Los mensajes que se intercambian en el universo virtual, aún cuando estén cifrados podrán quedar al alcance de las autoridades policiales y de seguridad en Australia. Ocurre que el gobierno de ese país aprobó leyes que permitirá exigir a las empresas de tecnología el acceso a información, incluso cuando esté encriptada.

Los argumentos

El objetivo, según dicen las autoridades, es ayudar a combatir el terrorismo y el crimen organizado. Sin embargo, varios expertos en materia de ciberseguridad y defensores de derechos humanos aseguran que esto podría ser contraproducente porque representa un riesgo a la privacidad y seguridad de los ciudadanos y empresas de todo el mundo. Es que la comunicación digital no está circunscrita a un lugar físico.

La nueva legislación les permite a la policía y las agencias de seguridad a exigirles a las compañías que entreguen información de los usuarios incluso cuando ésta se encuentre cifrada.

Y si la empresa llegara a aducir que no puede interceptar y descifrar la comunicación, entonces se las puede forzar a desarrollar herramientas para lograr este objetivo. Las compañías que no cumplan con estos pedidos podrían recibir multas de hasta 7 millones de dólares, según publicó The Verge.

"Esto asegura que nuestras autoridades policiales y agencias de seguridad nacional cuenten con las herramientas modernas que necesitan, con la adecuada responsabilidad y supervisión, para acceder a las conversaciones cifradas de aquellos que buscan hacernos daño", dijo el Procurador General Christian Porter.

Para qué sirve el cifrado

El cifrado de extremo a extremo permite que sólo el emisor y receptor vean el mensaje, sin que pueda ser interceptado por un tercero como, por ejemplo, el proveedor del servicio de comunicación.

Signal, WhatsApp y Telegram son algunos de los servicios de mensajería que integran esta tecnología para proteger la privacidad de los usuarios.

Sin embargo, el gobierno de Australia, como el de otros países, cree que este cifrado suele ser utilizado por criminales para evitar ser detectados y así cometer delitos de toda índole.

De hecho en Rusia y China, por ejemplo, los servicios que ofrecen cifrado de punta a punta están prohibidos.

Los argumentos en contra

Apple fue una de las compañías que se expresó en contra de esta iniciativa por considerar que el cifrado es una herramienta que, justamente una medida para combatir los ciberataques.

Si las compañías son forzadas a crear herramientas para descifrar comunicaciones, éstas podrían caer en manos de ciberdelincuentes, lo cual generaría un gran riesgo para la privacidad y seguridad.

En la legislación australiana se menciona que no se continuará con el descifrado si se identifica que eso genera una "debilidad sistémica", pero algunos dicen que con esta aclaración no alcanza porque resulta ser un concepto inespecífico, ya que no se detalle qué se especifica qué se entiende por "debilidad sistémica" en este contexto, según publicó la BBC.

Por otra parte, se criticó la rapidez con la que se aprobó la ley: el proyecto se presentó en agosto, y la comisión parlamentaria hizo su informe el miércoles, con lo cual los legisladores tuvieron solo un día para revisar el texto antes de la votación, que fue el jueves.

Inicialmente el partido Laborista había propuesto 173 modificaciones pero acordaron dejarlas de lado para que se pudiera aprobar la ley antes de que termine el año. Se espera que las posibles enmiendas sean tratadas en 2019.

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