
Tres milicianos murieron durante la noche después de que una emboscada en la ciudad de Basora, en el sur de Irak, provocara enfrentamientos entre facciones chiítas rivales, dijo el jueves una fuente de seguridad, días después de enfrentamientos mortales en la capital.
Dos miembros de Saraya al-Salam (Brigadas de paz), una facción armada vinculada al poderoso clérigo chiíta Muqtada al Sadr, murieron cuando su vehículo fue atacado por la fuerza Asaib Ahl al-Haq, respaldada por Irán, que perdió a un combatiente en el tiroteo que siguió, dijo la fuente.
Las fuerzas de seguridad se desplegaron en masa para sofocar los enfrentamientos, y el gobernador de Basora, Assad al-Eidani, dijo el jueves por la mañana que la situación en la ciudad ahora era “segura y bajo control”.
El intercambio de disparos provocó el pánico solo unos días después de que los enfrentamientos entre los partidarios de Sadr y las facciones rivales respaldadas por Irán convirtieron la Zona Verde de alta seguridad de Bagdad en un campo de batalla.
Las vidas de al menos 35 partidarios de Al Sadr se perdieron en casi 24 horas de enfrentamientos que estallaron el lunes después de que asaltaron la sede del gobierno en la Zona Verde, que alberga instituciones estatales y embajadas extranjeras.

El ataque en Basora provocó una fuerte condena del representante de Al Sadr, Mohammed Saleh al-Iraqi, quien arremetió contra Qais al-Khazali, jefe de la fuerza Asaib Ahl al-Haq.
“¡Te advierto, Qais! Si no refrenas a tus insolentes milicias y si no te absuelves de los asesinos y criminales que están afiliados a ti... tú también eres insolente”, dijo en un comunicado en Twitter.
La facción Asaib Ahl al-Haq es parte de Hashed al-Shaabi, una red de ex paramilitares pro-Irán ahora integrada en las fuerzas de seguridad del país.
La violencia volvió a estallar en Irak esta semana cuando los partidarios armados de Sadr lucharon con las fuerzas de seguridad y hombres armados alineados con Irán en Bagdad en las batallas callejeras más feroces que la capital ha visto en años.
Un estancamiento político intratable entre los dos campos chiítas rivales ha dejado a Irak sin gobierno desde las elecciones de octubre. También ha profundizado la disfunción y la inestabilidad a medida que los iraquíes luchan por superar décadas de guerra, sanciones, conflictos civiles y corrupción endémica.
En este contexto, Muqtada al Sadr, cuyo padre fue un religioso muy respetado en Irak, se ha ido convirtiendo en un actor político clave, respaldado por una base chiita a la que sabe movilizar cuando lo necesita.
El líder chiita anunció su “retirada definitiva” de la política pero al parecer sus intenciones son otras, apuntan a fortalecer su poder, estimaron algunos expertos después de la violencia que su decisión desencadenó en Bagdad y el sur del país.
(Con información de AFP y Reuters)
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
La Unión Europea impulsa un plan integral para transformar el modelo turístico continental
Las autoridades comunitarias buscan apuntalar una industria clave que sostiene veinte millones de empleos. La iniciativa contempla acelerar la modernización digital, reducir trámites burocráticos y articular traslados sostenibles con el transporte público
Las listas árabes respaldaron a Eisenkot para formar el próximo gobierno en Israel
La Lista Conjunta, con 11 escaños, y Raam, con ocho, comunicarán al presidente Isaac Herzog su recomendación durante las consultas posteriores a los comicios del 27 de octubre, sin que ningún candidato alcanzara mayoría parlamentaria
Las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur subieron un 9% en los primeros cuatro meses del acuerdo
El comisario Maros Sefcovic destacó el crecimiento de sectores como joyería, farmacéutica y cosméticos, y proyectó un alza del 40% en el comercio bilateral en los próximos 15 años

Arte de la Edad de Hielo a plena vista: descubren 280 grabados paleolíticos en una cueva turística de Cataluña
Un equipo de arqueólogos identificó el tercer conjunto parietal más grande de la fachada mediterránea ibérica en una caverna frecuentada por miles de personas durante más de seis décadas

Leyó que un hombre de 67 años tenía el récord y bromeó: “Le voy a dar una lección a este jovencito”. A los 74, ahora la marca es suya
Rich Greenwood, investigador aeronáutico retirado de Nuevo México, se convirtió en el hombre de mayor edad en volar con un traje de alas tras superar un cáncer y bajar 36 kilos



