La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó en la madrugada del martes que Teherán no permitirá la exportación de “ni un litro de petróleo” de la región si continúan los ataques estadounidenses e israelíes. En un comunicado, sostuvo que “las ecuaciones y el futuro de la región están ahora en manos de nuestras fuerzas armadas; las fuerzas estadounidenses no decidirán cuándo termina el conflicto”.
En respuesta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Washington responderá “veinte veces más duramente” si el régimen de Irán intenta interrumpir el tránsito de crudo en el estrecho de Ormuz y advirtió con efectuar ataques devastadores que podrían volver “prácticamente imposible” la reconstrucción del país. El mandatario también señaló que persiste incertidumbre sobre el liderazgo iraní tras la muerte de figuras anteriores y afirmó que “ahora nadie tiene idea de quiénes serán los jefes del país” después de la muerte del ayatollah Ali Khamenei.
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, aseguró que no existe espacio para conversaciones de alto el fuego mientras continúen los ataques estadounidenses e israelíes. Nuevos misiles y drones iraníes apuntaron contra Israel, bases estadounidenses en Medio Oriente e infraestructura energética en el Golfo.
A continuación, la cobertura minuto a minuto:
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que las Divisiones 91 y 36 mantienen operaciones en el sur del Líbano con el objetivo de neutralizar la infraestructura del grupo terrorista Hezbollah. Durante la noche del lunes, la Brigada 769 identificó una célula de la organización, que fue atacada y eliminada por la Fuerza Aérea. En el operativo se hallaron armas y material de propaganda. Además, la División 91 detectó a otros sospechosos considerados una amenaza y estos también fueron neutralizados mediante ataques aéreos.
De manera paralela, la División 36 inició incursiones selectivas en la zona, localizando a combatientes de Hezbollah dentro de un edificio próximo a sus posiciones. Tras su identificación, un tanque israelí abrió fuego contra ellos, resultando eliminados. En estas acciones también fue atacado un inmueble donde se encontraban altos mandos de la unidad Fuerza Radwan y un depósito de armas de la organización.
Las FDI reiteraron su compromiso de fortalecer la defensa en la frontera norte e impedir que Hezbollah reconstruya o amplíe su capacidad operativa en la región.

El alcalde de Petah Tikva, Rami Greenberg, informó que una segunda persona murió tras el ataque con misiles de racimo lanzado ayer por Irán en la ciudad de Yehud.
El ataque, que involucró un misil balístico equipado con bomba de racimo, provocó la muerte inmediata de un hombre y dejó a otros dos gravemente heridos. Esta mañana, la segunda víctima falleció en el Centro Médico Sheba, según reportaron medios israelíes.
Las víctimas trabajaban en una obra de construcción cuando el proyectil impactó en la zona. De acuerdo con los servicios de emergencia, ninguno de los dos se encontraba en un refugio antiaéreo al momento del ataque.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó este martes que Teherán no busca un alto el fuego en medio de la guerra.
“Ciertamente no buscamos un alto el fuego. Creemos que hay que atacar al agresor para que aprenda la lección y no vuelva a pensar en atacar a Irán”, escribió Ghalibaf en la red social X.
El dirigente sostuvo además que Israel depende de un ciclo de “guerra, negociaciones y alto el fuego y luego otra guerra” para mantener su dominio, y afirmó que Irán romperá ese ciclo.
Las bolsas europeas subieron el martes tras una caída en los precios de la energía, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalara que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán podría terminar antes de lo previsto.
El índice DAX de Frankfurt, que reúne a las principales empresas alemanas, subió un 2,1%, mientras que el CAC 40 de París avanzó un 1,7% y el FTSE 100 de Londres ganó un 1,4%.
Los precios mundiales del petróleo cayeron alrededor de un 8%, y el gas natural europeo también bajó con fuerza después de que Trump afirmara que la guerra “terminaría pronto”.

El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que la ofensiva militar de Israel contra Irán “aún no terminó” y sostuvo que las operaciones buscan debilitar al liderazgo clerical iraní. Las declaraciones se realizaron durante una visita el lunes por la noche al Centro Nacional de Operaciones de Emergencia Sanitaria, según un comunicado publicado el martes.
“Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía”, afirmó Netanyahu. “En última instancia, depende de ellos. Pero no cabe duda de que, con las medidas adoptadas hasta ahora, estamos machacando sus huesos, y aún no hemos terminado”.
El jefe del gobierno israelí sostuvo que un eventual cambio político en Irán depende de la población del país. “Si tenemos éxito junto con el pueblo iraní, lograremos un fin permanente —si tales cosas existen en la vida de las naciones— y generaremos un cambio”, indicó.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que completaron una serie de ataques aéreos contra sucursales de la asociación Al-Qard al-Hasan, vinculada a Hezbolá, que según el ejército funciona como un cuasi-banco utilizado por el grupo.
Los bombardeos ejecutados por la Fuerza Aérea israelí alcanzaron varios activos y bóvedas de la institución, de acuerdo con el comunicado militar. La semana pasada, las fuerzas israelíes atacaron cerca de 30 activos de la entidad financiera en distintas zonas del Líbano.
El ejército israelí indicó que antes de los ataques emitió advertencias de evacuación a civiles libaneses. Según las FDI, Hezbolá utiliza Al-Qard al-Hasan para almacenar dinero, administrar salarios de sus agentes, transferir fondos desde Irán y comprar armas.
Turquía informó este martes el despliegue de un sistema de defensa antimisiles Patriot en el centro del país, un día después de que la OTAN interceptó un segundo misil balístico lanzado desde Irán que cruzó el espacio aéreo turco.
“Se están tomando las medidas necesarias para la seguridad de nuestras fronteras y espacio aéreo, y se mantienen consultas con la OTAN y nuestros aliados. Además de las medidas adoptadas a nivel nacional, la OTAN reforzó sus medidas de defensa aérea y antimisiles”, indicó el Ministerio de Defensa en un comunicado. “Dentro de este marco, un sistema Patriot asignado para apoyar la protección de nuestro espacio aéreo se despliega en Malatya”.
Malatya se ubica en el centro de Turquía y alberga la base aérea de Kurecik, una instalación clave operada por tropas estadounidenses que cuenta con un radar de alerta temprana de la OTAN capaz de detectar lanzamientos de misiles iraníes.
El despliegue del sistema Patriot ocurrió un día después de que la OTAN derribó un segundo misil iraní, lo que llevó a Washington a cerrar su consulado en la ciudad sureña de Adana y a instar a los ciudadanos estadounidenses a abandonar el sudeste de Turquía.

Las acciones asiáticas se recuperaron el martes tras las fuertes caídas registradas el día anterior, en un contexto marcado por la volatilidad de los precios del petróleo y las expectativas de los inversores sobre la duración de la guerra con Irán. El movimiento se produjo mientras inversores globales apostaban a que el conflicto podría no durar demasiado.
La Guardia Revolucionaria de Irán dijo el martes que atacó una base estadounidense en la región del Kurdistán iraquí mientras continúa la guerra con Estados Unidos e Israel.
“El cuartel general del ejército invasor estadounidense en la base aérea de Al-Harir, en la región del Kurdistán, fue atacado con cinco misiles”, dijeron los Guardias en un comunicado en su canal de Telegram.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó el martes que su país continuará los ataques “el tiempo que sea necesario”, en medio de la escalada militar en Medio Oriente y después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que el conflicto terminaría “muy pronto”. El jefe de la diplomacia del régimen iraní también descartó retomar negociaciones con Washington y acusó a ambos países de atacar infraestructuras civiles en territorio iraní.

