La otra guerra en Ucrania: cómo descubrir gauleiters, agentes enemigos y colaboradores de los rusos

Los servicios de inteligencia ucranianos dicen haber descubierto a más de 5.000 traidores. Muchas de las acusaciones aparecen entrampadas en una ambigüedad legal. El caso del presidente del Consejo Deliberante de Kherson que se mantuvo en su puesto. Para el gobierno de Kyiv es un traidor, para sus vecinos es un héroe

Una mujer ucraniana acusada de colaborar con las tropas de ocupación rusas es arrestada por las milicias ucranianas en la ciudad de Kherson (Reuters)
Una mujer ucraniana acusada de colaborar con las tropas de ocupación rusas es arrestada por las milicias ucranianas en la ciudad de Kherson (Reuters)

Al amanecer del 27 de febrero, apenas 72 horas después del comienzo de la invasión rusa a Ucrania, el alcalde de la ciudad de Kupyansk -a 60 kilómetros de la frontera rusa y a 100 de Kharkiv, la segunda ciudad ucraniana-, recibió una llamada de un comandante del ejército ruso dándole un ultimatum. Las fuerzas del Kremlin ya estaban en los suburbios. Una hora más tarde, el alcalde Gennady Matsegora posteó un video explicando por qué había aceptado la “oferta” rusa.

“Tomé la decisión de participar en las negociaciones para evitar la pérdida de vidas”, dijo Matsegora y entregó la ciudad al control ruso sin ninguna resistencia. Esta semana se convirtió en uno de los casi mil ciudadanos ucranianos acusados formalmente por la fiscalía general de colaborar con el ejército invasor, y podría enfrentar hasta 15 años de prisión. Kupyansk sigue bajo ocupación rusa, por lo que Matsegora no está detenido, pero en las zonas donde los invasores fueron expulsados, las autoridades ucranianas ya detuvieron a miles de colaboracionistas, o “gauleiters”, como se los llama despectivamente. Los Gauleiters eran funcionarios de distrito en la Alemania nazi.

La fiscal general de Ucrania, Iryna Venediktova, anunció a mediados de junio que había más de 900 casos de traición abiertos contra ciudadanos ucranianos, y otros 800 casos de colaboración. Sólo en la región de Kharkiv, los fiscales abrieron 50 casos, entre ellos contra siete policías, cinco alcaldes y un juez. Todos están acusados de haber facilitado a los rusos transporte, alojamiento, combustible y alimentos, así como la entrada a las ciudades y pueblos para que mataran a sus ciudadanos.

Agentes del SBU, el Servicio de Seguridad de Ucrania, deteniendo a un funcionario ucraniano colaborador de los rusos en un puesto e control cerca de Kherson. (Imagen SBU)
Agentes del SBU, el Servicio de Seguridad de Ucrania, deteniendo a un funcionario ucraniano colaborador de los rusos en un puesto e control cerca de Kherson. (Imagen SBU)

De acuerdo a la página oficial del SSU, el servicio de inteligencia ucraniano, hasta ayer sus fuerzas habían detectado a más de 5.000 traidores y colaboradores y detenido a 360 agentes enemigos. Muchos más están en la mira de los jefes regionales. El gobernador de la región de Kharkiv, Oleh Synehubov, aclaró que había varias formas de colaboración entre los acusados. “Puede incluir la entrega a los rusos de listas de los lugareños que están en el ejército, de las familias de los militares o de los veteranos de la guerra de Donbás”, comentó. También contó que hubo casos de colaboradores que entregaron a los rusos listas de personas ricas: “Indicaron a los ocupantes dónde viven y qué tipo de riquezas poseen. Así que los soldados rusos llegaron a esas casas y robaron todo lo que pudieron”.

En el pueblo de Pivdenne, el presidente del consejo municipal fue detenido por “intento de colaboración”. La fiscalía dijo que se encontraron pruebas de que había estado en contacto con agentes rusos. “Estuvo organizando los preparativos para la ocupación. Pero los rusos nunca llegaron allí y le detuvimos unos días después de la invasión”, describió el fiscal Maksym Klymovets.

