¿Por qué persisten en Europa prácticas de parto antiguas y peligrosas?

Aunque está prohibida en el Reino Unido y la OMS la desaconseja, la Maniobra de Kristeller se practica con demasiada frecuencia. También la episiotomía y la falta de consentimiento para los procedimientos lesionan los derechos de la mujer al dar a luz en países como España, Francia e Italia

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El maltrato durante el parto
El maltrato durante el parto se denuncia de manera mucho más intensa en América Latina, África y Asia, pero persiste también en Europa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que es una práctica poco segura y riesgosa, por lo cual recomienda que no se utilice. En el Reino Unido está prohibida y en Estados Unidos no hay normas para su uso, porque no está aconsejada. Existe una campaña, Stop Kristeller, que informa sobre los peligros para la madre y el bebé: contusiones, rotura uterina, hemorragia y fractura, hipoxia, lesiones de órganos, respectivamente. Y sin embargo, la Maniobra de Kristeller se sigue utilizando en varios países de Europa, entre ellos España: los médicos o los asistentes en el parto hacen presión, a veces con todo su cuerpo, sobre el vientre de la embarazada en el momento en que tiene contracciones, con la idea de que eso servirá para expulsar al bebé.

Una víctima del proceso, Clara Massons, explicó a AP: “Les pedí que se detuvieran. Pensé que iba a morir”. En el momento del parto, en un hospital de Barcelona, hace dos años, la ignoraron; cuando se quejó ante las autoridades sanitarias, le respondieron que los profesionales habían tomado “medidas adecuadas”. Su bebé no sufrió consecuencias, pero el abdomen de la mujer se mantuvo “azul y violeta durante un mes”.

Aunque Europa tiene una de las menores tasas del mundo de muerte maternal e infantil, y el maltrato durante el parto se denuncia de manera mucho más intensa en América Latina, África y Asia, “este procedimiento se realiza comúnmente en muchos países europeos, lo cual destaca cómo prácticas antiguamente aceptadas pueden persistir aún mucho tiempo después de que se las considerase innecesarias y peligrosas", según la agencia.

La maniobra de Kristeller es
La maniobra de Kristeller es una práctica de parto anticuada que la OMS desaconeja y el Reino Unido ha prohibido. (Shutterstock)

Entre otros problemas que se denuncian en los países desarrollados del continente, observó el informe, se incluyen también la anestesia inadecuada, las incisiones quirúrgicas durante el parto vaginal y la falta de consentimiento de las paciente para determinados procedimientos.

“Según la acción, estas prácticas llegan al nivel de una violación de los derechos humanos”, dijo Mindy Roseman, directora de justicia global y derechos de las mujeres en la Escuela de Derecho de Yale. “No obtener el consentimiento de las mujeres para los procedimientos médicos, no brindar alivio del dolor o hacer algo que no tiene justificación científica está por debajo de los estándares del cuidado, simplemente, y es perturbador que suceda algo así”.

La legisladora croata Ivana Nincevic Lesandric aludió a la cuestión de la anestesia cuando se quejó ante el parlamente de no haberla recibido durante un procedimiento de emergencia tras la pérdida de un embarazo. “No creo haber estado en una situación más dolorosa en mi vida”, dijo Lesandric. El Ministerio de Salud, sin hablar directamente de Lesandric, dijo que en esos casos el uso de la anestesia es “típico”, y que seguramente hubo "un malentendido”; el director de la Sociedad Europea de Anestesiología, Frederick Mercier, concidió ante AP que en casos como ese, se emplea “con máxima frecuencia” la anestesia general.

Entre las quejas más frecuentes
Entre las quejas más frecuentes de las madres europeas se ecuentan anestesia inadecuada, las incisiones quirúrgicas durante el parto vaginal y la falta de consentimiento para realizar procedimientos. (Shutterstock)

Pero el efecto más notable de la denuncia de Lesandric fue que en los días siguientes se produjeron cientos de quejas similares de otras mujeres croatas. El material, reunido por un grupo defensor de los derechos de las mujeres en el parto, fue remitido al Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que informó que los reportes “mostraban un patrón de abuso y violencia contra las mujeres durante los procedimientos médicos”.

En octubre de 2019 varios gobiernos y expertos europeos remitieron a la organización otros informes sobre el consentimiento informado de las mujeres durante el parto. Se halló así una cantidad alarmante de denuncias de que a las mujeres se les solía dar documentos para firmar “sin explicación o información sobre la naturaleza o el motivo del procedimiento”.

Ozge Tuncalp, experta de la OMS, dijo ante la ONU que la agencia ha advertido un aumento en las denuncias de maltrato obstétrico en Europa. “Algunas de esas prácticas se ha vuelto comunes y la gente termina por pensar que es lo que tienen que hacer, por lo cual resultan muy difíciles de revertir”, dijo a AP.

El Consejo Europeo aprobó una
El Consejo Europeo aprobó una resolución contra “la violencia obstétrica y ginecológica” y valora sanciones por estos malos tratos.

Antiguamente la episiotomía (una incisión quirúrgica para ampliar el canal blando para apresurar la salida del bebé durante el parto, que requiere de sutura) no se tendría que usar en más del 10% de las mujeres, y que el consentimiento debería ser obligatorio. Sin embargo, según cifras oficiales el uso oscila entre el 30% y el 90% en países como Holanda, Portugal, España y Rumania. En Francia la mitad de las mujeres que sufrieron el procedimiento denunciaron que no se les había pedido consentimiento; en Italia la incisión sin permiso se estimó en un 61% según la misma OMS.

Además de promulgar una resolución contra “la violencia obstétrica y ginecológica” —que entre otras cosas demanda la implementación de leyes sobre consentimiento informado y canales específicos para las denuncias—, el Consejo Europeo valora sanciones por estos malos tratos. Pero a diferencia de la episiotomía, es muy difícil establecer cuándo se utiliza la maniobra de Kristeller, dado que no se incluye en la historia clínica.

“Médicos, enfermeros y parteras en países que incluyen a Bulgaria, Croacia, Hungría, Italia, Portugal, Rumania y España dijeron a AP que la usan semanalmente, y a veces a diario”, destacó el artículo. Un informe del gobierno francés evaluó que se aplica en el 22% de los partos; otro del gobierno italiano lo registraron en el 10% de los casos.

La episiotomía no se tendría
La episiotomía no se tendría que usar en más del 10% de las mujeres, pero el uso oscila entre el 30% y el 90%; la maniobra de Kristeller se aplica "semanalmente, sino a diario", según los profesionales de la salud.

“La prueba indica que no ayuda, y que en realidad hace daño”, subrayó Tuncalp, de la OMS. Ligita Jokubkiene, obstetra de Suecia, cree que se la sigue empleando porque los profesionales de la salud no están al tanto de esa peligrosidad. “Si una mujer tenía contracciones muy duras o si se quería acelerar un poco el parto, eera más fácil hacer presión sobre ella y tratar de sacar al bebé”, dijo. Otros casos incluyen la pérdida del ritmo del parto, cuando no se sabe por qué se desacelera, o la ubicación del bebé en una posición riesgosa.

El problema es que, a pesar de que está desaconsejada o prohibida, se sigue utilizando. “Y —dijo Tuncalp— puede llevar generaciones de médicos hacer realmente un cambio en las prácticas de la sala de partos”.

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