Crece la tensión en Medio Oriente: la Guardia Revolucionaria de Irán amenazó a Estados Unidos e Israel con represalias severas

El régimen anunció posibles juicios acelerados y ejecuciones contra miles de detenidos por las protestas, en medio de advertencias de Washington y temores de una escalada regional

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Una mujer enciende un cigarrillo
Una mujer enciende un cigarrillo con el fuego de una imagen del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Khamenei, durante una manifestación en apoyo a las protestas nacionales en Irán, en Holon, Israel, el 14 de enero de 2026. (REUTERS/Ammar Awad)

Las autoridades del régimen de Irán anunciaron este miércoles que avanzarán con juicios acelerados y ejecuciones contra personas detenidas durante las protestas nacionales, mientras prometieron una “respuesta decisiva” si Estados Unidos o Israel intervienen en los disturbios internos.

Irán está preparado para responder “con firmeza” a Estados Unidos e Israel, declaró este miércoles el comandante de los Guardianes de la Revolución, y acusó a los dirigentes de esos países de estar detrás de las protestas que sacuden la República Islámica.

Los Guardianes de la Revolución están “en el punto máximo de preparación para responder con firmeza al error de juicio del enemigo”, declaró el comandante Mohammad Pakpour en un comunicado citado en televisión, en el que también acusó al presidente estadounidense, Donald Trump, y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de ser los “asesinos de la juventud de Irán”.

El jefe del poder judicial iraní, Gholamhossein Mohseni-Ejei, afirmó que el Estado debe actuar con rapidez para castigar a más de 18.000 detenidos. “Si queremos hacer un trabajo, debemos hacerlo ahora. Si queremos hacer algo, tenemos que hacerlo rápido”, afirmó, según declaraciones difundidas por la televisión estatal. “Si se demora dos meses, tres meses después, no tiene el mismo efecto. Si queremos hacer algo, tenemos que hacerlo rápido”, añadió. Activistas también advirtieron que las ejecuciones podrían ser inminentes.

Al mismo tiempo, el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour, acusó, sin presentar pruebas, a Estados Unidos e Israel de instigar las protestas y de ser responsables de las muertes de manifestantes y miembros de las fuerzas de seguridad. Según la agencia semioficial Tasnim, Pakpour aseguró que ambos países “recibirán la respuesta en el momento adecuado”.

La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, informó que la represión ha dejado al menos 2.586 muertos, entre ellos 2.417 manifestantes, 147 personas afiliadas al régimen, 12 niños y 10 civiles no participantes. El grupo también reportó más de 18.400 detenidos. La verificación independiente de estas cifras ha sido limitada debido a cortes de comunicaciones dentro del país.

El régimen iraní interrumpió el
El régimen iraní interrumpió el acceso a internet y las llamadas internacionales, lo que dificulta la verificación independiente del número de víctimas y detenidos.

Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre, impulsadas por el colapso del rial iraní y la presión económica derivada de sanciones internacionales, vinculadas en parte al programa nuclear del país.

Las tensiones regionales aumentaron tras advertencias del presidente Donald Trump, quien señaló que Washington podría adoptar “medidas muy fuertes” si Irán lleva a cabo ejecuciones de manifestantes. En este contexto, se recomendó a parte del personal de una base militar estadounidense en Qatar evacuar antes de la noche del miércoles.

Un diplomático del Golfo Pérsico declaró a AP que varios gobiernos de Oriente Medio intentan disuadir a Washington de iniciar un conflicto armado con Irán, por temor a “consecuencias sin precedentes” y a una posible guerra regional.

En paralelo, este miércoles se realizó un funeral masivo por unos 100 miembros de las fuerzas de seguridad fallecidos durante las protestas. Decenas de miles de personas asistieron portando banderas iraníes y retratos del líder supremo, el ayatolá Alí Khamenei. En algunos barrios, persistía la presencia de agentes de civil, aunque la policía antidisturbios y la fuerza paramilitar Basij parecían haber regresado a sus cuarteles.

Personas asisten al funeral de
Personas asisten al funeral de miembros de las fuerzas de seguridad que murieron en las protestas desencadenadas por el colapso del valor de la moneda, en Teherán, Irán, el 14 de enero de 2026. (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

Testimonios desde Teherán

Una madre de dos hijos, que pidió anonimato por temor a represalias, describió un clima de miedo pese a una aparente calma: “Estamos muy asustados por estos sonidos (de disparos) y protestas (...) Hemos oído que muchos han muerto y muchos están heridos. Ahora se ha restaurado la paz, pero las escuelas están cerradas y tengo miedo de enviar a mis hijos a la escuela de nuevo”.

Por su parte, Ahmadreza Tavakoli, de 36 años, relató que presenció una manifestación en Teherán donde las autoridades usaron armas de fuego contra civiles. “La gente salió a expresarse y protestar, pero rápidamente se convirtió en una zona de guerra”, dijo Tavakoli. “La gente no tiene armas. Solo las fuerzas de seguridad tienen armas”.

El régimen iraní interrumpió el acceso a internet y las llamadas internacionales el 8 de enero. En este contexto, activistas informaron que Starlink comenzó a ofrecer servicio gratuito en el país para sortear el apagón. Según el activista Mehdi Yahyanejad, con sede en Los Ángeles, la suscripción gratuita “es completamente funcional” dentro de Irán. Las autoridades, de acuerdo con reportes desde Teherán, habrían iniciado allanamientos para localizar antenas satelitales.

(Con información de AP)