Para las autoridades ucranianas, es importante demostrar que el castigo para los que ayudaron a la invasión rusa será “rápido y severo”. Pero al mismo tiempo, el proceso viene acompañado de muchas preguntas complicadas. Entre ellas, si se puede confiar en que los fiscales y jueces ucranianos, que durante años fueron acusados de corrupción y nepotismo, para que no abusen del proceso. Otra cuestión es si los funcionarios actuaron “apenas con negligencia”, como lo vienen haciendo desde que asumieron el cargo, o si tuvieron la intención de ayudar al enemigo.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en una visita que hizo en secreto a la ciudad de Mykolaiv, donde discutió las denuncias de colaboracionismo dentro de esa ciudad. (Imagen Pres. Ucrania)
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en una visita que hizo en secreto a la ciudad de Mykolaiv, donde discutió las denuncias de colaboracionismo dentro de esa ciudad. (Imagen Pres. Ucrania)

A principios de junio, el presidente Volodymyr Zelensky, demostró que las acusaciones de negligencia o algo peor pueden llegar hasta lo más alto de las estructuras gubernamentales cuando despidió al jefe del servicio de seguridad SBU en Kharkiv durante una visita a la ciudad. Zelensky acusó al hombre de “pensar sólo en sí mismo” en lugar de ayudar a defender la ciudad durante los primeros días de la guerra. “Los órganos de seguridad investigarán cuáles fueron sus motivos”, dijo Zelensky.

Otro problema es cómo calificar las distintas formas de colaboración y asegurarse de que los castigos sean los adecuados. “Hay personas que estaban deseando saltar de bando, hay personas que colaboraron porque querían salvar sus vidas, y también hay personas que fueron obligadas a colaborar a punta de pistola”, explicó Ilko Bozhko, un funcionario militar ucraniano del mando operativo en el este del país en una entrevista con un medio inglés.

Los fiscales ucranianos se enfrentan a una tarea especialmente complicada en las zonas del sur de Ucrania que fueron tomadas por los rusos al comienzo de la guerra. Allí, los ocupantes están intentando imponer el dominio ruso en la vida cotidiana, por ejemplo, imponiendo el plan de estudios ruso en las escuelas ucranianas. Si Ucrania recupera el control de estos territorios, podría haber miles de personas que han cometido actos que entran en la definición técnica de colaboración, como los profesores que siguieron trabajando con el nuevo plan de estudios. Pero muchos creen que los fiscales deberían ser indulgentes en estos casos. “Es una cuestión muy difícil y dolorosa”, comentó al Kyiv Independent, Sergii Gorbachov, defensor del pueblo de Ucrania en materia de educación. “Es muy difícil decidir dónde está el límite. No creo que se pueda exigir heroísmo a personas civiles desarmadas. Lo más importante es no colaborar voluntariamente. Cuando saquemos a los ocupantes de toda nuestra tierra, creo que vamos a tener grandes problemas sobre cómo definir esta cuestión.”

Vecinos de la ciudad de Kherson se manifiestan contra la ocupación de los rusos. Sufrieron una dura represión. Allí actuó el concejal Karamalikov, acusado de colaboracionista. (Twitter)
Vecinos de la ciudad de Kherson se manifiestan contra la ocupación de los rusos. Sufrieron una dura represión. Allí actuó el concejal Karamalikov, acusado de colaboracionista. (Twitter)

El caso de Ilya Karamalikov, un consejero municipal de Kherson, es un buen ejemplo de esta “ambigüedad”. Apenas los rusos entraron a la ciudad, la mayoría de los funcionarios, políticos y policías se fueron. Karamalikov se quedó y hora se enfrenta a cargos de traición. De acuerdo a los documentos presentados por la fiscalía y que fueron difundidos en su momento por CNN, el consejero “realizó acciones destinadas a perjudicar la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad” de Ucrania, “pasándose al bando del país agresor de la Federación Rusa durante la ley marcial, y ayudando a sus representantes en actividades subversivas contra Ucrania”.

Su abogado, Mikhail Velichko, se sentó ante las cámaras para negar enérgicamente los cargos y presentar a Karamalikov como un “funcionario ejemplar” por permanecer en su puesto e intentar mantener el orden en la ciudad en los caóticos días posteriores a la invasión. “Todas las fuerzas de seguridad y la administración regional fueron evacuadas con antelación. Kherson fue abandonada”, dijo Velichko. “Esto no sólo provocó la ausencia de autoridades ucranianas en el centro regional, sino que también puso en peligro la seguridad de los residentes de Kherson, que fueron abandonados a su suerte”.

