Hungría abrirá decenas de miles de archivos sobre la represión comunista

El Ejecutivo de Péter Magyar habilitará una plataforma digital con consultas por identidad y expediente, aunque mantendrá ocultos algunos datos médicos, sexuales y personales sensibles durante la primera fase de divulgación pública

La segunda etapa de la divulgación incorporará cerca de 9.000 expedientes denominados dosieres B con detalles de seguimientos y reclutamientos (Europa Press)
La segunda etapa de la divulgación incorporará cerca de 9.000 expedientes denominados dosieres B con detalles de seguimientos y reclutamientos (Europa Press)
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El Gobierno de Hungría pondrá a disposición pública decenas de miles de documentos de la era comunista que identificarán a agentes, informantes, colaboradores y personas sometidas a intentos de reclutamiento por los servicios de seguridad del Estado.

La apertura comenzará el 4 de noviembre en dos etapas e incluirá registros que durante décadas permanecieron fuera del alcance general. Los archivos, conservados por el Archivo Histórico de los Servicios de Seguridad del Estado, reunirán entre 50.000 y 60.000 nombres vinculados con el aparato de vigilancia que funcionó durante la dictadura comunista húngara.

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El material pasará a una base de datos en línea con herramientas de búsqueda por nombre, fecha o lugar de nacimiento, nombre de la madre, seudónimo, tipo de documento y número de expediente. Hasta ahora, el acceso queda limitado en gran medida a familiares directos de las personas mencionadas y a investigadores.

La medida forma parte de la promesa de transparencia planteada por el nuevo Gobierno de centroderecha, encabezado por el primer ministro Péter Magyar, luego de la victoria electoral de su partido, Tisza, en abril. Tras asumir, Magyar sostuvo que su administración cumpliría una de las promesas pendientes de la transición democrática y haría públicos y consultables los registros existentes.

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El primer ministro Péter Magyar impulsó la apertura de los registros históricos como parte de las promesas de transparencia de su administración (REUTERS/Radovan Stoklasa)
El primer ministro Péter Magyar impulsó la apertura de los registros históricos como parte de las promesas de transparencia de su administración (REUTERS/Radovan Stoklasa)

Hungría dejó atrás el régimen comunista en 1990, en el contexto de la disolución de la Unión Soviética. Durante más de cuatro décadas, los servicios de seguridad mantuvieron una estructura destinada a vigilar a la población y a controlar su adhesión al Gobierno socialista.

Además de sus agentes y funcionarios, ese sistema recurrió a civiles para obtener información sobre compañeros de trabajo, amistades, vecinos y familiares. Muchas de esas colaboraciones surgieron bajo coacción, chantaje u otras presiones. Los documentos que ahora se abrirán permitirán conocer tanto a quienes trabajaron para el aparato estatal como a quienes figuraron como posibles objetivos de reclutamiento.

Ante esta iniciativa, el director general del Archivo Histórico de los Servicios de Seguridad del Estado, Gergő Bendegúz Cseh, señaló que la publicación de estos registros generó controversia desde el inicio de la transición democrática. Según explicó, una de las razones de esa resistencia estuvo relacionada con la posibilidad de que los archivos involucraran a dirigentes políticos que continuaban en actividad.

“Este es un viejo debate. La sociedad húngara no pudo tragarse ni escupir este problema desde el cambio de régimen”, afirmó Cseh.

El organismo prevee restricciones parciales para proteger datos personales sensibles. Algunos documentos llegarán al público con tachaduras en apartados referidos a historiales médicos, adicciones, vida sexual u orientación sexual. El archivo contrató servidores externos para alojar la plataforma, ante la expectativa de una alta demanda de consultas cuando se habilite el sistema.

La primera etapa de la divulgación se concentrará en los registros de identificación y permitirá localizar información básica sobre agentes, confidentes, colaboradores y personas incluidas en procedimientos de captación. La segunda etapa se iniciará el 25 de febrero e incorporará cerca de 9.000 expedientes conocidos como “dosieres B”.

(Con información de AP)

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