
Fiscales en Alemania pidieron el martes que una mujer de 97 años que fue la secretaria del comandante de las SS en el campo de concentración de Stutthof sea declarada culpable de complicidad en asesinatos y condenada a una sentencia suspendida de dos años de prisión.
El juicio de Irmgard Furchner comenzó hace más de un año en el tribunal estatal de Itzehoe, en el norte de Alemania.
La fiscal Maxi Wantzen dijo en los alegatos finales que “este juicio tiene un gran significado histórico”, reportó la agencia noticiosa alemana dpa.
La fiscalía acusó a Furchner de ser parte del aparato que mantuvo funcionando el campo nazi de Stutthof durante la Segunda Guerra Mundial.
Fue acusada de haber “instigado y asistido a aquellos a cargo del campo en el asesinato sistemático de los prisioneros entre junio de 1943 y abril de 1945 en su función de estenógrafa y mecanógrafa e la oficina del comandante del campo”.
PUBLICIDAD
Wantzen dijo el martes que la acusada habría podido ver grandes secciones del campo desde su oficina, incluyendo el área a la que arribaban los nuevos prisioneros. Debe además haber podido ver u oler el humo de los cadáveres incinerados en el crematorio, añadió la fiscal.
Incluso si la acusada no entró personalmente al campo, “eso no fue necesario, desde mi punto de vista, para tener conocimiento de los asesinatos en masa”, dijo Wantzen.
PUBLICIDAD
Furchner no ha respondido a las acusaciones en su contra durante el juicio.

Decenas de miles de personas fueron asesinadas en Stutthof y sus capos satélites, o en las llamadas marchas de muerte al final de la guerra.
PUBLICIDAD
Furchner es enjuiciada en un tribunal juvenil porque tenía menos de 21 años en el momento de los crímenes de los que está acusada. Los alegatos finales continuarán el 29 de noviembre.
Está acusada de “complicidad de asesinato en más de 10.000 casos” en el campo de concentración de Stutthof, en la actual Polonia, donde trabajó como taquígrafa y secretaria del comandante del campo entre junio de 1943 y abril de 1945.
PUBLICIDAD
En este campo, próximo a la ciudad de Gdansk y en el que fueron asesinadas 65.000 personas, “detenidos judíos, partisanos polacos y prisioneros de guerra soviético” fueron aniquilados sistemáticamente, según la fiscalía.
Según el abogado Christoph Rückel, que representa desde hace años a supervivientes de la Shoah, ella “administró el conjunto de la correspondencia del comandante del campo”. Además, “también escribió a máquina las órdenes de ejecución y de deportación y estampó sus iniciales”, declaró a la cadena regional pública NDR.
PUBLICIDAD
Sin embargo, según su abogado, Wolf Molkentin, Furchner ignoraba la suerte exacta que corrían los detenidos. “Mi clienta habría trabajado en medio de SS experimentados en la violencia. Pero ¿debía compartir su nivel de conocimientos?”, se preguntó en una entrevista con la revista Der Spiegel.
“En mi opinión esto no tiene que ser necesariamente así”, añadió, insistiendo en que los responsables nazis solían utilizar términos “codificados”, de forma que “una secretaria no podía descodificarlos”.
PUBLICIDAD
(Con información de AP y AFP)
Seguir leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Estonia instaló los primeros sistemas de vigilancia antidrones en la frontera con Rusia tras una serie de incidentes aéreos
“Esto es solo el comienzo: avanzamos hacia una red antidrones que cubra toda Estonia. Nuestra frontera oriental está bien protegida, y la mejora de la capacidad antidrones aumenta la seguridad de toda Europa”, declaró el ministro del Interior, Igor Taro
Indignación por la violenta reacción de un policía que tiró al suelo a una mujer embarazada en Países Bajos
El hecho ocurrió en un centro de solicitantes de asilo y quedó registrado en un video que rápidamente se viralizó en las redes sociales. Las autoridades locales abrieron una investigación

Irán afirma que mantiene un “control total” de Ormuz y volvió a amenazar con ataques contra los buques que transiten sin autorización
El régimen persa indicó que todas las embarcaciones y petroleros deben navegar “por las rutas designadas” u “obtener autorización de la Armada de la Guardia Revolucionaria”