“Los civiles no pueden resistir la fuerza armada bruta”, agregó el abogado Velichko. “Sí, muchos colaboran. Y muchos simplemente se niegan y esperan a que Kherson sea desocupada. Muchos profesores, por ejemplo, se negaron a trabajar. El alcalde se negó a trabajar”.

Periodistas ucranianos acusados de colaborar con los invasores rusos en un posteo realizado por el denominado Movimiento Chesno que lucha contra la corrupción en Ucrania (Telegram)
Periodistas ucranianos acusados de colaborar con los invasores rusos en un posteo realizado por el denominado Movimiento Chesno que lucha contra la corrupción en Ucrania (Telegram)

Dos meses después de la ocupación, en abril, Karamalikov fue detenido al cruzar a territorio controlado por Ucrania, cuando sacaba a su familia de Kherson. Lo llevaron a la sede de los servicios de seguridad en la cercana Kryvyi Rih, donde Velichko afirma que sufrió torturas. Karamalikov sigue detenido acusado de haber entregado a los rusos datos de políticos y activistas locales. Los fiscales también alegan que Karamalikov colaboró en la evacuación de militares rusos heridos y proporcionó alimentos a las tropas extranjeras.

Pero hay otra versión sobre la conducta de Karamalikov. Varios vecinos de Kherson publicaron mensajes en las redes sociales diciendo que es “un héroe” porque defendió los intereses de los ciudadanos. El consejero acusado había hecho un llamamiento a través de Facebook antes de que entraran las tropas rusas para formar una guardia municipal que mantuviera el orden y evitara los saqueos, además de organizar la ayuda humanitaria. “Han defendido la ciudad de los merodeadores, todos los días atrapan a alguien”, escribió Olga en Twitter. Y ponen como ejemplo al propio alcalde de Kherson, Igor Kolykhaiev, que también permaneció en su puesto, y publicó el 20 de marzo en su cuenta de Facebook: “No hay policía, ni fiscalía, ni sistema judicial que quede en la ciudad.... Hay saqueadores en la ciudad, se intenta luchar contra ellos. La Guardia Municipal protege a Kherson las 24 horas del día contra los saqueos. Aquí no hay ningún Gauleiter”.

Se designaba como “Gauleiters” a los militantes nazis fanatizados que ejercían de “jefes de zona” del partido. Ese cargo fue creado en 1922 por el propio Adolph Hitler y definía a los “jefes políticos” en cada estado o región alemana que se le asignara. Solo respondían ante Hitler y eran parte del llamado Cuerpo de Líderes. Joseph Goebbels fue Gauleiter de Berlín desde 1929 hasta 1945. A partir de 1939, también se designó un Gauleiter en cada región ocupada por los alemanes, incluida entonces la república soviética de Ucrania.

Hitler saludando a un grupo de Gauleiters, los jefes de zona del partido nazi en el territorio alemán y las zonas ocupadas por su ejército. (wikicommons)
Hitler saludando a un grupo de Gauleiters, los jefes de zona del partido nazi en el territorio alemán y las zonas ocupadas por su ejército. (wikicommons)

De hecho, la guardia municipal organizada por Karamalikov fue acusada por los canales pro-rusos de Telegram de dedicarse al saqueo y el espionaje y dijeron que tanto él como el alcalde eran “agentes ucranianos”. Fue cuando Karamalikov decidió sacar a su familia de Kherson y detenido por la policía ucraniana en un puesto de control.

Marina Peschanenko, una concejala del partido opositor al de Karamalikov y que escapó de la ciudad con la llegada de los rusos, dijo a la agencia oficial de noticias ucranianas que lo están acusando injustamente. “Ilya, junto con el alcalde Kolykhaiev, hizo todo lo posible para que la ciudad funcionara. Y esto fue sin el apoyo del gobierno de Kiev ni de nadie”, dijo. “En momentos tan desesperados hay pocas opciones buenas. Hay que actuar a discreción, elegir las soluciones que se consideren mejores para la ciudad. Y en esta situación extrema, cualquier decisión es correcta”, agregó.

La guerra es apenas muerte y destrucción. También contiene una enorme ambigüedad.

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