
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, afirmó este domingo que el masivo ataque ruso nocturno contra el país es un “crimen consciente y un alargamiento de la guerra” por parte del Kremlin, e instó a Estados Unidos a imponer finalmente nuevas sanciones contra Rusia y a los otros socios de Kiev a implementar las garantías de seguridad acordadas en París.
“Estos asesinatos, ahora, cuando la verdadera diplomacia podría haberse iniciado hace tiempo, son un crimen consciente y un alargamiento de la guerra”, señaló el jefe de Estado en su cuenta de Telegram, en referencia a los al menos cuatro fallecidos que el ataque ruso causó en la capital, Kiev, donde por primera vez fue la sede del Gobierno registro daños en su estructura.
“No es la primera vez que en Washington se dice que habrá sanciones por negarse a dialogar”, recalcó el jefe de Estado ucraniano, en referencia a las advertencias de Donald Trump, que ha amenazado a Rusia en varias ocasiones con nuevas restricciones si se niega a negociar la paz y continúa los ataques contra civiles. Sin embargo, hasta el momento la Casa Blanca no implementó esas medidas.
Zelensky pidió además la implementación de “todo lo acordado en París”, donde esta semana 26 países se comprometieron a dar garantías de seguridad a Ucrania cuando haya un alto el fuego sostenible o un acuerdo de paz, que incluyen una misión internacional de tropas y el reforzamiento del Ejército ucraniano, entre otras medidas.
“Debemos implementar todo lo acordado en París. También esperamos la realización de todos los acuerdos para fortalecer nuestra defensa aérea. Cada sistema adicional salva vidas civiles de estos ataques viles”, enfatizó el mandatario.
Zelensky sostuvo, además, que “el mundo puede obligar a los criminales del Kremlin a dejar de matar, solo se necesita voluntad política”.
Rusia atacó anoche con un nuevo récord de drones -más de 800- y 13 misiles, cuatro de ellos balísticos, varias regiones de Ucrania, incluida la capital, Kiev, donde fallecieron al menos cuatro personas, entre ellos un niño, y otras 44 resultaron heridas, según la información actualizada por el presidente Zelensky.
Además, resultó dañado por primera vez la principal sede del Gobierno ucraniano, aunque se desconoce hasta el momento si fue por un bombardeo deliberado por parte de Rusia contra el edificio donde se reúnen los ministros y la primera ministra de Ucrania o el resultado de la caída de fragmentos de misiles o drones derribados por las defensas antiaéreas ucranianas.
También fueron atacados Odesa (sur), Zaporiyia (sur), Kremenchuk (centro), Krivói Rog (este), de donde procede Zelenski, y Dnipropetrovsk (este).
El jefe de Estado ucraniano indicó que coordinó con el presidente francés, Emmanuel Macron, los esfuerzos diplomáticos, los próximos pasos y los contactos con los socios para garantizar una respuesta adecuada.
Asimismo, señaló que Ucrania prepara junto a Francia nuevas medidas para reforzar su defensa.
Fuerte condena de Europa
Este episodio, considerado el más grave desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, ha provocado una ola de condenas internacionales y renovados llamados a endurecer las sanciones a Rusia y reforzar el apoyo militar a Ucrania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, denunció que “el Kremlin se burla de la diplomacia, pisotea el derecho internacional y mata indiscriminadamente”, y reiteró el compromiso de Europa de seguir apoyando a Ucrania, reforzando sus fuerzas armadas y endureciendo las sanciones contra Rusia.
El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó el ataque como una muestra de que Rusia “se está atrincherando cada vez más en la lógica de la guerra y el terror”, y reafirmó la determinación de los aliados de Ucrania de trabajar por una paz justa y duradera. El mandatario galo mantuvo una conversación con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky tras el ataque y recordó que, días antes, París acogió una reunión de la Coalición de Voluntarios, en la que 26 países se comprometieron a proporcionar garantías de seguridad a Kiev en caso de alto el fuego, incluyendo el despliegue de tropas y el fortalecimiento de la defensa antiaérea.
En esa línea se pronunció también la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien afirmó que “Rusia parece más interesada en aumentar la ferocidad de sus ataques contra Ucrania que en una vía negociadora para poner fin a las hostilidades”.
“Estoy consternado por el último y brutal ataque nocturno contra Kiev y toda Ucrania”, declaró, por su parte, el premier británico Keir Starmer en un comunicado. Y agregó: “Estos cobardes ataques demuestran que Putin cree que puede actuar con impunidad. No se toma en serio la paz”.
(con información de EFE)
Últimas Noticias
La carrera por la alcaldía de París sigue abierta tras la primera vuelta
En la capital de Francia, ningún candidato alcanzó la mayoría absoluta y cinco aspirantes avanzan al balotaje, en un escenario de polarización y alianzas definitorias de cara a la segunda ronda del próximo domingo
Los aliados de la OTAN rechazaron la propuesta de Donald Trump para intervenir en el estrecho de Ormuz
La Alianza Atlántica descartó este lunes sumarse a la reapertura del paso estratégico bloqueado tras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, argumentando que la operación no corresponde a su mandato actual

Las fuerzas de Emiratos Árabes Unidos interceptaron seis misiles y 21 drones lanzados desde Irán
El Ministerio de Defensa emiratí confirmó la neutralización de nuevas amenazas aéreas, mientras se mantiene la alerta máxima tras el incremento de ataques que han dejado víctimas y daños en infraestructuras clave del país
El bloqueo del Estrecho de Ormuz redujo un 60% las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico
La paralización del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz ha provocado una caída histórica en los envíos de crudo, elevando los precios a máximos de cuatro años y generando alarma en el mercado energético global
Insólito: un esquiador británico terminó la Copa del Mundo de Oslo bajo los efectos del alcohol
Gabriel Gledhill finalizó la prueba de 50 kilómetros en el puesto 67 luego de consumir varias cervezas ofrecidas por el público. Su comportamiento generó críticas entre colegas y seguidores del esquí de fondo


