Cuidar la piel de sol es fundamental para evitar un melanoma u otro tipo de cáncer de piel (iStock)
Cuidar la piel de sol es fundamental para evitar un melanoma u otro tipo de cáncer de piel (iStock)

¿Cómo saber cuando uno de tus lunares es normal o tiene signos de algo más serio, como cáncer de piel?

Existen algunos características en la forma, color y textura a los que se debe poner más atención.

Los dermatólogos Daniel Galss y Stephen Shumack crearon una guía sobre los seis tipos más comunes de lunares y cuáles podrían ser peligrosos, informó el portal del Daily Mail.

Hay que poner atención a si han cambiado de forma, tamaño o color. También es importante determinar si dan comezón, duelen o sangran, pues si algo de eso ocurre es momento de ver a un especialista.

Los tipos de lunares:

El método ABCDE para revisar lunares y manchas de la piel (MSD Oncología)
El método ABCDE para revisar lunares y manchas de la piel (MSD Oncología)

3. Lunar intradérmico. Son carne con color café claro y suelen ser lisos. Además pueden ir perdiendo coloración con la edad. Se los encuentra sobre todo en adultos, en la cabeza, cuello o torso e incluso algunos tienen algunos vellos. Aunque son benignos, se recomienda revisarlos de vez en cuando.

4. Pecas. Son pequeños puntos de color café oscuro, planos. Son comunes en la infancia, sobre todo en personas de piel clara, cabello rojo y ojos azules. Son la respuesta de los melanocitos a la exposición a los rayos solares. No son síntoma de alguna enfermedad y no requieren tratamiento.

(iStock)
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5. Léntigos. Se les conoce como manchas por la edad y se asocian a los daños provocados por la exposición solar. Son planos, cafés y algunos de mayor tamaño, pero a diferencia de las pecas, estas manchas no se desvanecen una vez que termine la exposición solar. Se los encuentra sobre todo en la cara, brazos, pecho, hombros y los costados de las manos. Se les debe prestar atención si su color cambia o crecen con el tiempo.

6. Lunares atípicos. Se presentan en personas de piel clara por la exposición solar. Son grandes (incluso de 5 mm de diámetro), con bordes y pigmentación irregular. El doctor Schumack  indicó que deben ser revisados por un especialista pues pueden ser síntoma de una lesión maligna como el melanoma.