El violento video del hijo de Ramzan Kadyrov que podría revelar los planes en la sucesión del aliado más brutal de Vladimir Putin

Adam Kadyrov, de 16 año, parece ser el favorito para la sucesión en la república musulmana. Cuál es la estrategia del líder checheno, en medio de crecientes rumores sobre su salud

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Ramzan Kadyrov publicó un vídeo de su hijo Adam golpeando a un acusado de quemar el Corán

El dictador checheno Ramzan Kadyrov, el más férreo y brutal aliado de Vladimir Putin, difundió en septiembre un violento video en el que se vio a su hijo Adam, de 15 años, agredir a un prisionero acusado de quemar un Corán.

El suceso ha coincidido con una serie rumores sobre la salud de Kadyrov, lo que ha desatado especulaciones sobre el fortalecimiento de su legado familiar y la preparación de una nueva generación para su posible sucesión.

De todos los hijos del dictador, Adam Kadyrov parece ser el favorito. El régimen checheno lo promocionó a través de combates de artes marciales mixtas (MMA) desde cuando tenía 8 años. Más recientemente, y pese a su corta edad, fue nombrado jefe de los servicios de seguridad del padre, recibió el título de “Héroe de la República de Chechenia” y títulos honoríficos en otras repúblicas musulmanas. En diciembre se lo vio por primera vez acompañando el padre en su nuevo rol.

Primera comparecencia de Adam Kadyrov como responsable de seguridad de su padre

No obstante, otros hijos de Kadyrov también fueron destacados con condecoraciones y puestos clave. Algunos de ellos fueron incluidos en la delegación rusa para la conferencia sobre el clima Cop28 en Dubái, dando señales de una estrategia planificada para garantizar la continuidad del linaje de Kadyrov en el poder.

Estas acciones fueron interpretadas por observadores como un medio para disuadir a posibles rivales y mostrar estabilidad ante rumores persistentes de un mal estado de salud de Kadyrov, según un análisis del diario británico The Guardian.

Los rumores sobre la salud de Kadyrov

Ramzan Kadyrov y su hijo Adam
Ramzan Kadyrov y su hijo Adam

Kadyrov, de 47 años, terminó el año aparentemente firme en el poder en Chechenia, acompañando a Vladimir Putin a reuniones con el jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, de Emiratos Árabes Unidos, y Mohammed bin Salman, de Arabia Saudita.

Pero a principios de este año se extendieron los rumores de que sufría persistentes problemas renales y recibía tratamiento en una clínica de élite de Moscú, donde las reuniones de la élite chechena habían hecho especular con que Kadýrov podría estar en su lecho de muerte.

Kadyrov reapareció finalmente en un vídeo en la clínica, donde afirmó que era su tío quien estaba enfermo y negó los rumores sobre su propia mala salud.

“Gracias a Dios, estoy vivo y bien. No entiendo en absoluto por qué, incluso si estuviera enfermo, debería haber tanto alboroto”, dijo.

Robustecer la posición de la familia

Aún así, la hipótesis de que Kadyrov esté intentando robustecer a su familia ante la posibilidad de una sucesión parece tener peso entre diversos analistas consultados por el diario británico.

El Presidente ruso Vladimir Putin junto al líder checheno Ramzan Kadyrov en Moscú (Sputnik/Mikhail Metzel/Pool via REUTERS)
El Presidente ruso Vladimir Putin junto al líder checheno Ramzan Kadyrov en Moscú (Sputnik/Mikhail Metzel/Pool via REUTERS)

Ruslan Kutaev, activista checheno y Ben Noble, profesor del University College de Londres, coincidieron en que, a pesar de los rumores sobre su salud, Kadyrov no estaría preparando una salida inmediata del poder.

No obstante, sí se prepara meticulosamente el terreno para que su familia mantenga influencia, con personajes cercanos al líder marcados por su lealtad, potencialmente gestionando futuros conflictos de sucesión.

Adoctrinamiento en la violencia

Pese al evidente favoritismo hacia Adam Kadyrov, según los expertos aún es muy temprano para que juegue un papel significativo en el liderazgo estatal.

Pero el comportamiento violento de Adam, aplaudido por su padre como defensa de la fe islámica, revela una violenta anarquía y políticas de intimidación llevadas a cabo desde 2007 en la región que ha incluido incluso un pogromo contra la comunidad LGBT.

Los críticos ven su trayectoria como un adoctrinamiento en la violencia, lo cual es una señal de cómo podría ser la futura administración bajo su liderazgo.

Ramzan Kadyrov durante una reunión con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos Mohamed bin Zayed Al Nahyan, (Abdulla Al Bedwawi /UAE Presidential Court/via REUTERS)
Ramzan Kadyrov durante una reunión con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos Mohamed bin Zayed Al Nahyan, (Abdulla Al Bedwawi /UAE Presidential Court/via REUTERS)

La situación en Chechenia ha sido motivo de constante preocupación para organizaciones de derechos humanos, dada la reputación del régimen de Kadyrov en cuanto a persecución política y violaciones a los derechos fundamentales.

Tanya Lokshina, de Human Rights Watch, evidenció al Guardian la intención de Kadyrov de mostrar una familia preparada para su sucesión en el poder.

También destacó el papel del Kremlin, indicando el interés en manejar posibles conflictos sucesorios y reforzar el poder del actual caudillo en Chechenia.

Esta política de fuerza ha trascendido los límites chechenos, enfrentando a Kadyrov con opositores en otros territorios rusos e incluso en el extranjero, como lo demuestra el secuestro, condena y encarcelamiento de Zarema Musayeva, cuyo castigo sirve como advertencia para quienes critiquen o confronten al régimen.

Asimismo, se denuncian actos de represión y violencia contra periodistas y activistas, como el caso de la periodista Elena Milashina y una abogada de derechos humanos, ambos atacados en la capital chechena, Grozny. Estas acciones son reflejo de una atmósfera de temor constante que pervive en la sociedad chechena bajo la sombra de un liderazgo que vincula la violencia con el mantenimiento del poder.

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