El 51,2% de la población mundial tiene acceso a internet, según datos de fines del año pasado, informados por la Unión Internacional de Comunicaciones (UIT). Todavía queda poco menos de la mitad del mundo offline, pero ya este nivel de conexión produce caudales de información que sorprende.

En apenas un minuto en internet se envían 188 millones de correos electrónicos; se hacen 3,8 millones de búsquedas; se ven casi 700 mil horas de películas y series en Netflix, se mandan más de 41,6 millones de mensajes por WhatsApp, Facebook y Messenger.

Estos son apenas algunos números que ayudan a dimensionar el mar de datos virtual en el que estamos inmersos. Y todo ocurrió en apenas unos pocos años. El 12 de marzo de 1989, Tim Berners-Lee, conocido como "el padre de la web", escribió su primera propuesta sobre cómo debería ser la arquitectura de la web.

Cada 17 de mayo se celebra el Día de Internet (Getty)
Cada 17 de mayo se celebra el Día de Internet (Getty)

Y eso le valió varias distinciones. En 2017 recibió el Premio Turing, también recibió el Premio de Asturias, es miembro honorífico de la Royal Society of Arts e integra el Salón de la Fama de Internet en la Internet Society.

Pero mucho antes de todo eso, cuando recién se comenzaba a gestar lo que sería la red de redes, Berners-Lee trabajaba en el CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, en Suiza. Y su objetivo era encontrar un sistema que ayudara a la comunicación y difusión de información entre investigadores. Hoy se puede decir que superó su objetivo con creces.

Tim Berners-Lee, conocido como “el padre de la web” (AFP)
Tim Berners-Lee, conocido como “el padre de la web” (AFP)

La génesis está en el lenguaje de etiquetas de hipertexto o HTML, el protocolo de transferencia de hipertexto (HTTP) y el sistema de localización de objetos (URL), que el experto había comenzado a idear unos años antes

La web resulta de la combinación de HTTP, el protocolo de comunicación que permite la transferencia de información; y el HTML, el lenguaje marcado para la generación de páginas.

Luego llegó el desarrollo del primer navegador con NEXTSTEP, llamado WorldWideWeb y el primer servidor web, en el CERN. Fueron los comienzos de la cuarta revolución industrial. Lo que en un primer momento parecía que sólo iba a ser una nueva forma de comunicación, se convirtió en un medio para vincularse socialmente, gestionar finanzas, comercializar, trabajar y mucho más.

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