
Venezuela tiene un Presidente Encargado reconocido por cerca de 60 países y un dictador jefe del régimen usurpador. La legitimidad y legalidad corresponden al Presidente Juan Guaidó y el dictador Nicolás Maduro detenta el poder de facto por medio de acciones criminales, planificadas, operadas y sostenidas por la dictadura cubana. Si estas premisas son ciertas, para cesar la usurpación es imprescindible que Juan Guaidó como Jefe de Estado y Jefe de las Relaciones Internacionales deje clara y sin lugar a dudas la condición del régimen cubano en su país, identifique y denuncie a Cuba como estado agresor e interventor de Venezuela.
La agresión está definida por la Resolución 3314 (XXIX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) como “el uso de la fuerza armada por un Estado contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado, o en cualquier otra forma incompatible con la Carta de las Naciones Unidas”. El articulo 3 inciso g) de la misma, caracteriza como acto de agresión “el envío por un Estado, o en su nombre, de bandas armadas, grupos irregulares o mercenarios que llevan a cabo actos de fuerza armada contra otro Estado de tal gravedad que sean equiparables a los actos antes enumerados, o su sustancial participación en dichos actos”.
Intervenir es “interponer autoridad, dirigir los asuntos internos de otro Estado”. La intervención en Derecho Internacional Público es la violación del principio de no intervención que establece la independencia de la naciones y el derecho de autodeterminación de los pueblos íntimamente vinculado a la soberanía del Estado. El “principio de no intervención equivale al principio de no injerencia en asuntos internos de otro país”. La intervención puede derivar en “control” que es el dominio, mando y preponderancia. La ocupación es el “establecimiento por un Estado de autoridad sobre otro estado o un territorio”.
Denuncias, estudios, informes, noticias y documentos, prueban la agresión e intervención de Cuba en Venezuela. El pueblo venezolano no se ha podido liberar hasta ahora de la dictadura usurpadora castrochavista, pese a años de lucha, protestas, sacrificios y actos heroicos, precisamente porque la agresión y ocupación cubana lo impide. La intervención de Cuba en Venezuela se ha convertido en ocupación, abriendo la intervención de Rusia y China como parte de la estrategia de desestabilización con su doctrina antiimperialista.
La intervención de Cuba en los asuntos internos de Venezuela es tan grave que el dictador Maduro es solo el operador de la agresión y de la intervención a Venezuela, por eso es usurpador. El control de las fuerzas armadas de Venezuela por diferentes medios de intervención cubanos está probado. La presencia de militares cubanos interviniendo los mandos y capacidades militares venezolanos está demostrada. Se estima que cerca de 50.000 cubanos en diferentes funciones que van desde operaciones militares, servicios de seguridad, inteligencia, tortura, represión, adoctrinamiento y otros, son la fuerza de ocupación para sostener el régimen usurpador.

En el ámbito económico, Cuba por medio de la intervención, ha convertido a Venezuela en su principal fuente de suministro y soporte, manipulando corrupción, entreguismo y traición a la Patria, que su régimen títere con Nicolás Maduro realiza a costa del hambre, la miseria y la crisis humanitaria en la que se encuentra Venezuela, con efectos de orden mundial.
La recuperación de la libertad y la democracia en Venezuela hace mucho ha dejado de ser un asunto entre venezolanos, porque la agresión y la intervención de Cuba y la aplicación de su metodología criminal han convertido al pueblo venezolano en víctima y en cautivo. La operación de Maduro en esta situación es otra prueba de su condición de usurpador.
La intervención de Cuba en Venezuela por medio de la asociación criminal formada entre la dictadura de Cuba y los operadores venezolanos que hoy se denomina “castrochavismo”, ha hecho del territorio venezolano la base principal para la agresión a la seguridad, estabilidad y soberanía de otros países como Estados Unidos, Colombia, Brasil, Ecuador, Chile, Bolivia y toda la región.
Todo esto y más es de conocimiento del Presidente Juan Guaidó que no puede continuar por más tiempo sin ejercer sus obligaciones frente a hechos públicos y notorios que le mandan identificar y denunciar a Cuba como agresor e interventor de Venezuela. Es lo básico, se trata de identificar al enemigo.
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
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