Australia refuerza su defensa militar ante el aumento de tensiones con China

El gobierno anunció un incremento del 40% del presupuesto de armamento y señaló que se trata de una "nueva era estratégica menos clemente"

El premier australiano Scott Morrison (Reuters)
El premier australiano Scott Morrison (Reuters)

Australia anunció el miércoles la reorganización de su estrategia en materia de defensa, con el refuerzo de su capacidad de ataque a larga distancia, en un contexto de aumento de tensiones con China.

El primer ministro, Scott Morrison, indicó que el país iba a destinar, durante la próxima década, 270.000 millones de dólares australianos (USD 186.000 millones) a la compra y a la mejora de sus capacidades de defensa.

Esto supone un incremento de cerca del 40% del presupuesto. Morrison afirmó su deseó de aumentar la capacidad militar australiana de manera significativa en la región Indo-Pacífico.

“Debemos darnos cuenta que hemos entrado en una nueva era estratégica menos clemente”, declaró durante un discurso, en el que hizo alusión a la hegemonía estadounidense y al fuerte progreso de China.

Incluso si en nuestro país hemos puesto fin a la epidemia de coronavirus, debemos prepararnos para el mundo de después de la covid-19, que será más pobre, más peligroso y más desordenado”, advirtió.

(Reuters)
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El gobierno australiano se comprometió a destinar al menos un 2% de su PIB a la defensa, así como casi un 40% más para armamento.

El primer ministró calificó a Australia de potencia regional, aunque reconoció que el país, de 25 millones de habitantes, no puede rivalizar con algunas naciones de la región, especialmente China, que prevé oficialmente destinar 178.000 millones de dólares (158.000 millones de euros) para defensa en 2020.

Afirmó que el país estaba preparado para enviar a tropas “allí donde sea de nuestro interés nacional hacerlo”.

Este anuncio refleja un cambio significativo de la política de defensa de Australia, que parece querer contener la creciente influencia de Beijing en la región. Esta política va en línea con la que el primer ministro australiano anunció en 2018, destinada a restablecer las relaciones con sus aliados regionales que viraban hacia Beijing.

El gobierno chino intensificó su compromiso diplomático con los países en vías de desarrollo de la región, a los que acordó una mayor ayuda financiera.

"Queremos una región donde todos los países, grandes y pequeños, puedan comprometerse libremente los unos con los otros, basándose en una normativa internacional", precisó el miércoles Scott Morrison.

Australia aumentará de manera significativa las inversiones en política de defensa espacial, indicó, incluido una red de satélites para crear un sistema de comunicación independiente.

La ciberseguridad es otro punto estratégico, afirmó, al día siguiente del anuncio de un plan de lucha contra ataques informáticos, de alrededor de un 10% del presupuesto de los diez próximos años.

El gobierno reveló recientemente que el país fue blanco de un ciberataque por parte de un “actor estatal”, señalando a China.

No es la primera disputa. Canberra ya provocó el enfado de Beijing al pedir una investigación internacional independiente sobre los orígenes de la pandemia de coronavirus y al denunciar una diplomacia china agresiva y deshonesta. China replicó desaconsejando a sus ciudadanos viajar a Australia y adoptó sanciones comerciales contra productos australianos.

(Con información de AFP)

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