En noche del miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que ordenará “volar por los aires” la totalidad del yacimiento de gas South Pars si Irán lanza nuevos ataques contra instalaciones de gas natural licuado en Qatar, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente. El mandatario afirmó que Washington “no sabía nada” del ataque israelí contra ese campo gasífero compartido entre Irán y Qatar, y aseguró que Doha tampoco tenía conocimiento previo. Además, sostuvo además que “Israel no realizará más ataques” en la zona, salvo que Irán “decida atacar a un país inocente, en este caso, Qatar”.
El miércoles, Israel atacó el yacimiento de South Pars, en una de las mayores escaladas del conflicto reciente, pocas horas después de operaciones que incluyeron la muerte del ministro de Inteligencia iraní y bombardeos intensos en Beirut. La ofensiva elevó la tensión regional y amplió el alcance de los enfrentamientos.
El régimen de Irán condenó el ataque y su presidente, Masoud Pezeshkian, advirtió sobre “consecuencias incontrolables” que “podrían afectar al mundo entero”. Luego, Teherán lanzó ataques contra instalaciones energéticas en países vecinos del Golfo, entre ellas la planta de gas natural licuado Ras Laffan en Qatar y complejos en Emiratos Árabes Unidos, donde las operaciones en Habshan y el yacimiento Bab quedaron suspendidas tras interceptaciones.
La escalada impactó en los mercados energéticos: el precio internacional del petróleo superó los 110 dólares por barril en las primeras horas del jueves. El Brent, referencia global, avanzaba 5,02% y alcanzaba los 112,77 dólares por barril en el comercio asiático. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, subía 2,67 % y se ubicaba en 98,89 dólares por barril.
A continuación, la cobertura minuto a minuto:

Cuando las fuerzas norteamericanas e israelíes redujeron a escombros el complejo del Bayt-e-Rahbari en Teherán el 28 de febrero de 2026, parecía que el corazón del régimen iraní había sido destruido. Junto con el edificio, murió el Ayatollah Alí Khamenei, Líder Supremo de la República Islámica durante 36 años. Sin embargo, el régimen aún no colapsó: nombró un sucesor y continúa ejerciendo el aparato represivo. Es que no era simplemente un búnker, el Bayt-e-Rahbari es una red. Y esa red continúa operando.
Hijos de líderes iraníes y altos cargos del régimen asisten a universidades prestigiosas en Estados Unidos, incluida la Universidad de Massachusetts, Union College de Nueva York y la Universidad George Washington, según The Post. Esta situación ocurre pese al discurso oficial hostil de Irán hacia Washington, en el que la dirigencia denomina a Estados Unidos como el “Gran Satán” y se han registrado protestas con quema de efigies del entonces presidente Donald Trump.
Según The Post, fuentes consultadas advierten que la presencia de alumnos vinculados al régimen iraní en instituciones académicas influyentes podría constituir “una amenaza para los valores estadounidenses“..
Irán “boicoteará a Estados Unidos”, pero “no el Mundial” de fútbol, dijo este miércoles el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj.
Irán ejecutó este jueves a tres hombres acusados de asesinar a policías durante las protestas de enero. Activistas advierten del riesgo de un nuevo aumento de ejecuciones en medio de la guerra con Israel y Estados Unidos.
Estas fueron las primeras ejecuciones en Irán relacionadas con las manifestaciones a nivel nacional, que fueron reprimidas brutalmente por las autoridades.
Organizaciones de derechos humanos afirmaron que los tres, entre los que se encontraba un adolescente que había participado en competiciones internacionales de lucha libre, fueron ejecutados sin un juicio justo y confesaron bajo tortura.
Mehdi Ghasemi, Saleh Mohammadi y Saeed Davoudi fueron ahorcados en la ciudad de Qom, al sur de Teherán, tras ser condenados por el delito capital de guerra contra Dios, conocido como moharebeh según la sharia iraní, informó la agencia de noticias Mizan, perteneciente al poder judicial.
Habían sido declarados culpables de participar en el asesinato de dos policías y de llevar a cabo “acciones operativas” a favor de Israel y Estados Unidos. Existía una preocupación particular por el destino de Saleh Mohammadi, un joven campeón de lucha libre que había participado en competiciones internacionales, a quien, según Amnistía Internacional, se le negó una defensa adecuada y se le obligó a hacer confesiones en un proceso acelerado que no se asemejaba en nada a un juicio justo.
La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, declaró tras las ejecuciones que los tres habían sido condenados a muerte tras un juicio injusto, basado en confesiones obtenidas bajo tortura.
Añadió que Mohammadi había cumplido 19 años la semana anterior.
Dadban, organismo de control de asuntos legales iraníes, agregó que se les privó del acceso efectivo a un abogado independiente y del derecho a la defensa, y que, en tales circunstancias, la pena de muerte se asemeja a una ejecución extrajudicial.

