
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidirá el plazo que dará al grupo terrorista Hamas para aceptar una propuesta respaldada por Israel destinada a detener los combates en Gaza, informó el jueves la Casa Blanca.
El martes, Trump señaló que otorgaría entre tres y cuatro días a la organización extremista para aceptar el documento de 20 puntos, que incluye el desarme, una condición rechazada previamente por Hamas. Una fuente cercana al grupo terrorista indicó el miércoles que el grupo analizaba la propuesta.
Consultada en el programa “America’s Newsroom” de Fox News sobre en qué momento se consideraría que Hamas habría abandonado el plan, la portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt respondió: “Bueno, es una muy buena pregunta, y es una línea roja que el presidente de Estados Unidos va a tener que trazar”.
Añadió: “Se trata de un plan aceptable, y esperamos y deseamos que Hamas acepte este plan para que podamos avanzar”.
El llamado “Plan Trump” contempla un cese al fuego inmediato, la liberación de todos los rehenes bajo control de Hamas en un plazo de 72 horas, el desarme del grupo y una retirada progresiva del ejército israelí de la Franja de Gaza.
Posteriormente, prevé la instalación de una autoridad transitoria dirigida por Trump, acompañado por el ex primer ministro británico Tony Blair y otros actores internacionales.
Durante la presentación, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu expresó: “Apoyo su iniciativa para acabar con la guerra en Gaza y alcanzar nuestros objetivos”. Insistió en que, si Hamas rechaza la propuesta o intenta sabotear su implementación, “Israel actuaría por su cuenta para completar la ofensiva militar”.
La reacción internacional llegó de inmediato. Ocho países árabes y musulmanes —Egipto, Jordania, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Indonesia y Pakistán— elogiaron los “esfuerzos sinceros” del acuerdo en un comunicado tras mantener reuniones previas con Trump.
En paralelo, los aliados europeos de Washington, incluidos Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, respaldaron públicamente la propuesta. El presidente de la Comisión Europea, Antonio Costa, pidió a las partes “aprovechar este momento para dar a la paz una oportunidad real”.
En los territorios palestinos, la acogida fue escéptica. Un alto funcionario de Hamas señaló que el grupo respondería oficialmente tras conocer todos los detalles. Entre los civiles, prevaleció la desconfianza. “Como pueblo, no aceptaremos esta farsa”, declaró Abu Mazen Nassar, uno de los 1,9 millones de desplazados por el conflicto en Gaza.
La Autoridad Palestina, con sede en Cisjordania, valoró los “esfuerzos sinceros y decididos” para alcanzar una solución, aunque advirtió que el plan conlleva exigencias difíciles.
El plan también prevé la creación de una fuerza internacional de estabilización y la gestión de la administración transitoria bajo Trump y Blair, con garantías de seguridad hasta la eventual formación de un marco institucional palestino.

Netanyahu reiteró en la Casa Blanca: “Si Hamas rechaza su plan, señor presidente, o si aparenta aceptarlo y luego lo desbarata, Israel terminará el trabajo solo”.
Trump aseguró el “pleno respaldo” estadounidense a Israel en caso de rechazo. Al mismo tiempo, declaró que la paz en Medio Oriente está “más cerca que nunca”, calificando la presentación como “uno de los grandes días posibles de la civilización”.
(Con información de REUTERS y AFP)
Últimas Noticias
Irán reconoció que mató a más de 2.400 civiles durante la represión de las protestas iniciadas a fines de diciembre
Según el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, el balance oficial de muertos incluye a 600 personas a las que el régimen identificó como “terroristas”
La ONU denunció la brutal represión del régimen de Irán y exigió el fin de la violencia contra los manifestantes
El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió que Teherán ponga fin a las detenciones masivas, las ejecuciones extrajudiciales y las torturas
Los rompehielos, la tecnología clave para operar en Groenlandia
Los retos logísticos y la falta de rompehielos exponen la vulnerabilidad de la estrategia estadounidense en una región donde Rusia, China y la Unión Europea avanzan con mayor capacidad


