¿Un lago gigante creó el Gran Cañón? Nuevas pistas sobre su origen desafían a los geólogos

Investigadores hallan evidencias en minerales y sedimentos que reavivan la discusión sobre cómo y cuándo el río Colorado abrió su paso

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Vista aérea del vasto Gran Cañón al atardecer, mostrando capas de roca rojas y moradas iluminadas por el sol, con un río serpenteante y un cielo nublado dorado.
Un nuevo estudio publicado en Science impulsa la hipótesis del desbordamiento de un lago ancestral como origen del Gran Cañón (Imagen Ilustrativa Infobae)

El enigma de la formación del Gran Cañón ha recibido un impulso significativo tras la publicación de un estudio en Science, divulgado por Scientific American.

Un equipo de geólogos encabezado por Brian Gootee, del Servicio Geológico de Arizona, y Ryan Crow, del Servicio Geológico de Estados Unidos, presenta pruebas que refuerzan la antigua hipótesis del desbordamiento de un lago ancestral en la cuenca Bidahochi, lo que podría explicar el inicio del recorrido del río Colorado y la apertura del cañón.

Un reciente estudio apoya la hipótesis de que la cuenca Bidahochi, ubicada al norte de Arizona, albergó hace unos 6,6 millones de años un enorme lago alimentado por un proto–río Colorado. Al alcanzar un nivel crítico, este lago habría desbordado su barrera rocosa, permitiendo el flujo hacia el oeste y habilitando la creación del Gran Cañón. El análisis de minerales y sedimentos conecta directamente el origen de estos depósitos con la cuenca del río Colorado, y sitúa la transición hídrica en un periodo clave para comprender la evolución geológica de la región.

El artículo, divulgado por Scientific American, destaca la importancia de la cuenca Bidahochi en la génesis del cañón. Gootee y Crow observaron claras similitudes entre los granos de arena hallados aguas abajo del Gran Cañón y los sedimentos de Bidahochi: partículas rosadas y redondeadas que sugieren un origen fluvial común.

Primer plano de múltiples partículas minerales redondeadas y esféricas en tonos morados, rojizos y grises sobre un fondo de grava oscura.
El análisis de partículas rosadas y redondeadas en los sedimentos vincula geológicamente al Gran Cañón con la cuenca Bidahochi (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo determinó, mediante la datación de minerales de circón, que ambos depósitos proceden de rocas del área de influencia del río Colorado. Según el estudio, la acumulación de estos sedimentos en Bidahochi sobrepasó la barrera rocosa del Kaibab uplift, clave para el establecimiento del cauce actual del río.

Evidencias geológicas que respaldan la hipótesis del desbordamiento

El análisis detallado de minerales duraderos como el circón permitió a los investigadores comprobar la coincidencia entre los sedimentos de la cuenca Bidahochi y el Gran Cañón. Los depósitos resultaron ser producto del mismo sistema fluvial, y la elevada acumulación habría superado la barrera geológica del Kaibab uplift.

El propio Crow, citado por Scientific American, señala: “Está claro que este lago tuvo que desempeñar un papel en la formación del cañón; el desbordamiento de un lago tan grande parece ser un mecanismo más simple y probable”. No obstante, los autores puntualizan que aún no está determinado si este proceso fue provocado por inundaciones catastróficas o por erosión progresiva.

Los datos extraídos de los minerales refuerzan el vínculo entre el antiguo lago y la apertura posterior del cañón. Según el estudio, este avance contribuye a resolver una de las incógnitas más importantes de la historia temporal del río Colorado.

Ilustración de un vasto lago azul en un paisaje árido, desbordando en múltiples cascadas sobre un acantilado rocoso hacia una cuenca inferior. Un cielo claro con algunas nubes.
El estudio revela que el desbordamiento de un extenso lago pudo haber sido clave en la erosión que formó el Gran Cañón (Imagen Ilustrativa Infobae)

Debate científico sobre los orígenes del Gran Cañón

No todos los científicos están convencidos de que el desbordamiento sea la explicación definitiva. El debate sobre la formación del Gran Cañón se extiende desde hace décadas, con propuestas como la erosión gradual, el colapso de redes de cavernas subterráneas y la llamada captura fluvial, en la que un drenaje menor absorbe el caudal principal del Colorado.

Karl Karlstrom, geólogo de la Universidad de Nuevo México, coincide en que un ancestro del río Colorado alcanzó la cuenca Bidahochi, aunque sostiene que aún no se han probado detalles clave sobre el supuesto desbordamiento.

En declaraciones a Scientific American, Karlstrom sostiene que podría haber existido un “paleocañón” antes de la llegada del Colorado a Bidahochi, lo que habría facilitado el paso del agua sin formar un lago tan grande.

La comunidad científica tampoco tiene consenso sobre cuándo el río Colorado atravesó el cañón hacia el oeste. Se estima que, hace 11 millones de años, ya circulaba por el oeste de Colorado, pero hasta hace 5,6 millones de años no alcanzó el borde occidental del Gran Cañón. Ese intervalo, que carecía de pruebas claras sobre el trayecto fluvial, es precisamente el que trata de esclarecer el nuevo estudio.

Nuevas perspectivas sobre el río Colorado y futuras investigaciones

Vista aérea del Lago Powell con aguas azules rodeado por formaciones rocosas de arenisca en tonos naranjas y rojos bajo un cielo azul con nubes dispersas
El descubrimiento permite comprender mejor el vínculo entre el antiguo sistema fluvial y el cañón actual del Colorado (Unsplash)

Si se confirma, la hipótesis basada en las recientes evidencias llenaría una laguna importante en la cronología geológica de la zona. Situar el paso del río Colorado por la Cuenca Bidahochi en torno a hace 6,6 millones de años contribuiría a comprender mejor el vínculo entre el sistema fluvial y el espectacular cañón actual.

El descubrimiento impulsa investigaciones adicionales y mantiene vigente el debate entre geólogos sobre el origen del Gran Cañón y el curso temprano del Colorado. Como recalca Scientific American, los propios autores reconocen que aún es necesario profundizar en los procesos de desbordamiento, erosión y captura para precisar su papel en esta transformación geográfica.

Ryan Crow destaca que el valor del estudio recae en agregar una pieza fundamental al complejo rompecabezas de la historia geológica continental. Con cada nueva aportación, se amplía el conocimiento sobre el trayecto ancestral del enorme sistema hidrográfico del Colorado, abriendo nuevas oportunidades para la investigación futura.