma segura a través de Signal: ericschmitt.36.

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