Detenido un séptimo hombre por la presunta trama contra la base británica de Fairford, que Londres vincula con Irán

La policía antiterrorista no ha explicado el móvil del incidente del 27 de septiembre, pero el primer ministro Andy Burnham ve indicios de una implicación iraní y Estados Unidos retiró sus bombarderos de la instalación. El caso se suma a un aumento sostenido de las investigaciones británicas por amenazas de Estados hostiles

FOTO DE ARCHIVO: Agentes de policía armados montan guardia en una carretera situada fuera del perímetro de la base aérea de la RAF en Fairford, después de que la policía declarara un incidente grave en la base tras la detención de varios hombres bajo sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos; Fairford, Gloucestershire (Reino Unido), 28 de septiembre de 2026
REUTERS/Toby Shepheard/Foto de archivo
FOTO DE ARCHIVO: Agentes de policía armados montan guardia en una carretera situada fuera del perímetro de la base aérea de la RAF en Fairford, después de que la policía declarara un incidente grave en la base tras la detención de varios hombres bajo sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos; Fairford, Gloucestershire (Reino Unido), 28 de septiembre de 2026 REUTERS/Toby Shepheard/Foto de archivo
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La policía británica detuvo este martes en Westminster, en el centro de Londres, a un hombre de 22 años, de nacionalidad británica, por sospecha de preparación de actos terroristas. Es el séptimo arrestado en la investigación sobre una presunta conspiración cerca de la base aérea de RAF Fairford, en Gloucestershire, que las fuerzas estadounidenses han usado para bombardear Irán durante la guerra de este año.

Los hechos se remontan al domingo 27 de septiembre. La policía acudió a la zona tras el aviso de un agricultor que describió actividad sospechosa de un grupo de hombres con varias furgonetas. Cinco británicos de unos 20 años fueron detenidos cerca del perímetro de la base. Unas 85 viviendas de la localidad de Whelford fueron evacuadas por precaución.

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Los investigadores no hallaron explosivos. Sí encontraron gasolina en tres furgonetas vinculadas a los sospechosos. El jueves 1 de octubre fue detenido en Londres un británico-iraní de 25 años. Los seis arrestados hasta entonces están en libertad bajo investigación.

Un bombardero B-1B Lancer llega a la base aérea de RAF Fairford, en Fairford (Gloucestershire, Reino Unido), el 29 de septiembre de 2026, después de que la policía declarara un incidente grave en la base y detuviera a varios hombres bajo sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos; los detenidos han sido puestos en libertad bajo fianza desde entonces. REUTERS/Toby Shepheard
Un bombardero B-1B Lancer llega a la base aérea de RAF Fairford, en Fairford (Gloucestershire, Reino Unido), el 29 de septiembre de 2026, después de que la policía declarara un incidente grave en la base y detuviera a varios hombres bajo sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos; los detenidos han sido puestos en libertad bajo fianza desde entonces. REUTERS/Toby Shepheard

Vicki Evans, coordinadora nacional sénior de la Policía Antiterrorista, aseguró que los equipos trabajan sin pausa para determinar la motivación y que la investigación mantiene varias líneas abiertas. La policía no ha precisado qué cargos baraja ni qué se pretendía atacar.

El primer ministro Andy Burnham afirmó la semana pasada que existen indicios firmes de que Irán tuvo algún papel. Teherán lo niega, aunque la Guardia Revolucionaria declaró en julio que consideraba Fairford un objetivo legítimo. El portavoz de Downing Street, Tom Wells, declinó comentar operaciones militares extranjeras y aseguró que la base es segura.

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El domingo 4 de octubre, los 12 bombarderos B-1B desplegados en Fairford regresaron a Estados Unidos, y el Pentágono confirmó que ningún bombardero estadounidense permanece allí. Trump atribuyó la decisión a amenazas que, dijo, procederían de personas vinculadas a Irán, sin dar detalles. Según medios británicos, el temor sería un ataque con varios drones. Londres no lo confirma.

Un bombardero B-1B Lancer en la base aérea de la RAF Fairford, después de que la policía declarara un incidente grave en la base tras la detención de varios hombres sospechosos de cometer delitos tipificados en la Ley de Explosivos, en Fairford, Gloucestershire, Reino Unido. 28 de septiembre de 2026. REUTERS/Toby Shepheard
Un bombardero B-1B Lancer en la base aérea de la RAF Fairford, después de que la policía declarara un incidente grave en la base tras la detención de varios hombres sospechosos de cometer delitos tipificados en la Ley de Explosivos, en Fairford, Gloucestershire, Reino Unido. 28 de septiembre de 2026. REUTERS/Toby Shepheard

La guerra comenzó a principios de marzo con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que causaron la muerte del líder supremo, Alí Khamenei. Teherán respondió con ataques contra países del Golfo y contra una base británica en Chipre. El entonces primer ministro, Keir Starmer, había rechazado inicialmente participar. Después autorizó el uso defensivo de bases británicas contra emplazamientos de misiles iraníes, y los bombarderos llegaron a Fairford.

La base tiene un valor operativo singular. Es una de las dos instalaciones europeas capaces de alojar los tres bombarderos estratégicos estadounidenses: B-1, B-2 y B-52. Burnham, sucesor de Starmer, mantuvo la autorización.

El incidente se produce en un clima de alerta por las llamadas amenazas estatales. El subcomisionado Laurence Taylor, jefe de la policía antiterrorista, informó en marzo de que las investigaciones bajo la Ley de Seguridad Nacional aumentaron 50% en el semestre hasta diciembre de 2025, sobre un incremento de cinco veces en los cuatro o cinco años previos. El comisario de la Policía Metropolitana, Mark Rowley, habló de 20 planes iraníes frustrados.

Evans explicó en julio que el recurso a intermediarios es la principal táctica de los Estados hostiles, que los consideran activos baratos y reemplazables. Precisó que se ha detenido a adolescentes de hasta 15 años. Ese reclutamiento de terceros, sin vínculo orgánico con el Estado patrocinador, dificulta atribuir con certeza el origen de episodios como el de Fairford.

La prueba pública es todavía escasa. Sin cargos formales ni móvil declarado, la atribución a Irán descansa en la palabra del Gobierno. Lo que sí está acreditado es que una base británica quedó en el centro de la guerra y que Washington optó por retirar sus aviones. El Reino Unido deberá decidir cuánto está dispuesto a pagar por seguir siendo plataforma de ese conflicto.

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