La alta representante de la Unión Europea (UE) para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, confirmó este jueves que mantiene contactos diplomáticos con Irán para buscar “diferentes soluciones” al conflicto y evitar una mayor escalada en la región.
El ciudadano iraní-británico Nematollah Shahsavani, de 40 años, y el ciudadano iraní Alireza Farasati, de 22, fueron acusados de incurrir en una conducta que probablemente ayudaría a un servicio de inteligencia extranjero. Los fiscales indicaron que el país al que se refieren los cargos es Irán.
Frank Ferguson, jefe de antiterrorismo de la Fiscalía, explicó que el cargo “se relaciona con la realización de actividades en el Reino Unido, como recopilar información y llevar a cabo reconocimientos de objetivos”.
Ambos sospechosos viven en Londres y deben comparecer por primera vez ante el Tribunal de Magistrados de Westminster el jueves.
Los hombres fueron detenidos el 6 de marzo. Otros dos ciudadanos británicoiraníes arrestados ese día como parte de la misma investigación fueron puestos en libertad sin cargos.
El jefe del servicio de inteligencia interna británico MI5, Ken McCallum, afirmó en octubre que se habían frustrado más de 20 “planes potencialmente letales respaldados por Irán” en los 12 meses anteriores.

Los precios del petróleo registraron un fuerte aumento, con el barril de Brent en la zona de los USD 112 dólares, después de que Irán ejecutara ataques contra diversas instalaciones energéticas en Oriente Medio como represalia por la ofensiva previa al yacimiento de gas South Pars. Ese ataque intensificó el conflicto con Estados Unidos e Israel y plantea riesgos de interrupciones prolongadas en el suministro global, según Reuters.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Shin Bet informaron que mataron a Muhammad Abu Shahla, comandante de inteligencia militar de la Brigada Khan Yunis del grupo terrorista Hamas. La operación, ejecutada el miércoles en la Franja de Gaza, fue descrita como un ataque de precisión dirigido a neutralizar una amenaza inmediata contra las fuerzas israelíes. El comunicado oficial, difundido en la cuenta de las FDI en X, subraya que se emplearon armas de precisión y observación aérea, además de inteligencia adicional, para reducir al mínimo los daños a la población civil.
Un proyectil que caía explotó en dirección a las instalaciones de la petrolera Saudi Aramco en Riad la noche del miércoles, en medio de los ataques con misiles iraníes contra Arabia Saudí.
Un video grabado por un testigo presencial mostró un proyectil cayendo en el horizonte, con una enorme bola de fuego elevándose hacia el cielo, antes de que se viera y escuchara una segunda explosión a la derecha.
La refinería SAMREF de Aramco en el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, también fue blanco de un ataque aéreo este jueves, según una fuente del sector, que añadió que el impacto fue mínimo, tras otros ataques a instalaciones energéticas en Qatar y los Emiratos Árabes Unidos en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes contra instalaciones energéticas iraníes.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán emitió una alerta de evacuación para varias instalaciones petroleras en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, tras un ataque al yacimiento de gas South Pars de Irán, lo que representa una importante escalada en la guerra con Estados Unidos e Israel.


