Jibril Rajoub, presidente de la Federación Palestina de Fútbol
Jibril Rajoub, presidente de la Federación Palestina de Fútbol

Yo también tenía entradas y mucha expectativa de ir el sábado al estadio, que queda a 5 minutos de casa en Jerusalén y ver a Messi en la cancha. La única vez en mi vida que lo ví estando yo en el estadio fue hace más de 10 años, aquel 18 de Abril del 2007, cuando metió uno de los mejores goles de la historia contra el Getafe en el Camp Nou.

Puedo llegar a entender la racionalidad detrás de decisión de las autoridades argentinas. Tanto el Caciller Faurie como el presidente de AFA, Claudio Tapia, dijeron que tomaron las decisión de no viajar, por las durísimas amenzas contra la delegación argentina. Me cuentan que amenazaron a Mascherano y al padre de Messi, entre otros.

Tanto Tapia como Faurie tienen la responsabilidad de bregar por la seguridad de los jugadores, sin duda.

Pero "si no vas a Israel, de arranque tenés miedo, cuando llegás te das cuenta que es diferente", me dijo un amigo que vino en una delegación de Innovación que organizamos con IDB y Endeavor Argentina la semana pasada. Y es una lástima porque la selección argentina se hubiese sentido más segura en Jerusalén que en cualquier otra parte del mundo. Estaba todo el operativo pronto para que a ningún jugador se le caiga un pelo.

"Ceder a la presión de violentos es siempre la peor decisión porque valida sus métodos", me dijo otro amigo, y tiene razón. Tapia le regaló el partido los violentos, al terror, y Hamas, una organización que dice que "Israel existe y continuará existiendo hasta que el Islam lo elimine", terminó agradeciéndole.

Yo, como israelí y uruguayo, no soy quién para poner en tela de juicio la organización, la seriedad y el profesionalismo de AFA. Tampoco, y por sobre todas las cosas, el liderazgo y el compromiso de la organización, como sí lo hacía otro amigo porteño en tono crítico.

De lo que yo entiendo les puedo decir lo siguiente:

Jibril Rajoub, Presidente de la Federación Palestina de Fútbol envió una carta hace varios días al Presidente de la AFA (Tapia) en la que afirmaba que era inconcebible que el partido se llevara a cabo en "tierra ocupada".

El mismo Jibril expresó en el pasado que los atentados terroristas palestinos eran "actos de valentía" y llamó héroe por ejemplo a Muhannad Halabi un terrorista palestino que asesinó a 2 israelíes e hirió a una mujer y su bebé.

El mismo Jibril continuó con una amenaza en la que dijo que si Messi iba a Jerusalén todo musulmán debería quemar las camisetas del número 10 de la selección argentina.

Esta incitación, por parte de un oficial de gobierno palestino, llevó a un discurso palestino más violento.Hace unos días decenas de personas con camisas de Messi manchadas en sangre se manifestaron frente a la cancha en Barcelona. Todo esto generó un mal ambiente en donde creció la sensación de que los jugadores podían ser atacados físicamente si visitaban Jerusalén (además de las amenazas directas que recibieron).

Creo que la incitación a la violencia que llama a herir a los deportistas e hinchas y en específico a símbolos del deporte como Messi es lamentable por donde se mire.

Creo que la cancelación de este partido es una victoria para un terrorismo que con amenazas han logrado que se suspenda un evento deportivo, que era un puente más para las relaciones que se están fortaleciendo entre Israel y Argentina.

Jibril, quiero decirte que manchaste la pelota cuando recurriste a amenazas para intimidar a jugadores, cuerpo técnico y familiares.

Roni Kaplan, es politólogo y fundador de Conexión Israel